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Primer trimestre


DÍA 3 DE ENERO

DOÑA ADELA ORTIZ

TEMA: LA OBRA DE CÉSAR MARTÍN ORTIZ: POETA Y NARRADOR

César nació en Salamanca en 1958, y murió, a la temprana edad de 52 años, en Jaraíz de la Vera en 2010, donde vivió y trabajó como profesor de Lengua Española y Literatura más de la mitad de su vida.

César es autor de los libros de poesía Dedicatoria o despedida (Soria, Dip. Prov. de Soria, 1990, -Premio Leonor 1989- ) y Toques de tránsito (Colección Esquío de Poesía, Esquío-Ferrol, 1995, -XIV Accésit del Premio Esquío-) y de los libros de relatos Un poco de orden (Cáceres, Inst. Cultural Brocense, 1997) Nuestro pequeño mundo (Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2000) y “Paso de contarlo” (Editorial Alcancía. Plasencia, 2004).

En un artículo de Emilia González Fernández, publicado en La Gaceta el día 15 de enero de 2011 (ahora hace un año), entre otras cosas se dice:

“César Martín Ortiz pertenecía a esa especie exquisita y rara de los pájaros del Paraíso. No residía aquí, pero de aquí era y aquí ha dejado a muchos admiradores de su obra y amigos del alma perplejos y anonadados por su temprana muerte: a los 52 años.

Profesor de Literatura, había sido destinado a Jaraíz de la Vera en Cáceres, pero su formación humana y académica eran salmantinas, de la promoción de Hispánicas del 81. También su familia aportó a esta ciudad toda una estirpe de filólogos como su propia madre, Adela Ortiz, que le alentó en su amor por las letras.”

Y termina este artículo diciendo:

“Él mismo presagió que su salida de este mundo sería en invierno. Ya el blanco de la nieve contendrá siempre su presencia:

El viento trajo algunos copos blancos
como de otros lugares
como si no estuvieran destinados
a descender aquí.
Testigos de un invierno más invierno
más recogido y blanco
un invierno que no es el de nosotros.”

Y ahora se ha marchado a ese invierno invisible, mientras sus palabras vuelan, ya regaladas como una herencia. Ha dejado varias obras sin publicar, entre ellas tres novelas. Que alguien las recoja y las publique, porque las necesitamos. Es obligación de humanistas, de todo el que ame las palabras verdaderas.”

Hasta aquí, lo que dice el artículo de La Gaceta. Que por cierto me ha parecido estupendo, por eso he entresacado estos párrafos, pero lo cierto es que es para leerlo entero. Adela interrumpió para decir que Emilia González, autora de este artículo, se encontraba entre nosotros. Un aplauso para ella.

Yo traslado, dijo el moderador, la pregunta a su madre: ¿Hay intención de publicar esas  novelas? o de ¿hacer una recopilación de su obra?.

Tras esta breve introducción, el moderador dio paso a Luisa Vaquero, quien quiso compartir la mesa con Adela, debido a la larga amistad que las une durante tantos años, así como por la admiración por la obra de César.

Empezó Luisa leyendo otro artículo, en esta ocasión de Cristina González

EL ESCRIBA DEL VIENTO
(Título sacado del poema que una amiga le escribió tras su fallecimiento)

Ha muerto César Martín Ortiz y todos aquellos que lo conocimos estamos consternados por la noticia. Era un hombre de una extraordinaria sensibilidad; ya en la Facultad de Salamanca, a nosotros, sus compañeros, sabía cómo envolvernos en un halo mágico contándonos historias que tenían el don de dilatar y dar profundidad al tiempo. Nos hacía reír con sus ocurrencias literarias; entonces ya sabíamos que su verdadera vocación eran las palabras, tallar con fina precisión todo el mundo que logra contener una palabra, así lo hizo. Sin embargo, y a pesar de la riqueza literaria que contienen su poesía y sus cuentos, no es una persona conocida en el mundo literario -salvo en Extremadura donde eligió vivir y donde publicó parte de su obra- y no lo es porque era humilde y tímido; escribía porque tenía que hacerlo, era su destino más allá de premios y publicaciones. Ahora que ya no está con nosotros, creo es de justicia que todos aquellos amantes de la literatura podamos disfrutar del mundo que supo crear. Confío sinceramente en que alguna editorial de prestigio reconocido publique toda su obra y podamos leer esas tres novelas que aguardan, dormidas como el arpa de Bécquer, lectores que sepan arrancar los sonidos magníficos de sus páginas.

De momento, por mi parte, pondré mi granito de arena dando a conocer su persona, escribiendo estas palabras en el blog de la biblioteca del instituto IES "Maimónides", incluyendo en él los enlaces a otros blog que han hablado de él o a algún cuento que ya esté en red. Les hablaré a mis alumnos de este escritor salmantino, les leeré algún poema, comentaremos algún cuento, ¿quién sabe? Puede que alguno de ellos haga posible que, en esta semilla que siembro ahora, germine en el futuro el reconocimiento universal de César Martín Ortiz, tan querido en “nuestro pequeño mundo”.
Descansa en paz.

Su obra literaria no es muy conocida en Salamanca, sí en Extremadura, como ya ha quedado dicho, por eso esta tertulia y otros actos que habrá que hacer para dar a conocer su obra.

A lo largo de la tarde Luisa y sobre todo Adela leyeron bastantes poemas de César. Adela, que advirtió desde el principio, que ella no estaba en la tertulia como madre, sino como persona conocedora del mundo de las letras y de la literatura. Como la mejor forma de honrar y conocer a un poeta es leyendo su obra, Adela leyó poemas de uno y otro libro, a la vez que hacía comentarios, para situarnos en la vida y en los momentos en que César escribió cada poema.

Luisa recordó lo que en cierta ocasión escribió Ricardo Senabre:

“Porque Martín Ortiz es un escritor pulcro al que conviene atender. Sus textos ofrecen ejemplos sobresalientes de finura estilística y de capacidad poética, y la aparente sencillez de los relatos se debe a su escritura límpida, no a falta de densidad o penetración de la mirada. Las historias narradas se nutren de recuerdos en los que se mezclan experiencias personales y ambientales familiares del autor: la ciudad pequeña y provinciana, casi pueblerina; el mundo de la enseñanza; los jóvenes que van dejando de serlo mientras sus ilusiones se desvanecen o se petrifican - con un sentimiento de serena nostalgia."

De su libro de poemas "Toque de tránsito" Luisa leyó el siguiente poema:

Como el que teje lana contra el frío,

como el que lanza una casa en la tormenta,

como quien hace leyes y transforma

odio en respeto, venganza en justicia.

Así hago estas canciones cuya música

no existen más que en mí.

No se contarlas,

solo las interpongo entre mi cuerpo y el frió,

la revancha, la intemperie.

Luego tomó la palabra Adela, quien a pesar de decir que no estaba allí como madre, no podía disimular su emoción y su admiración por César.

Quiero ser objetiva, dijo Adela, por eso traigo recortes de prensa en los que se habla de César, por lo que no serán mis palabras las que escuchéis, sino las de sus amigos, las de la gente que le conoció, sus compañeros... y sobre todo escuchareis su obra.

Cuando, en alguna ocasión le preguntaban a César ¿desde cuando escribes? Él siempre respondía lo mismo, escribo desde siempre. Tenía necesidad de escribir.

La poesía, siguió, diciendo Adela, tiene un componente esencial: el crear. Si no se crea no hay poesía. Recordó ò a Virgilio ¿hay lagrimas en las cosas que tocan el alma humana?» («Sunt lacrimae rerum et mentem mortalia tangunt», Enedida, Libro I, verso 462).

Veamos cómo entendía César la poética:

"Vivir en poesía implica estar transformándose continuamente, recreándose por medio de la belleza y la palabra. Así entiendo la  creación poética como un acto intrínsecamente natural, porque si se aprecia la transcendencia de la propia vida a la luz de la poesía, esta debe ser la consecuencia de todo ello. Hay que iluminarse por dentro a la hora de escribir, convirtiendo luego este ejercicio creativo en la proyección de algo objetivamente pensado en orden a una coherencia existencial.

En mi poesía influye el aprendizaje continuo, la contemplación y la música en sus esencias clásicas. De estos tres factores obtengo el material suficiente para trasladar a mis poemas tanto situaciones personales como sensaciones externas, cuya maduración tiene en el tiempo su mejor aliado. Procuro que exista siempre loa búsqueda de un originalidad apreciable en el conjunto de mi lírica, cambiando en lo posible los contenidos de un poemario a otro, aunque como ya apuntara Jorge Guillén, siempre se escriba el mismo libro. Al final deben prevalecer la capacidad de discernimiento y la depuración más exigente si se desea que la palabra permanezca en una mismo."

César, dijo Adela, era un enamorado de las matemáticas, porque con ella se llega a la verdad, es decir a la belleza, lo mismo que con la poesía.

Confesó Adela que ahora es cuando está conociendo a su hijo, ahora que está leyendo y profundizando en su obra. César era un hombre que estaba siempre solo, porque su altura espiritual, incluso de inteligencia, le obligaba a permanecer en otra esfera. Pero esto no quiere decir que no tuviera amigos, que los tenía y muy buenos, como ha quedado demostrado tanto a lo largo de su vida, como ahora cuando ya no está entre nosotros. Hablaba otro idioma, cosa que hacía desde niño. Ha tenido una especial inclinación por los místicos, en quienes se ha inspirado para la realización de buena parte de su obra.

Adela leyó el poema "Medinaceli"

Este es un poema de su libro "Dedicatoria y despedida"

Iré a Medinaceli cuando el último
invierno de la vida me reclame
y, vencida mi deuda con el tiempo,
pueda cerrar mi casa, emprender viaje.

Iré a la ciudad y nuevamente
el aire azul invadirá sus calles,
la yedra roja crecerá en los muros,
un sueño y un dolor tendrá la tarde.

Sin el peso terrible del futuro,
sin versos, sin amores, sin lugares,
entonces ya podré mirar el mundo
con los ojos de un dios que nos amase.

Porque mientras exista para mí
o para cualquier hombre en cualquier parte
un vestigio de dicha, un momentáneo
aroma de perdón, eternas aves

que con su eterno vuelo nos recuerden
que es hermoso morir, que no es bastante
aceptarlo, será Medinaceli
memoria de eso, símbolo inmutable.

Volveré a ti cuando no seas piedra,
cuando a tu eternidad nada amenace,
cuando se cumpla tu destino y seas
ciudad del cielo, habitación del aire.

Mucho se habló a lo largo de la tertulia de la soledad y sus diferentes aspectos. César supo vivirla si n que por ello tuviera que renunciar  ala amistad de sus buenos amigos. También nos habló Adela de los  problemas sentimentales que sufrió César. problemas que de alguna manera quedan reflejados en los siguientes párrafos sacados del blog "Conversaciones con Sinhué":

"Las cosas no pintaban bien para César cuando hace unos 18 años decidió acercarse cautelosamente y con una exquisita educación, que intentaba infructuosamente servir de barrera, a los aledaños de la mesa uno del Café de Freddo. Los tertulianos de aquellos días le habilitaron un cálido nido, que previamente habían acolchado con respeto y camaradería, a sabiendas que llegaba derrotado tras una dolorosa travesía, salpicada de fracasos y desafectos.

Fue entonces cuando conocimos a la persona de la que habíamos oído hablar y que no encajaba en ninguna de las leyendas urbanas que algunos lenguaraces y negros arácnidos habían tejido a su alrededor.

Luego, tras él, llegaron otros, atraídos por el embrujo de sus palabras y el cantarín discurrir de un río de sabiduría que, cual bebedizo mágico, aliviaba nuestra sed de conocimientos.

Entre las posibilidades que, como conversador, le brindaban Jaraíz y sus aledaños eligió una modesta mesa redonda, casi una camilla, en la que debatió de tú a tú con mecánicos, fotógrafos, cerrajeros, médicos, compañeros de instituto, alumnos, jornaleros, parados...; y entre Ducados y cervezas prestó oídos a quienes, como a él, desazonaba la vida."

Muchos fueron los poemas de César que leyó Adela a lo largo de la tarde, tantos que me es imposible reproducirlos en esta crónica.

También nos dijo que César no quería volver a Salamanca, porque la Salamanca que él conoció ya no existía. Es el miedo que todos hemos sentido al volver a los lugares en los que transcurrió nuestra infancia, es el miedo a no encontrar aquello que dejamos, el miedo a comprobar que todo aquello murió y desapareció para siempre. Ante ese miedo, preferimos mantenerlo vivo en nuestra memoria.

En cierta ocasión los amigos le dijeron que iban a organizar un viaje. Que le llevarían en conche hasta Barbadillo (Salamanca) el pueblo en el que vivió durante su infancia y donde su padre ejerció como médico. Él se negó, dijo: Cuando regrese a mi pueblo lo haré sólo y en el coche de línea.

César decía "Me gustan las cosas porque  no se mueren" .

Adela quiso dejar que lo tertulianos intervinieran, porque si por ella fuera, estaría toda la tarde, y aún se le haría corta, hablando de  César y su obra.

Una tertuliana dijo que le sorprendía bastante lo de la soledad de César y quiso saber si fue feliz, si se encontraba a gusto con esa soledad. Adela dijo que tenía muchos y buenos amigos, siempre estaba acompañado por ellos. Su soledad no era física, era mas bien espiritual, pero eso no quiere decir que no fuera feliz, aunque la vida le había dado algunos disgustos. Lo que le pasaba es que en algunos momentos, para algunas cosas prefería estar sólo. ¿Siempre ha estado sólo? repreguntó esta tertuliana. No lo sé, ya os he dicho que es ahora cuando estoy descubriendo al verdadero César.

Tal vez con la lectura del siguiente poema podamos entender un poco mejor el sentimiento de César

TOQUES DE TRÁNSITO
Tarde para morir.

Creces, septiembre,
bajo el cielo agrisado, y una luz
cándida e invisible te da ahora
un resplandor de mármoles antiguos.
Hoy vienes otra vez como una cita
como todos los septiembres anteriores
que vi llegar y huir. Hoy eres ellos,
eres lo que no cambia ni envejece.
Pero mírame a mí, septiembre, mira
lo que han hecho de mí estos treinta años,
los despiadados meses que me gastan
desde la tarde en que aprendí tu nombre.
Pasó el celeste fuego del verano,
bebí de su licor y desperté
de la ebriedad quemante con los ojos
secos para las lágrimas, exhaustos.
Las húmedas mansiones del otoño,
las púrpuras sombrías del invierno
preparan en secreto sus carrozas
de fatal esplendor, su comitiva.
Mas no eres tú ceniza de aquel sol,
oh blanco mes, ni muerte de otra vida.
Ni precursor de nada o silencioso
heraldo del rigor que nos acecha.
Tú guardaste entre muros transparentes,
en arcones de espíritu, las cosas
que me pertenecieron y perdí.
Tú llévame de la mano a donde están.
Había un amor callado entre tú y yo,
un tímido intercambio de regalos
simbólicos y nimios, ese juego
venial de los amantes incipientes.
Yo te daba la flor inesperada
de mi infancia: era la melancolía,
planta otoñal de refinado aroma
nacida no sé como antes de tiempo.
Yo te daba las sombras fugitivas
de muchachas vivientes vueltas ángeles
en mi alma, alquimia bondadosa
que la pureza impone a la verdad.
Yo te daba la frágil confianza

que los febreros secos e inclementes,
los confusos, histéricos agostos
no habían hecho pedazos todavía.
Yo descansaba en ti, maduro seno,
tarde para morir, señor del mundo,
septiembre ilimitado, tus jardines,
tu perfumado rostro en las auroras.
Cada retorno tuyo me traía
de vuelta mi alma limpia de otras citas:
don de mí mismo fuera de mi alcance
hecho milagro en ti contra el estrago.

Y estás aquí otra vez. Leva mi mano
por el camino de las horas muertas,
por el antiguo aire que aproxima
el venturoso aroma del reencuentro.

Tú tienes el poder de devolverme
los ojos negros de la niña aquella
que busco en vano en todas las mujeres,
los paisajes que no están ya en la tierra.

Dame mi forma de mirar entonces.
Limpia las cosas ruines que me afligen.
Dame un árbol, un cielo que no estén
sucios de la ceniza de mis ojos.
No he de perder lo que aún está tan cerca.
Junio me dio amargor, soledad marzo.
treinta noviembres me hundieron el alma
en lo profundo de su desamparo.
Todos me hicieron hombre, con su odioso
esplendor o con su áspera tiniebla.
Sus celdas me enseñaron compasión,
sus desiertos, un triste amor sin meta.
Ahora soy mejor que en nuestros tiempos,
septiembre, y también más desdichado.
¿Por qué presiento el día que vendrás
sin mi pasión oculta entre las nubes?
Tarde para morir. Toque de Tránsito
en las campanadas de la iglesia vieja.
Blanco crece septiembre, gloria en mármol
bellamente arruinada por la tarde.
Escucho las campanas. No sé dónde
ha muerto un hombre hoy. Se lo ha llevado
septiembre hacia su nuevo nacimiento.
Hijo lo ha proclamado la muerte.
Se lo ha llevado a su inmutable cielo
de perennes septiembres sucesivos:
allí donde el futuro no amenaza,
donde no muerde el arrepentimiento.
No me dejes morir en otro mes,
no dejes que me pierda en otro cielo.
¿No ves que cada año tu visita
me encuentra un poco más desmemoriado?
¿Que tocas mi ventana y no te escucho,
que llamas a mi puerta y estoy lejos?
¿No ves que han sido los clamores fúnebres
los que me han despertado a tu presencia?
Nada vale mi vida en adelante,
no me interesa ya. Si algo de bueno
hubo alguna vez en ella, ya pasó.
Se extravió por un recodo erróneo.
Todo perdió color, valor, relieve:
las cosas, los paisajes, las palabras.
Como pieza de alfar dentro del horno
volvióse dura el alma en triste forma.
Lo salvable, septiembre, tú lo guardas
en aéreos legajos, galerías
de blanca luz, ingrávidos archivos,
pabellones sin muros de tu órbita.
Leva mi mano a donde están guardadas,
intactas, las sonrisas y las voces;
quiero vivir donde la vida lo era,
no donde su sabor se desvanece.
Tarde para morir, septiembre, llévame,
lleva mi mano, está todo tan cerca:
treinta de tus regresos nada más,
treinta veces tu rostro en mi ventana.
No aquí, no más aquí, septiembre, llévame,
llévame por lo hondo de tu cielo
o no habrá nadie en la hora de mi pérdida,
nadie para esperarme, ni yo mismo.

Adela dio lectura a alguna de las obras de César en prosa, para seguir con la tertulia.

Una tertuliana dijo que le había impresionado la obra de César, lo que no sabía es que en la Tertulia de esta tarde, se iba a encontrar con su madre hablando de él, lo que la había impresionado aún más. Me impresionó su misticismo. En muchas ocasiones tenemos una idea equivocada del misticismo, lo enclaustramos entre las cuatro paredes de un convento o de un monasterio, lo pensamos como algo de fuera de este mundo, reservado a unos pocos seres extraños, que viven alejados del mundanal ruido. Ahora vemos, al menos yo lo veo, que hay otro tipo de misticismo, el de la persona que anda por nuestras calles, que trabaja, que ríe que toma vinos con los amigos, pero que reserva una parte importante de su intimidad para volcarla en el papel para hacernos partícipes de ella a todos sus lectores. Veo en César, además, a un romántico, en ciertos momentos me ha recordado a Rosalía de Castro, en sus melancolía.

Se volvió a preguntar a Adela, lo que el moderador dijo en su presentación, sobre la publicación de la obra que César ha dejado sin publicar.

Adela dijo que sí, que está prevista su publicación, pero que están esperando a que el hijo de César tenga la propiedad intelectual de la obra de su padre. En cuanto al tema de la soledad de César, Adela insistió en que no hay que pensarla de de una manera negativa ni triste, se trata de una soledad productiva, una soledad buscada, de la que uno puede salir cuando quiera, pues no abandona el mundo, solamente lo aparca momentáneamente, para retomarlo cunado quiere. Todos necesitamos de esa soledad alguna vez.

Una tertuliana dijo que cuántas veces vivimos con una persona durante años y años y no la conocemos. En cuántas ocasiones tenemos que perder a esa persona para empezar a conocerla. A veces la cercanía no nos deja ver la realidad de esa persona. Creo que César sufrió de amor. Y recordó el cuento que escribió César titulado Daniel. Veamos un párrafo de ese cuento:

"A las cinco voy a buscar a Daniel. Podría esperarle en casa porque no vivo lejos, unos diez minutos a pie. Daniel no tendría más que recorrer el sendero de la fábrica, subir la cuesta de la iglesia, girar a la izquierda y ya estaría en mi casa. Como he dicho, tiene sus llaves, y tiene también ese sentido de la responsabilidad, algo triste, de los niños solitarios con padres separados. Pero a mí me gusta ir a buscarle por el sendero de la antigua fábrica de jabones, y así aprovechar al máximo las tres o cuatro horas que Isabel me permite tenerlo cada día. Porque se trata de eso, de una concesión graciosa por su parte: tomando al pie de la letra nuestro convenio de separación, yo no podría ver a mi hijo más que cuatro días al mes. Ella, por su parte, no me deja al niño por generosidad, sino porque necesita tiempo libre para su nueva vida, pero yo sé perfectamente que este estado de cosas no durará si ella se disgusta conmigo por cualquier causa, por eso le ingreso puntualmente la pensión y procuro llevar una vida lo más intachable posible."

Retomó esta tertuliana el tema de la soledad, para decir que lo más verdadero que hay en la persona puede encontrarse en su soledad. Cada persona tiene su propia soledad, que no es la buscada. Hay una soledad que te la encuentras, pero no es triste, una soledad que te hace encontrarte contigo mismos y que te hace ver al otro de de una manera distinta y te congratulas con todos los que te rodean. Los poetas y los místicos han encontrado la capacidad de decir eso que, si no todos, casi todos sentimos, pero que sólo unos pocos saben decirlo.

Mucho insistió Adela en la humildad de César, de la poca importancia que dio a cuanto hacía y de la poca importancia que dio a su persona.

Veamos el poema que leyó Emilia González, también poeta, y que lleva por título "Perder" en el que vemos que César no tenía ninguna ambición por ganar.

Puesto que nada vale

si no es perseverar en el talento

que tenemos algunos para el fracaso.

Y en al vida

noblemente jugarse lo imprescindible

para ser feliz.

El único juego hermoso:

Derrotar el azar apostando por ti mismo

que eres el peor de los caballos.

Renunciar a la angustia de esperar la dicha.

Apuesta para perder toda la vida.

Y si ganas

quiebra tu propia espada y deja

que otros se repartan el triunfo.

Porque hay mentiras que ya no son para ti,

y verdades que nunca fueron para nadie

Sé que  no ha muerto nada este domingo

de todo lo que fue mi sal, el trigo

del pasado, la levadura blanca

de los sueños tranquilos de otros años

más lentos. Sé que todo sigue en pie

en mi, dentro de mi, igual que están

en el tronco del árbol los más jóvenes

troncos que fue. En él y siendo él,

rectos y enteros, cuerpo de su cuerpo

de ahora, memoria de su memoria.

Sé que todo ha de estar en algún sitio

tengo escritos, retratos, tengo voces

que quiero sin oírlas. Pero entonces:

¿Quien cierra las cancelas tras mis pasos?

¿Quien siega el heno de los días aquellos?

¿Quien me congela el agua en primavera

cuando toca el deshielo, cuando libre

debe fluir para las nuevas plantas?

Un tertuliano dijo que confesaba su culpa por no conocer a César ni a su obra, que tanto lo uno como lo otro lo estaba descubriendo esta tarde y se había quedado sorprendido por su personalidad y su trabajo. Es mucho lo que esta tarde se ha dicho y leído de César, como para que podamos asimilarlo. Recuerdo, continuó este tertuliano, que hace muchos años, siendo mozo, una amiga me regaló un libro de León Felipe. Lo cogí con tantas ganas, que lo leí en un tarde. Cuando esta a miga me preguntó qué me había parecido el libro, le dije que lo había cogido con tantas ganas que lo había leído de un tirón en una tarde. Ella me contestó ¡que bruto! así no puedes asimilarlo, ni disfrutarlo. Y tenía razón. Luego lo fui leyendo poco a poco y fue cuando pude sacarle algo de lo mucho que León Felipe decía en aquel libro. Creo que con César me pasará lo mismo. Hay le he conocido un poco, pero será cuando lea su obra de forma pausada y en mi soledad, cuando le pueda sacar, si no todo, una buena parte de lo que nos ha querido transmitir.

Un tertuliano recordó la figura del padre de César, con quien había tenido una buena amistad, dijo este tertuliano que era un hombre bueno, muy preparado y agradable.Era médico de un pueblecito de Salamanca llamado Barbadillo, y que nunca tuvo intención de trasladarse a la capital.

Luisa Vaquero dijo que con esta tertulia lo que se pretendía era aportar un granito de arena para que tanto a César y, sobre todo, a su obra se la conozca en Salamanca. Es una pena que un poeta de esta talla sea tan desconocido en su tierra.

Y terminaremos este recordatorio con un breve poema de César, otro granito de arena para que le conozcamos un poco mejor:

    DARDO OSCURO

No me amenaza nada

más que ese dardo oscuro de tu encuentro

en cualquier espejismo,

en cualquier claridad tras de la lluvia.

No me amenaza nada

más que este verso de papel, de bruces

implorando tus ojos,

tu llegada en el límite del tiempo.

 

No me amenaza nada

más que esas ramas que, al pasar, me muestran

 brotes que nunca llegarán a hojas;

esas ramas clavadas en el cielo,

dardos oscuros, luto de tu ausencia.

Muchas gracias Adela por estar esta tarde con nosotros y por dejarnos compartir unos sentimientos tan íntimos, y por mostrarnos la obra de César. Estoy seguro que a partir de esta tarde César estará muy presente en todos los tertulianos.

El próximo martes, día 10 de enero, comenzamos el ciclo “TERTULIAS CLÁSICAS” en colaboración con la Sección Salmantina de la Sociedad Española de Estudios Clásicos y lo empezamos con la presencia de su Presidenta, Rosario Cortés Tovar, con quien hablaremos sobre “Espacios de poder de las mujeres en Roma”.

• Día 17: Isabel Moreno Ferrero: “Los sótanos del poder en Roma: curiosidades y anécdotas de la Roma Imperial”
  • Día 31: Marco Antonio Santamaría Álvarez: “El origen de la Filosofía en Grecia”

  Febrero 2012

  • Día 7: Gregorio Hinojo Andrés: "La actualidad de Horacio".
  • Día 14: José Carlos Fernández Corte: “Persona poética y persona civil en los poetas eróticos latinos: Catulo y Ovidio”


DÍA 10 DE ENERO

DOÑA ROSARIO CORTÉS TOVAR (Profesora Titular de Universidad de Salamanca. Filología Latina)

TEMA: “ESPACIOS DE PODER DE LAS MUJERES EN ROMA”

Rosario es Profesora Titular de Universidad (Filología Latina)

Directora del Departamento de Filología Clásica e Indoeuropeo

Presidenta de la Sección Salmantina de la Sociedad Española de Estudios Clásicos.

Es autora de numerosos artículos, libros y obras colectivas. Ha impartido infinidad de conferencias..

Libros:

Teoría de la sátira: análisis de "Apocolocyntosis" de Séneca.  ("Calabacificación". Narra la muerte de Claudio, su ascensión a los cielos y el juicio de los dioses, y su posterior caída en el Hades)

Obras Colectivas

Bimilenario de Horacio.- Con José Carlos Fernández Corte, quien estará con nosotros el día 14 de febrero.

Intertextualidad en las literaturas griega y latina.- Francisca Pordomingo Pardo, Vicente Bécares Botas, Rosario Cortés Tovar, José Carlos Fernández Corte

Artículos como:

Orígenes en Grecia y Roma de las actitudes actuales hacia las mujeres

Colaboración en obras colectivas como:

Feminismo: del pasado al presente (Capítulo titulado: Misoginia y Literatura: la tradición greco-romana)

Las mujeres y la historiografía de la literatura latina: crítica e innovación docente

Espacios de poder de las mujeres en Roma

El libro I de las Sátiras de Juvenal (Juvenal por el que me da la sensación que siente un “cariño” especial). De la sátira VI de Juvenal, Rosario ha dicho que es “el gran monumento de la misoginia romana.”

Cuando leemos esta sátira en la que Juvenal, intenta persuadir a Póstumo de su intención de contraer matrimonio, yo al menos, me pregunto: ¿Es más el miedo, o el desprecio a la mujer? ¿O tal vez, a lo que tenga miedo o rechazo, sea al matrimonio?

Colaboró en una colección de clásicos de Grecia y Roma (150 libros) publicada por la Editorial Gredos. En la que, curiosamente, escribe la introducción general a los satíricos Juvenal y Persio (Libro 92).

El pasado año 2011, entre febrero y marzo, la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y la Sección Salmantina de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, organizaron un ciclo de conferencias que llevaba el título “Un viaje por el Mundo Antiguo: el legado de Grecia y Roma”. Este ciclo se abrió, el día 3 de febrero con la conferencia de Rosario Cortés, dedicada a las “Voces de mujeres en la literatura grecorromana”. Fue entonces cuando pensé que un ciclo similar a ese podía ser interesante desarrollarlo en nuestra tertulia, y aquí estamos. Y al igual que en esa otra ocasión, es Rosario quien inicia este caminar.

Tomó la palabra Rosario quien aclaró que lo de ser Presidenta de la Sección Salmantina de la Sociedad Española de estudios Clásicos, es una circunstancia provisional, que por cierto dentro de poco me toca dejarlo. En cuanto a que en un ciclo y en otro fuera yo quien rompiera el fuego, no viene dado porque sea la Presidenta, sino por cuestiones de agenda de los participantes.

Entrando en  materia, Rosario, dijo que lo de su "cariño" por Juvenal, no es del todo cierto, es verdad que lo he estudiado y he trabajado bastante sobre su obra, eso es todo. En cuanto a los miedos que Juvenal manifiesta en su obra, tanto a la mujer como al matrimonio, creo que es cierto, pero en definitiva el misoginismo, viene dado en buena parte por esos miedos del hombre hacia la mujer.
 


DÍA 17 DE ENERO

DOÑA ISABEL MORENO FERRERO (Profesora Titular de Filología Latina)

TEMA: LOS SÓTANOS DEL PODER: CURIOSIDADES Y ANÉCDOTAS DE LA ROMA IMPERIAL

Entramos en la segunda jornada  de este ciclo de "Tertulias clásicas", en esta ocasión de la mano de Isabel Moreno, quien como ya se ha indicado es profesora Titular de Filología Latina y miembro de la Sección Salmantina de la Sociedad Española de estudios Clásicos, lo que ya en sí, nos indica el gran amor que tiene por todo lo relacionado con la cultura clásica, y lo que es más importante, el interés que tiene, al igual que el resto de sus compañeros, por difundir- esta cultura, circunstancia de la que nos estamos aprovechando en nuestra Tertulia. Espero que verdaderamente la aprovechemos.

Isabel es autora de infinidad de trabajos de historiografía (en sus distintos subgéneros): Biografía, Historia Augusta, Epitomadores. Señalaré alguno de ellos ya que intentar relacionarlos todo sería una tarea inalcanzable para mí.

Una cosa sí me ha causado cierta gracia y es que una de las asignaturas que imparte Isabel es la que lleva por titulo  “CINE DE ROMANOS” Y SUS FUENTES LITERARIAS". Sobre esto Isabel dijo que es muy interesante analizar alguna de las películas que se han hecho sobre Roma y saber entresacar lo que es de relleno y lo que hay de interés histórico en ellas. Lo cierto es que hay películas muy buenas en las que los directores y todo su equipo han hecho un trabajo de investigación y de documentación importante. Aunque siempre hay que tener en cuenta que son eso, películas y no hay que tomarse al pie de la letra cuanto allí se expone. De ahí la importancia de que se trate el tema como asignatura para valorar qué tiene base histórica y que es ficción.

Líneas de investigación
• Epítome de la Historia de Tito Livio (de Lucio Anneo Floro), Intr., Trad. y notas, Gredos, Madrid 2000 (G. HINOJO-Isabel MORENO)
• Rufo Festo Avieno. Fenómenos, Costas Marítimas, Descripción del Orbe terrestre, Trad. y notas de J. Calderón, rev. del texto e Introd., I. Moreno, 2001, Gredos, Madrid (J. CALDERÓN-I. MORENO FERRERO)
• La Historia Augusta: una aportación filológica

B) Trabajos científicos publicados en revistas o publicaciones periódicas españolas:

• "La adopción de Alejandro Severo y su nombramiento como César" Studia Historica I (1983) 99-103
  • "La figura de Diocleciano en la Historia Augusta" Studia Historica II-III (1984-5) 225-37
  • "Los problemas de la traducción de un texto histórico, Tac. Ann. I.1-2" en colaboración con G. Hinojo, Studia Zamorensia VII (1986) 51-67
  • "La partícula contra en la Historia Augusta" Studia Zamorensia VIII (1986) 195-212
  • "Elementos Biográficos en el Breviario de Festo" Studia Historica VIII (1986-7), pgs.173-178

• "La Historia romana de Veleyo Patérculo: las claves de un subgénero" Actas VIII Congreso Español de Estudios Clásicos, Madrid 1994, 767-75

B) Participación en volúmenes colectivos:

• "Historiografía: Introducción" en colab. con A. Agud- G. Hinojo-J. Lorenzo- F. Romero, en Comentario de textos griegos y latinos, ed. Cátedra, Madrid 1979, 179-193.
• "Comentario de un texto histórico,Tac.Ann.I,1" en colab. con G. Hinojo-J. Lorenzo en Comentario de textos griegos y latinos, ed. Cátedra, Madrid 1979, 221-248.
• "La caracterización de Didio Juliano en la Historia Augusta" en Symbolae L. Mitxelena Oblata, Vitoria 1985, 295-206
• "Historia y Biografía" en Géneros Literarios Latinos , ed. C. Codoñer, Salamanca 1987, 59-83

C) Trabajos publicados en volúmenes o revistas extranjeras:

• "De nuevo la vida de Caracala: Algunos problemas formales y estructurales" en Historiae Augustae Colloquium Barcinonense (1993) págs. 253-277. Ed. G. Bonamente-M. Mayer, Bari, ed. Epuglia, 1996
   • "Severus Alexander' severitas and the Composition Process of the Life", Historia Augusta Colloquium Genevense (1998), Ed. F. PASCHOUD, Edipuglia, Bari, págs 191-216

Como decía la principio, son muchos trabajos más los trabajos realizado por Isabel, pero es imposible enumerarlos todos.

Tras la presentación, el moderador concedió la palabra a Isabel.

Con esta exposición pretendo ofrecer a través de una serie de anécdotas, curiosidades y detalles más o menos sencillos ―a ser posible, fáciles de recordar―, algunos aspectos destacados o interesantes de los elementos fácticos del poder en Roma.

La constitución republicana, con un definido cursus honorum para sus magistrados y señeros órganos detrás de ellos (el Senado), se basaba en la combinación muy armónica (en teoría) de tres tipos y formas de poder (potestas, imperium y auctoritas), con diferentes fórmulas en cada uno de expresión e intensidad en la capacidad administrativa, ejecutiva o representativa; a través de ellos se ejercía el control de la Urbe y poco a poco el del vasto imperio (económico-militar) que llegó a orquestar usando como centro neurálgico el mundo mediterráneo. Luego, la etapa imperial modificaría esos elementos tradicionales, potenciando unos sobre otros: mientras la auctoritas patrum acabaría por, si no desaparecer, sí convertirse en prácticamente irrelevante, el carácter militar de los gobernantes (Imperatores) concentraría en sus detentadores, los Emperadores que sucedieron a Cayo Julio César Octaviano Augusto, todas las fuerzas y todas las miradas, y la burocracia, especialmente orquestada por Claudio y sus libertos y luego Adriano, determinó un buen orden administrativo, interno y externo, que proyectaría su sombra en el futuro de los pueblos bárbaros y en la propia Iglesia. Así, el Imperio romano, en su conjunto, configura un interesante escenario donde, a lo largo de unos doce siglos de existencia (ca.: desde el 753 a.C., hasta, según teorías y posibilidades el 395, con la muerte de Teodosio I y la división del Imperio; o el 476, con la deposición del último emperador, Rómulo Augústulo), y a través de una amplia y diferente serie de etapas de configuración, solidificación y cambio, antes de entrar en una decadencia o renovación definitiva, se pueden observar, como en una representación teatral, las secuencia de un drama político: toda una serie de reacciones humanas y fuerzas político-económico-sociales que marcan o ilustran el avance histórico.

Estos elementos que de forma más o menos paralela al poder orgánico ejercen su influencia, más real que definida, se incorporaron, a título de inventario general en esta secuencia: La estructura gentilicia y familiar; La presencia femenina; La fuerza de la religión; El poder del ejército y la policía; La capacidad de sugerencia del arte y la propaganda; La efectividad de los libertos y la burocracia; La sinuosidad de los eunucos y el ornato oriental; El poder de la palabra: oratoria demostrativa (laudatio, especialmente importante es la laudatio funebris como fórmula didáctica de cara a la juventud de Roma, como Polibio destacaba; y vituperatio: muy conocida para el gran público por las Filípicas de Cicerón contra M. Antonio); y el valor del tiempo que, en su implacable evolución permite situaciones y acciones que poco antes se habían condenado…: es ilustrativa, por ejemplo, la clásica línea hacia la confluencia de poderes en una única persona que va pasando desde Mario y Sila, a través de Pompeyo y, sobre todo, César, hasta recaer en Octaviano; aquél muere asesinado, y éste conseguirá ser nombrado “Augusto” ―con toda la simbología que ello implica―, incorporando ya, plenamente identificado con ellos, esos poderes que los demás habían ido atribuyéndose paso a paso: el clipeus virtutis que se le entregó en ese mismo año 27 ejemplifica bien, como el propio cognomen, la síntesis de tales valores.

Ciertamente, el planteamiento es excesivamente ambicioso para poder encontrar fácil desarrollo a lo largo de la sesión. Sólo una anécdota o frase ilustrativa de algún personaje famoso por bloque ya habría desbordado el tiempo previsto. De ahí que sólo pudieran comentarse algunos de los más sobresalientes aspectos de la serie apuntada, aunque, afortunadamente, las preguntas del auditorio contribuyeran luego a ampliar el espectro, redondeando algo más la información. Además, el atractivo de ciertas figuras (Alejandro Magno) o el relieve, siempre determinante, de las mujeres, atraía con facilidad el interés general, y concentraba las posibilidades, como luego las preguntas. De hecho, la exposición del tema partió justamente de ambos factores, aunque el punto inicial fue un par de anécdotas que recientemente se han comentado de la Canciller alemana, A. Merkel, y que sirvieron para poner de manifiesto ante el auditorio el valor y la actualidad del recurso: la Antigüedad consideraba esos facta et dicta memorabilia…, tan recordados a lo largo de los siglos, determinantes para hacer conocer la idiosincrasia humana y política de los dirigentes destacados; con ellos se les inmortaliza a la par que se les juzga, en su presente y a lo largo de la historia. De hecho, en el caso de A. Magno, cuya sombra se va a proyectar sobre los gobernantes romanos, algunas de sus anécdotas son muy conocidas, pasan a configurar un elenco de fórmulas y formas de conducta que incorporan bien la cara y la cruz del buen o mal monarca. Por eso se habló de la doma de Bucéfalo ―quedó sin tratar el capítulo que Suetonio dedica al caballo, “casi humano” que César montaba; y no se hizo alusión explícita a Babieca, el caballo del Cid, aunque todos lo tuviéramos in mente…―; la muerte de Clito, con la crítica de su ebriedad y cólera inadecuadas, sobre todo desde la perspectiva senatorial en Roma; o su cariñosa y noble actitud hacia Sisigambis, y la impresionante contrapartida de la de ésta, madre del propio Darío III Codomano, hacia él ―su muerte voluntaria, tras la del joven macedonio, es un paradigmático cántico a ese respeto y cariño que Alejandro generosamente había tenido hacia ella y su familia, y ella le devolvió en tales momentos―; sin olvidar, por supuesto, la omnipresencia de su madre Olimpia y su presunta filiación divina; y, muy especialmente, su proyección en Roma; detalles como el paralelo de Escipión el Africano I que, según el relato de T. Livio (26,19,2-9)dejaba creer que su madre como la reina de Macedonia mantenía relaciones con una serpiente que había sido vista desenroscarse y deslizarse de la habitación, o lo ocurrido con Acia, madre de Augusto ―una situación referida por Suetonio sobre idéntico tópico, que la dama había manejado hábilmente y ponía el énfasis subliminal en esa descendencia de los dioses―, ilustraron la fuerza de una tradición, de una supersticiosa religión, y de los métodos femeninos que, con habilidad y efectividad, ayudan a controlar el poder o lo sustentan. En muchas facetas, por lo demás.

Tangencialmente, porque no se pudo entrar en mucho detalle, la figura de Julia Domna, madre de Caracala y esposa de Septimio Severo, demostró otras circunstancias y otros matices: se recordó el presagio transmitido por Dión Casio sobre la profecía de que ésta, siria de Emesa, e hija del sacerdote del dios Baal/Heliogábalo, sería la esposa de un rey, razón última por la que Septimio, que lo sabía, la reclamó desde Lyon, cuando ya viudo quiso volver a casarse, con la vista siempre puesta en el trono imperial que finalmente obtendría en el 193; el relato de la compleja historia permitió ilustrar el poder de este clan femenino sirio (ella, Mesa, Soemias y Mamea) sobre ‘sus’ hombres (Septimio; Caracala; Heliogábalo y Alejandro Severo), el toque cultural que la emperatriz dio a su Círculo (con Filóstrato a la cabeza), y el trágico fin de todas ellas en tan convulso momento del s. III.

Se añadió a todo ello, como en otro apartado también se apuntaba, el control del ejército que acabaría con esa dinastía Severa, introduciendo a Maximino el Tracio y la serie de emperadores-soldado que acabaría con los ilirios y Diocleciano; o el muy famoso de la guardia pretoriana, que en estos siglos (II-III) seguía quitando y poniendo emperadores: ya había matado a tres (Cómodo, Pértinax y Didio Juliano; y luego, tras la purga (inútil en el fondo) de Septimio sustituyéndolos por sus legionarios danubio-panonios, volvería a acabar con otros tantos: Caracala, pese que la había mimado; Opelio Macrino, su Prefecto, y Heliogábalo. El control que Sejano había ejercido sobre Tiberio parecía repetirse, o mantenerse…

Realmente, en una sociedad no ‘televisiva’ como era la romana la fuerza de la descripción, a través de la palabra, y el arte, resultaba decisiva. De ahí que en la charla se intentara ofrecer una panorámica de algunas de las principales figuras de la escena política, hombres y mujeres, para ejemplificar el relieve que tuvieron en la configuración de una impresiva propaganda muy decantada hacia los intereses didáctico-políticos de la Ciudad. Aunque no pudo llegarse hasta el fondo de la cuestión, sí se puso de relieve el papel y la importancia de los gestos de personalidades como las de M. J. Bruto (primer cónsul con Colatino y luego Publícola de Roma), a partir de las palabras de la Sibila y su oráculo de que gobernaría “el primero que besase a su madre” (no la real, sino la auténtica: la tierra, madre de todos). El argumento se completó con pormenores tales como la influencia de la escultura de A. Magno, modelo de la de Pompeyo y Augusto, y de otros personajes de la época Julio-Claudia, en su tratamiento físico y en su relieve político; igual que con la fuerza que la propia palabra, caracterizadora muchas veces, ejerce con su simple enunciado: Alejandro era Magno; Pompeyo también… Y frente a este uso subliminal encomiástico o ponderativo, la fuerza de la damnatio memoriae en el caso de Geta, hermano de Caracala, a través también del arte: la famosa representación de la familia Severa con la figura de aquél borrada (imagen de la izquierda), igual que la incisión en el arco de Septimio del Foro, raspada por orden del Emperador, su propio hermano, ilustró la importancia que el arte adquiere para la ‘información’ o ‘educación’ de la masa. En la fisiognomía, como tal, pese a que se había apuntado, no se pudo entrar por falta de tiempo.

Afortunadamente, sí pudo recordarse entre la actividad en la sombra de las mujeres de la casa imperial, la de Agripina la Menor ―y, de paso, los varios intentos de asesinato a los que la sometió su hijo Nerón, entre otros ‘motivos’ porque le censuraba sus facta dictaque (SUET., N. 34 ss)―; y la de Plotina, esposa de Trajano, apoyando decisivamente, según la Historia Augusta, a Adriano. Por supuesto, en las preguntas se planteó el por qué de la ausencia en la charla de Cleopatra… No fue olvido, sino decisión clara, como en el caso de Livia, la esposa de Augusto y madre de Druso y Tiberio, por diversas razones; especialmente porque, algunos de los principales detalles de su vida y acción de cara a los gobernantes de Roma, César o M. Antonio, eran bien conocidos y podían resultar poco interesantes. En cambio, otros pormenores, menos sabidos, permitían ilustrar otros de esos elementos que dirigen el poder, aunque sea sin definirse explícitamente, y a ello se dedicaron dos de esos principales factores que centraban la charla: la anécdota sobre la elección de Antonino Pío que refiere Aurelio Víctor; es el senador más joven que ayuda al anciano renqueante, renunciando a la prisa de otros y a ocupar una primera fila que le pueda augurar una hipotética elección imperial; justamente por eso, por su pietas hacia un venerable senador que ya no puede casi andar, es elegido por el Emperador Adriano para sucederle. El valor de la pietas, cualidad sustancial en Roma, aparece aquí como uno de sus sólidos pilares a lo largo de la historia. Y la frase que caracteriza la política de Vespasiano y su talante imperial ejemplifica bien su tenor, el del tradicional campesino itálico, y el de un buen emperador, preocupado por el erario público: su presunta tacañería, que no era tal, sino necesidad de ahorro y reactivación del tesoro imperial, en el impuesto sobre las letrinas que Tito, su hijo, le censuraba, se ve bien en ese gesto haciéndole oler las monedas de oro del impuesto, y esas palabras: “… y no huele”. Y la última frase, instantes antes de morir: Imperatorem stantem oportet mori (“Conviene que un emperador muera de pie” ) es una declaración solemne de respeto hacia una soberanía que había conquistado con las armas pero que había tratado de llevar con la dignidad humana y política que el Imperio Romano, como tal, exigía. Vespasiano fue un gran soberano…

La ventaja de la historia es que, como decía Vitrubio ―con cuya frase se abrió la charla―, ofrece numerosos y muy atractivos ejemplos de conducta personal y oficial (Vitr., Arq. 5, Pref.: historiae per se tenent lectores; habent enim novarum rerum varias expectaciones). De ahí el interés que siempre tiene para los lectores…, u oyentes.

Tras la amena e interesante exposición de Isabel se abrió el turno de los tertulianos.

Como ya ha apuntado Isabel muchos fueron los temas que centraron la intención de los tertulianos, pues Isabel supo exponerlos con rigor y amenidad, mezcla que en raras ocasiones se puede encontrar. De entre eos temas el de Alejandro fue el que suscitó la primera intervención.

El tertuliano que intervino amplió la anécdota famosa  en la que se cuenta cómo Alejandro consiguió domar al que luego sería su caballo, Bucéfalo, uno de los caballos más famosos de la historia.

Bucéfalo fue la montura de Alejandro desde que éste contaba 9 años de edad, cuando fue presentado entre otros caballos ante su padre, el rey Filipo II de Macedonia, para que los comprara. Fue entonces cuando, según narra la leyenda, el caballo comenzó a mostrarse tosco y salvaje, relinchando y lanzando coces por doquier, sin que nadie lograra apaciguarlo. Sólo el joven Alejandro logró montar al caballo, y se dio cuenta de que el caballo recelaba de su propia sombra. Alejandro giró la cabeza del caballo hacia el sol, cegándole y subiéndose de un solo gesto al caballo, momento que haría pronunciar a su padre la célebre frase: "Hijo, búscate un reino que se iguale a tu grandeza, porque Macedonia es pequeña para ti." Se dice que desde entonces Bucéfalo sólo se dejaba montar por Alejandro, si bien permitía ser cuidado por sus sirvientes.

En la imagen: Detalle de Alejandro Magno y Bucéfalo en el mosaico que representa la Batalla de Issos

Frente a esta tradicional y razonada descripción de la doma de Bucéfalo, que se encuentra en Plutarco, en el texto del Pseudo-Calístenes sobre la vida del conquistador griego, encontramos una versión mucho más fabulosa e irreal. Allí, se refiere que Bucéfalo era un caballo de hermosa figura, pero dominado por un furor salvaje que lo llevaba al extremo de la antropofagia, motivo por el que Filipo decidió construirle una jaula de hierro donde le echaría a todos aquellos que desobedecieran sus leyes. Brutal y homicida, Bucéfalo se rodeó de restos humanos, pero cuando, con 15 años, Alejandro descubrió la caballeriza del animal y se acercó al caballo, éste extendió sus patas delanteras y relinchó suavemente, como si le reconociera como su amo, y el joven príncipe pudo sacarlo sin ayuda de los criados y cabalgar con él por la ciudad, dominado por una completa docilidad.

Acompañó a Alejandro por toda su campaña en Asia contra el Imperio Aqueménida, hasta que murió a los 30 años durante o después de la batalla del Hidaspes, librada por el ejército macedonio en el año 326 a. C contra el ejército del rey indio Poros. Aunque hay quienes piensan que murió en la propia batalla, es cuanto menos dudoso, ya que su avanzada edad no lo hacía apto para entrar en combate.

Alejandro honró la memoria de la batalla fundando la ciudad de Nicea, "Ciudad de la Victoria". Cerca de allí, hacia el poniente, fundó la ciudad de Alejandría Bucéfala, en honor de su noble caballo. Se cree que este sitio está localizado frente al moderno pueblo de Jhelum, en la provincia del Panyab, al noreste del actual Pakistán.

Como ya se ha dicho, el tema de la mujer fue bastante debatido a lo largo de la tertulia. es evidente que a muchas de ellas no citaron por falta de tiempo y a otras se citaron y se dieron cuatro pinceladas, sin que hubiera tiempo para más. de entre ellas no podía faltar Cleopatra, así como las mujeres Severas, comenzando por la esposa de Septimio Severo Julia Domna, que fueron notablemente activas en cuanto a impulsar las carreras de sus parientes varones. De hecho, puede establecerse una dinastía paralela de emperatrices, todas pertenecientes a la misma familia (los Basianos) y que con frecuencia fueron asesinadas junto a los emperadores con los que correinaban, que eran sus hijos:

1.Julia Domna (193-217): esposa de Septimio Severo y madre de Caracalla y Geta; se suicidó al conocer el asesinato de Caracalla.

2.Julia Mesa (218-224): hermana de la anterior y abuela de Heliogábalo y de Alejandro Severo; tuvo gran influencia durante las regencias de sus dos hijas.

3.Julia Soemias (218-222): hija de la anterior y madre de Heliogábalo; asesinada junto a este.

4.Julia Mamea (222-235): hermana de la anterior y madre de Alejandro Severo; asesinada junto a este.

Un tertuliano pidió a Isabel que si le podía proporcionar alguna obra en la que consultar una buena biografía sobre Cleopatra. Isabel dijo que en ese momento no se atrevía a dar alguna, pero que nos haría llegar alguno títulos o alguna dirección en la que, quien quisiera, pudiera consultar este tema. Y estos son los títulos y la dirección que nos ha proporcionado Isabel:

http://www.amazon.es/gp/aw/d/8423345300/ref=mp_s_a_2?qid=1327361092&sr=8-2

 Thurman, Judith, La nariz de Cleopatra; traducción de Susana Rodríguez-Vida Publicac Barcelona : Duomo, 2009

 Ludwig, Emil, Cleopatra : historia de una reina; prólogo de Carmen Alborch Publicac Barcelona : ABC, cop. 2004

 Cleopatra of Egypt : from history to myth, edited by Susan Walker and Peter Higgs Publicac London : The British Museum Press, 2001

  Flamarion, Edith, Cleopatra: el mito y la realidad; [traducción, Carlos Gómez González] Edición 1a. ed. Publicac Barcelona : Ediciones B, 1998

  From Alexander to Cleopatra: the Hellenistic world / Michael Grant. Grant, Michael, London : Weidenfeld & Nicolson, c1982

  El ultimo es de un importante autor que ha escrito otros muchos libros sobre historia e historiadores; como se indica es más amplio (es un trabajo de historia y no una simple biografía), y quizá excesivo para lo que se pretende.

  En la dirección viene el título de la última obra; la autora tiene un Pulitzer y es una figura muy destacada literariamente; pero, además, es rigurosa.

Como en tantas ocasiones, cuando se aborda un tema tan extenso como el de hoy, los tertulianos, como es lógico, quieren saber y saberlo todo, así que preguntaron por aquellas cuestiones que no se habían tocado. Esta tarde se preguntó qué pasaba con Pirro, con Cicerón, Séneca, Marco Antonio y un largo etcétera.

Isabel habló muy de pasada, no podía ser de otra forma, de Cicerón, de su muerte, de las famosas proscripciones.

El 15 de marzo del año 45 acaeció el asesinato de César, en el que no intervendría Cicerón, ya que, aunque era conocida su oposición al dictador, los tiranicidas decidieron no contar con él a causa de su conocida cautela. Fallecido César, estalló una enorme crisis política en la que lideró a un Senado que propuso amnistiar a los conspiradores para disminuir la tensión hasta que Antonio, cónsul y responsable del testamento del dictador, tomó de nuevo el poder.

En abril, cuando el heredero de César -Octavio- retornó a Italia, Cicerón intentó sin éxito usarle contra Antonio. Cinco meses después publicó varios discursos en los que atacaba violentamente al cónsul, las Filípicas. Cicerón describe su posición en una carta a Casio, escrita ese mismo mes.

No obstante, la situación política no era la misma que en 63 a. C., y sus Filípicas no tendrían el mismo resultado que sus Catilinarias. El Senado, diezmado a causa de las luchas civiles y constituido por numerosos antonianos, rechazó declarar enemigo público al cónsul. Un año después Octavio y Antonio se reconciliaron en Módena y constituyeron un nuevo triunvirato - que recibió plenos poderes - con Lépido.

Los triunviros no tardaron en acabar con sus adversarios políticos. Octavio abandonó a su aliado y permitió que Antonio proscribiera a Cicerón. El 7 de diciembre de 43 a. C. el cónsul ordenó su asesinato, así como que su cabeza y sus manos se expusieran en los rostra del Foro, tal como había sido la costumbre en tiempos de Sila y Mario, aunque él fue el único de los proscritos en recibir tal destino. Cicerón no opuso resistencia a su ejecución, y, ofreciendo la cabeza, se limitó a pedir que se le matara con corrección. También serían eliminados su hermano, Quinto, y su sobrino; sólo sobrevivió su hijo Marco Tulio.

La proscripción (del Latín: proscriptio) es una identificación pública y oficial de personas u organizaciones catalogadas como enemigo público, enemigo del pueblo o enemigo del Estado. Suele incluir la pena de muerte o de destierro, y es una palabra de peso político muy fuerte. Frecuentemente se utiliza para referirse a asesinatos o persecuciones realizados por el Estado, pero abiertamente, a diferencia de otros crímenes de Estado, que se suelen realizar con discreción o en completo secreto, justificados o no por la denominada razón de Estado. La proscripción implica la reclusión o la eliminación en masa de rivales políticos, entidades religiosas o enemigos personales, y se suele utilizar en el contexto de revoluciones violentas.

 En tiempo de Sila y Mario, el primero inauguró sus numerosas proscripciones haciendo declarar enemigos públicos por el senado a doce de sus miembros en cuyo número entraba Mario. La venganza de éste último fue terrible. De vuelta a Roma a mano armada, no se tomó el trabajo de formar listas de proscripción sino que hizo morir a sus enemigos tumultuariamente y sin contarlos. Otro tanto hizo más tarde Sila, cuando después de haber vencido a Mitrídates VI, volvió a Roma a promover sangrientas reacciones, hasta el punto de que uno llegó a decirle que sin duda se había propuesto quedarse solo dentro de los muros de Roma.

César no hizo ninguna lista de este tipo.

Se habló de Nerón y de la muerte de Séneca, de la famosa conjura que le costó la vida. El año 65 se le acusa de estar implicado en la conjura de Pisón contra Nerón. Como la conjura fue descubierta es condenado a suicidarse cortándose las venas e ingiriendo cicuta para acelerar su muerte.

Muchas más cosas nos hubiera gustado saber, pero el tiempo no daba para más y el tema, por momentos, se hacía más amplio, ameno e interesante y todo gracias a la magnífica exposición y posterior tertulia de Isabel, que sabe transmitir a la perfección sus conocimientos, con un dinamismo y un entusiasmo verdaderamente contagiosos. Muchas gracias Isabel.


DÍA 24 DE ENERO

TERTULIA LIBRE. ASUNTOS INTERNOS DE LA TERTULIA

Parece que este martes, no sé por qué extraño designio del destino, está "maldito", me explicaré: Hace tiempo, cuando estaba preparando el ciclo de "Tertulias Clásicas" Rosario Cortés, la Presidenta del Sección Salmantina de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, escogió este día para una de esas tertulias. Tuve que decirle que ese no podía ser porque ya lo teníamos asignada para una de las sesiones de "Tertulias de Cine".

Hace un par de semanas, me llama Juan Antonio Pérez Millán para decirme que tiene que ser operado y no puede estar con nosotros ese día 24. Nos ponemos en contacto con Serafín Tabernero, Profesor de Filosofía, con quien teníamos una tertulia pendiente, le decimos que si puede venir ese día, dice que estará encantado de pasar esa tarde con nosotros. Cuando faltan dos día para el 24, me llama Serafín para decirme que tiene un gripazo de mucho cuidado y que no sabe si podrá acudir a la cita. Que esperemos hasta el último momento y si mejora, estará con nosotros. Llega el día 24, Serafín no puede asistir. Al no haber invitado no tenemos más remedio que hacer una de nuestras "tertulias libres". y ahora vereís como quedó esta tertulia.

Como teníamos invitado el moderador dijo que haríamos una de "tertulia libre", pero que antes de comenzar y aprovechando que estamos sólos, quería exponer un par de cuestiones de temas internos de la Tertulia.

Uno de ellos es el económico. Pocos tertuliano se han preguntado, al menos a mí, muy pocos me han preguntado por el origen de los fondos económicos que se necesitan para hacer frente a los gastos que son necesarios para el funcionamiento de la tertulia. gastos como son: Teléfono, flores que en alguna cena se han entregado, placa de "Tertuliano del año", mantenimiento de la página web, fotocopias, etc.

Se habló de la posibilidad de establecer una cuota, que el moderador estimó que con dos euros al mes por tertuliano, sería suficiente para hacer frente a esos gastos.

Empezó el turno de los tertulianos. El primero en intervenir dijo que eso de entregar una placa al tertuliano del año se debería suprimir, eso de entregar placas, medallas...  es algo que huele a acto militar y que por lo tanto lo mejor es suprimirlo.

El moderador recordó que esta actividad se estaba llevando a cabo en la tertulia desde sus inicios, en mayo hará diecisiete años y nadie había reparado en que esto tuviera ningún tinte militar, ni nada que se le parezca. Es un reconocimiento a una persona, que es elegida entre todos los tertulianos, y no hay que buscarle connotaciones de ningún otro tipo.

Ese mismo tertuliano, dijo que entre dos o tres tertuliano hacen lo que quieren y la plaza se la dan a los que les da la gana, sin tener en cuenta los votos emitidos por los tertulianos. El moderador contestó diciendo que eso era falso. Con la excepción de la placa entregada el año pasado, excepción que fue aprobada por todos los tertuliano, el resto de los años, al menos desde que él está como moderador, siempre se ha respetado escrupulosamente lo que  los tertulianos han votado. Por otra parte, los sobres con las papeletas han estado a disposición de los tertulianos que hayan tenido interés en comprobar el recuento. Nunca nadie ha querido hacerlo, por lo que no creo que sea de recibo, el que ahora se venga diciendo esto.

Otro tertuliano dijo que no creía que hubiera problema para que pagáramos esa "cuota" e incluso un poco más. Ninguno de los presentes, que sepamos, tiene dificultades económicas como para no poderlo hacer.

Hay que valorar el que todos los martes tengamos a una persona preparada en un tema, que se siente en esa mesa y se enfrente a un público al que no conoce y que nunca sabe por dónde puede salir. Creo que eso no lo valoramos, y es que, en general, tendemos a despreciar aquello que se nos da gratis.

Una tertuliana dijo que eso de poner una cuota era un peligro, estoy segura que hay tertulianos que pagarían sin problemas, pero es probable que alguno deje de venir y que otros haya que estar detrás de ellos para que paguen, Comentó un caso parecido de una asociación en la que ella tiene cierta responsabilidad y dijo que estaba harta de andar detrás de unos y de otros para que pagara una mísera cuota de 10 euros al año.

Otro tertuliano intervino para decir que eso del "tertuliano del año" habría que suprimirlo. Que ya se han dado placas a los más representativos y que ya estaba bien. Tal vez habría que reservar este tema para cuando algún tertuliano se destaque notoriamente por algo. Tal vez en ese caso sí tendría razón de ser lo de la placa.

Una tertulian dijo que no somos pobres, pero ¿qué pasaría con los tertulianos que acuden de forma esporádica? ¿Se les pediría esa cuota? Se dijo que esa aportación siempre sería voluntaria. A lo que un tertuliano saltó con cierta violencia para decir que ¡de eso nada!

Un tertuliano dijo que hacía un año, más o menos, buscó un lugar al que poder acudir para pasar el rato a la vez que aprendiera algo. Encontré la Tertulia y desde entonces siempre que vengo, siempre aprendo algo. Pero además de aprender me gustó el trato, la amistad, la familiaridad que reina en la Tertulia, lo que hizo que me quedara y que cada martes si nada me lo impide, esté aquí con todos vosotros. Una de las cosas que crea ese ambiente son esos detalles de los que ya se ha hablado: La entrega de la placa, las cenas de Navidad y aniversario, las flores, las bolsitas con caramelos y bombones con su correspondiente nota con frases de amistad, que cada año confecciona Luisa para entregar a todos y cada uno de los asistentes... Creo que si desaparecen todas esas cosas y nos quedamos solamente con lo imprescindible, la Tertulia perdería esa calidez, ese ambiente de amistad y sería una tertulia fría, sin alma, lo que haría que me cuestionara si merece la pena seguir acudiendo.

Otra tertuliana dijo que eso de repartir fotocopias, para unos sí y para otros no o lo de que entre dos personas corran con todos los gastos de la Tertulia y lo paguen de su bolsillo, le parece que es un exceso de paternalismo y que incluso en alguna ocasión le han  hecho sentirse mal. El moderador dijo que  no hay nada de paternalismo en todo eso, simplemente no se hacen más fotocopias de un documento, que era de ocho o diez paginas, porque no todos los tertulianos estaban interesado en él y hacer doscientas o trescientas fotocopias para que terminen en la papelera, es un derroche, no ya económico, sino de papel, que a cualquiera le repugnaría. 

En cuanto a los gastos que conlleva lo de llamar, incluso insistir varias veces, para poder tener un invitado cada martes, la tertuliana encargada de ello, dijo que si algún tertuliano lo desea que se haga cargo de esa tarea. Pero como quiera que es una tarea difícil y que necesita de una constancia y un trabajo continuado, a la vez que de un gasto económico, aunque sólo tengamos en cuenta los costes de las llamadas telefónicas, ningún tertuliano mostró el más mínimo interés en hacerse cargo del puesto.

Otro tertuliano recalcó la importancia de los símbolos e insistió en que no era bueno centrarnos solamente en lo práctico, si nos despojamos de todo lo accesorio y nos quedamos sólo con lo imprescindible, daremos una sensación demasiado pobre e impersonal.

Como quiera que un tertuliano dijera que eso de entrega una placa a alguien no lo había visto nunca en ninguna tertulia. Una tertuliana le respondió, que no lo había visto nunca porque es acto propio de nuestra tertulia y por lo tanto es algo que nos diferencia y que nos da cierta personalidad.

Intervino otro tertuliano para manifestarse contrario a la entrega de la placa. Insistió en que es algo que se maneja entre dos o tres, si no fuera así  no se entendería el que hace dos años se entregara la placa de tertuliano a una persona que nuca habla. Como este tertuliano insistiera de forma insultante sobre al actitud de ese tertuliano que nunca dice nada, el tertuliano aludido levantó la voz para decirle que hiciera el favor de no volver a mencionarle más, que él no le conoce de nada y no tiene argumentos para descalificarle de la forma cómo lo estaba haciendo.

Intervino el moderador, para decir una vez más, que las placas se entregan a aquellas personas que han sido designadas por los tertulianos. Que aunque repita cien o mil veces que esa elección está manipulada, será cien veces o mil o cien mil veces falso. En cuanto a que los tertulianos manifestaran su deseo de que que fuera "tertuliano del año" una persona que solamente interviene cuando lo considera necesario y cuando lo hace, lo hace con palabra calma, respetuosa y acertada, yo me alegré, pues con ese voto los tertulianos estaban diciendo lo importante que es escuchar, cosa que se nos olvida con demasiada frecuencia, ¿qué sería de los que habláis y habláis y volvéis a hablar, aunque nada tengáis que decir, si no hubiera alguien que os escuchara? Me temo que a alguno les bastaría escucharse a sí mismo para no parar de hablar. La naturaleza a tenido a bien, dotarnos con una sola boca y dos oídos, por algo será.

Otro tertuliano dijo que la tertulia se mantiene por su estructura y por la dedicación de dos o tres personas. Hay que proponer soluciones, aportar trabajo y no poner tantas pegas. Es muy cómodo venir cada martes y encontrarnos con todo dispuesto: las mesas colocadas, un invitado con su conferencia a punto, el ordenador, pantalla y demás utensilios en su sitio... Y son muy pocos los que se preguntan ¿Quien ha colocado todo esto? Estoy seguro que más de uno cree que eso se hace sólo, sin intervención de la mano del hombre. Si no es así, no me explico el que pongan tantas pegas a algo que se les da hecho, sin pedirles nada a cambio.

Otro tertuliano volvió con el tema de la cuota. Dijo que en la Tertulia hay un grupo de personas que acudimos con carácter fijo a la Tertulia, es ese grupo el que debe hacer esa aportación, independientemente de que cualquiera que se acerque pueda hacerlo si quiere, por supuesto. Y lo que es importante es que esa cuota debe ser voluntaria y sin que nadie sepa quien es el que aporta y cuanto aporta. Si se consigue esa cuota, el dinero se podía dedicar, además de ayudar a pagar los gastos ya existentes, en comprar un pequeño regalo, algo simbólico para ser entregado a todos los invitados, que de una forma desinteresada y tan generosa tenemos tarde tras tarde en nuestra Tertulia.

Otro tertuliano dijo que en toda actividad hay que valorar unas cosas más que otras. En la Tertulia lo primero a valorar es la amistad, lo de aprender es secundario. Abogó este tertuliano porque la cuota fuera voluntaria y anónima. ¡Anónima NO! le espetó otro tertuliano. Tras esta interrupción, continuó el anterior tertuliano. A lo largo de los años hemos visto y seguimos viendo la importancia que tiene la amistad. Lo vemos cuando un  tertuliano cumple años y se encuentra sólo y recibe la llamada de un tertuliano para felicitarle, llamada que en alguna ocasión no lo ha recibido ni de su familia, o el caso, como el reciente, de un tertuliano que pierde un familiar y se ve arropado por todos los tertulianos, o recibir la llamada de un tertuliano en momentos difíciles, que te invita a salir para tomar un vino, y tantos y tantos ejemplos. Eso es lo importante y no podemos permitir que por un pago, o no pago, de una cantidad mísera, o si debe ser anónimo o voluntario, perdamos todo eso.

Voluntario y anónimo, dijo una tertuliana, se hace cuando ese pago es para una ONG con carácter benéfico, pero aquí estamos hablando de hacer frente a unos gastos y por lo tanto no tiene por qué, ser ni voluntario ni anónimo, debe ser una cuota como la que se paga en cualquier otra comunidad como la de vecinos. La cuota debe ser para todos. De lo que se trata es de pagar unos gastos, unos gastos que se hacen en beneficio de todos y por lo tanto lo más justo es que se paguen entre todos.

Esta tertuliana dijo que a ella se le había muerto, recientemente, unos familiares muy queridos y nadie se había preocupado por ella, también había sufrido una operación y nadie le había preguntado.

Un tertuliano dijo que no le gustaban los derroteros por los que va la tertulia de esta tarde. No me gustan las imposiciones y lo de la cuota sería una imposición. Hay que pensar en las condiciones de cada uno así como el carácter, los habrá más tacaños y los habrá más generosos, no será el mismo esfuerzo para los unos que para los otros.. En todo caso la cuota debería ser libre y voluntaria.

Por otra parte, continuó este tertuliano, con tertulias como esta se le quitan a uno las ganas de volver.

Otro tertuliano dijo que lo de la amistad de la Tertulia lo había experimentado en su persona, a él le ha ayudado mucho la Tertulia, y consideraba que lo de hacer una aportación era una buena idea. Tal vez el mecanismo pudiera ser el de entregar a todos los tertuliano un sobre y que cada cual meta en él la cantidad que considere, ahora que ya sabemos cuanto se necesita más o menos, teniendo en cuenta la cantidad facilitada por el moderador de dos euros mensuales, que tal vez lo podríamos redondear a treinta euros anuales, para no estar cada mes pagando una cantidad tan pequeña. De esta manera, nadie sabría quien ni cuanto aporta cada uno.

Una tertuliana dijo que ella viene a la Tertulia desde sus inicios y viene porque es libre y gratuita y desde el momento que empecemos a cobrar una cuota la Tertulia deja de ser libre y gratuita, lo que tal vez haga que algunos no vuelvan y termine despareciendo. Otra cosa es que cada cual haga lo que quiera con su dinero, pero sin que se entere nadie. Lo de la placa se debe seguir entregando, pero en casos muy particulares, como fue el caso del año pasado. Antes, para celebrar el aniversario, se hacía una fiesta, luego la cena y se invitaba a los que a lo largo del año habían acudido como invitados, era una forma de agradecerles su generosidad.

El moderador intentó en varias ocasiones que se dejara el tema económico ya que en realidad no tenía tanta importancia. S se zanjará con la entrega de unos sobres y que cada cual ponga en ellos la cantidad que quiera.

Se alegró el moderador cuando una tertuliana intervino para hablar del RESPETO que se debe a los que acuden a nuestra tertulia de una forma desinteresada. Personas que se han preparado la charla, que se enfrentan a un público que no conocen, un público tan heterogéneo como el nuestro donde nunca sabes con quien te vas a encontrar ni por donde va a salir. Eso creo que es de valorar y sobre todo de respetar. No es de recibo el que algunos tertulianos estén leyendo el periódico mientras el invitado, o un compañero, está hablando. No digo que ese tertuliano no esté atendiendo, que tal vez sí lo haga, pero la imagen que da es deplorable y de una mala educación impropia de una Tertulia como la nuestra. Otra cosa a tener en cuenta es los comentarios reiterados por parte de algunos tertulianos, en presunta voz baja. El que se haga un cometario, no tiene importancia, incluso es necesario, pero cuando esos comentarios se extiende a lo largo de toda la tarde, estamos entrando en la falta de respeto. Otra consideración es la de saber de qué se hablará cada martes, para eso el moderador nos lo anticipa y sería conveniente el llevar leído algo sobre el tema y si no podemos o no queremos leer nada, escuchar con atención para que nuestra intervención esté  en relación con lo que allí se ha hablado.

El moderador se mostró completamente de acuerdo con estoas opiniones.

Un tertuliano que hace muy poco que asiste, esta es la segunda vez, dijo: me siento triste en esta Tertulia. Me da mucha pena que la Tertulia funcione por la generosidad de tres personas. No me está gustando lo que estoy escuchando, se está dando demasiada importancia al dinero, me parece poco ético que una persona que viene aquí de forma desinteresada para mostrar y regalar sus conocimientos no se le de las gracias aunque sea con algo simbólico, con un gesto. Se necesita dinero y hay que ponerlo y dejarse en que si es ético o no. Hay que ponerlo y punto. Cuatro reuniones más como esta y no vuelvo.

Otro tertuliano le dijo que no hay que asustarse, aquí venimos  hablar y eso es lo que hacemos. Lo que pasa es que en una tertulia tan heterogénea como la nuestra, en la cada cual es hijo de su padre y de su madre, te puedes encontrar de todo. Ahí es donde está la salsa de la Tertulia y por lo que permanece viva después de casi diecisiete años y más de ochocientas tertulias. Con un grupo más homogéneo, estas discusiones no se darían, pero dudo que durara tanto tiempo.

Otro tertuliano dijo que su experiencia en la Tertulia había sido siempre extraordinaria, tanto como invitado como de contertuliano y nunca he necesitado de un regalo para venir. Podéis seguir contando conmigo para lo que haga falta.

El tiempo se pasó, la hora de terminar había llegado. Es bueno que de vez en cuando podamos decir lo que pensamos, sobre todo si después reflexionamos sobre lo que hemos dicho y especialmente sobre lo que hemos escuchado. Esta página, así como la memoria anual, dijo el moderador, tiene, entre otros, ese fin; el que podamos, pasado el tiempo, recordar lo que que se ha dicho. Seguiré haciendo la página, seguiré haciendo la memoria, las fotocopias que considere oportunas y todo lo demás sin cobrar un duro: Si lo de la cuota prospera, y espero que sí, ese dinero se podrá dedicar a otras cosas, por ejemplo a comprar un recuerdo que será entregado a cada uno de los invitados en muestra de agradecimiento. Colocaré sobres para que cada cual haga su aportación de forma voluntaria y anónima.

El día 31 de enero, continuando con el ciclo de "Tertulias Clásicas" contaremos con la presencia de D. Marco Antonio Santamaría Álvarez, Profesor Titular de Filología Griega de la Universidad de Salamanca, con quien hablaremos sobre “El origen de la Filosofía en Grecia”


DÍA 31 DE ENERO

D. MARCO ANTONIO SANTAMARÍA ÁLVAREZ (profesor titular de Filología de la Universidad de Salamanca)

TEMA: EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA EN GRECIA

Marco Antonio es Profesor Titular de la Universidad de Salamanca, Departamento de Filología Clásica e Indoeuropeo. Es vocal de la Sección Salmantina de la Sociedad Española de Estudios Clásicos.

El 27 de febrero de 2004 leyó su tesis doctoral sobre Píndaro y los Misterios: edición y comentario de la Olímpica Segunda.

Esta Tesis Doctoral consiste en la edición, traducción al español, comentario y estudio sistemático, con énfasis en las influencias mistéricas, de la Olímpica Segunda de Píndaro, sus dificultades y sus peculiaridades dentro del conjunto de epinicios del autor.

Ha estudiado e investigado en varias universidades de Europa; Ha publicado varios libros, ha escrito infinidad de artículos, ha participado en proyectos de investigación, ha llevado a cabo trabajos de traducción, ha participado en numerosos congresos, cursos y seminarios… y ahora está aquí, en nuestra tertulia para hablarnos sobre:

“EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA EN GRECIA”

Nos encontramos, una vez más, ante un tema de esos que son tan amplios y de los que hay tanto que hablar, que siempre se quedarán cosas en el tintero. Ahí es donde entra en juego la habilidad de los tertulianos para que sepamos sacar de nuestro invitado, aquello que más nos interesa o simplemente aquello por lo que sintamos más curiosidad.

Por mi parte empezaré con una simple cuestión, o tal vez deba decir una “cuestión simple”: Está relacionada con el título. Parece ser que ya no hay duda de que la filosofía realmente nace en Grecia, por lo tanto, tal vez, sea una redundancia decir ¿El origen de la filosofía en Grecia? ¿No bastaría con decir “El origen de la filosofía?.

Hace dos o tres meses cuando hablé con Rosario para organizar este ciclo de "Tertulias clásicas", le platee, entre otros temas, que se hablara de filosofía, no podía ser de otra manera, y le dije entonces, que sería interesante hablar de las diferentes escuela, tendencias, filósofos… griegos, “huyendo” un poco de los ya conocidos Sócrates, Platón o Aristóteles y tratar de descubrir que en Grecia, además de estos filósofos, hubo otros muchos más, cosa que con demasiado frecuencia se nos olvida.

Antes y contemporáneos de Sócrates hay gran cantidad de filósofos y de escuelas, que de alguna manera fueron abriendo camino a estos tres grandes. A mí me gustaría que habláramos de ellos, y si no es hoy tal vez otro día. Que habláramos de la escuela de Mileto, con Tales a la cabeza (tal vez el primer filósofo), de los eleáticos, con Parménides y Zenón, de los pitagóricos, de los atomistas (Demócrito)… O de otras escuelas, como los cínicos, los estoicos… Hay un grupo de filósofos que ha sido muy criticado y denostado ya desde sus tiempos y de una forma especial por Sócrates, un grupo al que se les negó el nombre de filósofos, y se les llamó, y se les sigue llamando, “sofistas” y que a mí siempre me han parecido muy interesantes, aunque solamente sea porque sin ellos Sócrates no sería el Sócrates que conocemos, ni Platón hubiera podido escribir muchos de sus “Diálogos”. Sofistas como Protágoras, Gorgias o el mismo Critias, tío segundo de Platón y lo que históricamente fue más importante, uno de los “Treinta Tiranos”.

Como ya he dicho, esta es una de esas tertulias de las que, inevitablemente, se dejaran bastantes cosas en el tintero. Tal vez alguna de las que acabo de plantear. Aunque así sea, estoy seguro que la tertulia será  muy interesante y amena.

Tras estas palabras el moderador concedió la palabra a Marco Antonio.

A diferencia de lo que ocurre con otras actividades humanas intelectuales o artísticas, como la literatura, la mitología, la música, la danza o la pintura, cuyo origen se remonta a tiempos ignotos y es imposible determinar ni siquiera de forma aproximada cuándo aparecieron, sí se sabe con exactitud cuándo y dónde surge la filosofía: en Mileto, ciudad de Asia Menor (actual Turquía) en la segunda o tercera década del siglo VI a. C., por obra de Tales. Tengo en cuenta solamente la civilización occidental, porque la filosofía nace también independientemente en otras dos culturas: China y la India.

La filosofía no es inherente a todos los pueblos. La mayoría no conoce o no ha conocido la filosofía (como también ocurre con la ciencia o la tecnología): las diversas culturas de la Mesopotamia antigua (sumerios, acadios, babilonios, asirios, persas), Egipto, los hititas, los fenicios o judíos antiguos no cultivaron la filosofía. Podemos hablar de pensamiento o de reflexión, pero no de filosofía estrictamente. Por supuesto, los hombres de todas las épocas se han planteado las preguntas cruciales: ¿Qué es y cómo es el mundo? ¿Qué es el hombre? ¿De dónde viene todo? ¿Hay algo después de la muerte? ¿Nuestra vida y el universo están regidos por un plan o unas pautas? La actitud filosófica no es hacerse estas preguntas, sino la manera de contestarlas. La filosofía surge cuando no se responde a estas preguntas desde el mito o la religión, recurriendo a dioses o figuras míticas del pasado, sino que se emplea la razón y se proponen causas. La simple afirmación de Tales de Mileto “Todo viene del agua”, por superflua o inocente que pudiera parecernos, es el primer pensamiento filosófico de Occidente. No hay un quién, un dios o un componente del mundo personalizado (el Caos, la Tierra, el Océano, la Noche) que se considere lo primero, sino un qué, un principio del que deriva todo lo demás.

Es imposible determinar cuál es la chispa que da origen a esta idea de Tales de buscar una causa y no un causante como origen del mundo, pero sí podemos establecer quiénes son los antecedentes que van preparando el camino y cuál es el marco cultural que rodeaba a este primer filósofo y que hizo posible el inicio del pensamiento racional.

Los precursores de los filósofos son los poetas, a quienes los griegos en la época arcaica (800-480 a. C.) llamaban a menudo “sabios” (sophói). En los poemas atribuidos a Homero, la Ilíada y la Odisea, apenas hay referencias al origen del mundo o de los dioses. Tan sólo encontramos unas escasas alusiones en el canto 14 de la Ilíada a los primeros dioses o a dioses con especial autoridad. Quizá sean ecos de mitos cosmogónicos mesopotámicos. En Il. 14.201 se dice que Océano y Tetis (Tethýs, una diosa marina; no es Tetis, la madre de Aquiles, Thetis, que también es una diosa marina) son la progenie (génesis) de los dioses, y en 14.246 se dice que Océano es el origen (génesis) de todas las cosas. En Il. 14.259 se llama a Noche “señora de los dioses y de los hombres” y se afirma que el propio Zeus dejó de castigar al Sueño por temor a ella. Océano y Tetis parecen remontarse a las figuras de Apsû y Tiâmat, el agua ctónica y el agua salada, que dan origen a nuevos dioses, según la teogonía babilónica llamada Enûma Elish (1, 1-20, segundo milenio a. C.). Esta tradición teogónica es independiente de Hesíodo y pudo entrar en Grecia en la época arcaica o bien remontarse a tiempos micénicos. Océano y Tetis, así como Apsû y Tiâmat, son personificaciones de las aguas primordiales que están en numerosas culturas (por ejemplo, el comienzo del Génesis habla del espíritu de Dios que se cernía sobre las aguas, luego dividas por él mediante el firmamento en aguas superiores, de las que proceden las lluvias, y las inferiores, de las que se forman los mares y los ríos).

Homero, de quien no sabemos nada, compuso sus poemas en Jonia, que comprendía la mayor parte de las islas del Egeo y la costa central de Asia Menor (al norte estaban los eolios y al sur los dorios). Varias ciudades reivindicaban ser la patria de Homero, como la isla de Quíos o las ciudades de Esmirna o Colofón. Los poemas homéricos alcanzan su forma final (aunque nunca dejarán de sufrir modificaciones e interpolaciones menores) en este ámbito geográfico, y desde aquí se difunden al resto de Grecia. Pronto adquirirán un carácter panhelénico y serán un prestigioso referente para todos los griegos.

En otra zona más cerrada, en una aldea de la Beocia continental, Ascra, vive el poeta Hesíodo, que sin embargo es conocedor de algunas tradiciones míticas que se remontan a los hititas y a otros pueblos mesopotámicos. Compone dos poemas mucho más breves que la Ilíada y la Odisea: la Teogonía y los Trabajos y Días. El primero narra el nacimiento de los dioses (teogonía) y también del mundo (cosmogonía), cuyos componentes están divinizados: la Tierra o Gea, el Cielo o Urano, las Montañas, el Mar o Ponto, los Ríos o la Noche y el Día. La forma de explicar el origen de los dioses o de las partes del mundo es genealógica: nacen al principio unos pocos dioses y de ellos nacen todos los demás, por lo que forman una gran familia. La Teogonía es la narración de todo ese árbol genealógico de los dioses y también de los héroes, los antepasados de los hombres. Hesíodo se preocupará también por contar la transmisión del poder entre los dioses, el llamado “mito de sucesión”, de origen oriental. Urano es destronado por su hijo Crono, que lo castra, y éste es vencido por su hijo Zeus, que se convierte en el rey definitivo de los dioses.

Hesíodo hace un enorme esfuerzo por organizar y clarificar las tradiciones míticas referidas a los dioses. Él asigna a cada uno un lugar en el árbol genealógico, al determinar cuáles son sus padres y sus hijos. Parece tener un afán de totalidad, de abarcar a todos los dioses. Esta es ya una actitud que prefigura la filosofía, al igual que otras dos: la pregunta por los orígenes y la idea de la verdad. En el largo proemio de la Teogonía Hesíodo cuenta que las Musas se le presentaron mientras pastoreaba sus rebaños en el monte Helicón, y le dijeron que ellas son capaces de decir mentiras parecidas a verdades, pero cuando quieren, también proclaman la verdad (27-28). Luego le dieron una rama de laurel como cetro, signo de su investidura o iniciación poética, y le “inspiraron una voz divina, para que anunciara lo que será y lo que fue antes”. Hesíodo dice que las Musas en el Olimpo proclaman ante Zeus “la venerable estirpe primera de los dioses, / desde el principio (arkhé), a los que Gea y el ancho Urano engendraron” (44-45). Más adelante, cuando se dispone a empezar el relato de los nacimientos de los dioses, pide a las Musas que le hablen de estos asuntos “desde el principio” y que le digan “lo primero que surgió” (114-115). Y parece como si las propias Musas fueran las que cuentan el resto del poema. Empieza diciendo que el que nació el primero de todos fue Caos, luego Gea (la Tierra), el Tártaro y Eros. No hay que entender a Caos como un orden o mezcla indiferenciada de la que se fueron distinguiendo los seres, sino como “Abismo” o espacio abierto, necesario para que él puedan situarse los demás dioses. Gea aparece para servir de suelo firme, y será madre de infinidad de seres. El Tártaro es el espacio subterráneo. Eros o Amor surge al principio porque su intervención es imprescindible para que los dioses sientan atracción entre ellos, se unan sexualmente y procreen. Es lo que va a ocurrir durante el resto de la narración, en la que Hesíodo cuenta uniones de dioses y el nacimiento de otros nuevos.

Hubo otras teogonías además de la Hesíodo, como la de Alcmán, la de Ferecides de Siros (el primer autor en prosa de la literatura griega) y las atribuidas a Epiménides de Creta, Museo y Orfeo (por ejemplo, la conservada en el Papiro de Derveni, descubierto en 1952). Siguen un esquema parecido al de Hesíodo, aunque con ciertos avances que reflejan la evolución del pensamiento.

Como decíamos, la filosofía surge en Jonia, en el mismo espacio geográfico en que se componen los poemas homéricos y en que aparecen los géneros poéticos de la elegía y el yambo (Arquíloco de Paros, Hiponacte de Éfeso, Semónides de Amorgos o Mimnermo de Colofón, entre otros). Este contexto es importante. Mileto, como Éfeso o Esmirna, era una ciudad muy próspera por el comercio y con una gran actividad económica, social y artística. La filosofía, por tanto, no nace en un lugar remoto y escondido, sino en medio del bullicio de una gran ciudad. Y su surgimiento se debe en gran medida al espíritu jónico: innovador, emprendedor, creativo, realista, abierto, curioso. Su dinamismo los lleva a no aceptar sin más lo heredado por tradición, sino a buscar nuevas respuestas. El auge económico de las póleis, ciudades independientes, de Jonia permite el ocio necesario para la actividad intelectual. Mileto, la patria de los primeros filósofos, tenía amplias relaciones comerciales con diversas ciudades del Mar Negro, Mesopotamia y Egipto; además, se le atribuye la fundación de noventa colonias. Todo ello crea un ambiente cosmopolita. No sólo se replantean su tradición y se dan cuenta de que hay otras soluciones para los mismos problemas, sino que también entran en contacto con otras ideas y creencias.

Tales fue quien dio el salto intelectual al pensar en un componente material, el agua, como origen o principio (arkhé) de todo, no ya en uno o varios dioses, por mucho que se parezca a la pareja de Océano y Tetis que según Homero es el origen de los demás dioses. La explicación se ha despersonalizado y hecho más abstracta.

Sin embargo, no debe pensarse en un abandono de los dioses y del concepto de lo divino. Los dioses siguen contando para los filósofos, aunque redefinirán su naturaleza frente a la imagen antropomórfica, en aspecto y comportamiento, que ofrecían los poetas. Hay pensadores con una fuerte carga religiosa, como Jenófanes, Pitágoras, Parménides o Empédocles. Werner Jaeger escribió un notable estudio sobre las ideas religiosas de los presocráticos: La teología de los primeros filósofos griegos, México 1952 (versión original: 1947). Lo novedoso es que para explicar la naturaleza y sus fenómenos (astros, eclipses, lluvia, terremotos, volcanes, brote de las plantas, fertilidad de los animales) ya no piensan en la intervención de los dioses, sino de otras fuerzas. Es curioso que aquello que se considera el principio recibe atributos divinos, como la inmortalidad o el privilegio de no envejecer.

Es ya un tópico al hablar del origen de la filosofía en Grecia considerarla un paso del mito al logos o pensamiento racional. La expresión proviene del libro de W. Nestle Vom Mythos zum Logos, Del mito al logos, Stuttgart, 1940. Grecia habría abandonado los mitos como explicación del mundo, de los dioses y de su origen y los habría sustituido por la especulación filosófica. En realidad, no se puede aplicar este esquema de un modo absoluto, sino con muchos matices. La corriente racional siempre fue minoritaria en Grecia, donde prevaleció el mito en gran parte de las épocas históricas. Y los filósofos, como Platón, crean en ocasiones mitos para explicar de otro modo algunas de sus doctrinas. Ambos caminos corren paralelos.

Los primeros filósofos, a partir de la observación de la realidad circundante, intentan explicarse cómo es el mundo (cosmología) y por qué es así, lo que implica preguntar de dónde procede (cosmogonía). Estas dos preocupaciones pueden resumirse en el término physis, 'naturaleza', que implica saber cómo es realmente una cosa, lo cual viene determinado por su origen (arkhé). El nacimiento es lo que determina que una cosa sea como es. Literalmente, physis significa 'brote', aplicado a las plantas. En la Odisea (10.303), Hermes (el mediador entre dioses y hombres) arranca una planta mágica, el moly, y enseña a Odiseo su physis, que es a la vez su origen (ya que una raíz está implicada) y sus propiedades: gracias a ella podrá librarse del encantamiento de Circe y no ser convertido en cerdo.

Para explicarse el mundo, los presocráticos intentan reducir la multiplicidad a unidad. Los diversos seres que pueblan el mundo han de derivar de una sola cosa, que será su principio (arkhé). Y sobre ello darán diferentes respuestas: para Tales, es el agua; para Anaximandro de Mileto, lo indeterminado (ápeiron), para Anaxímenes de Mileto, el aire. Pitágoras defenderá que las cosas pueden reducirse a números, que componen el mundo. Jenófanes de Colofón se preocupa más bien de los dioses, que no pueden tener la forma antropomórfica con que los describieron Homero y Hesíodo, ni ser culpables de las mismas faltas que los hombres, como el engaño o el adulterio. El siguiente filósofo es Heráclito de Éfeso, cuyo pensamiento es sumamente original y no tiene maestros ni discípulos. Habla del fuego como sustrato de mundo, del que procede y al que volverá. No parece que dijera nunca “Todo fluye” (pánta rheî), que es una interpretación muy tendenciosa de Platón, ni “Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”, sino “A los que se bañan en los mismos ríos les fluyen aguas cada vez diferentes” (fr. 12 DK). Lo central de su filosofía no es tanto que en el mundo hay cambio (en general los presocráticos, salvo Parménides, postulan transformaciones de un solo elemento en la variedad de seres del mundo), sino la unidad de los opuestos. Por ello, no se le debe contraponer, como a menudo se hace, con Parménides, que tiene una manera de pensar y de expresarse muy diferente. Parménides de Elea, igual que Jenófanes, escoge el verso para expresarse. Rompe con la orientación de los filósofos previos y centra su especulación en el ser, con lo que da origen a la ontología y lleva a la filosofía a mayor grado de abstracción. Solo existe el ser: el ser es y es imposible que no sea; el no ser no es y es imposible que sea; del no ser no puede surgir el ser, ni el ser puede dejar de ser, ya que fuera de él no hay nada. Por tanto, no puede haber transformación ni cambio a partir de un único principio del que deriva lo demás. En realidad, no hay multiplicidad, sino un mundo unitario, el ser. Zenón de Elea saca algunas deducciones curiosas del pensamiento de Parménides, que expresa en forma de paradojas o aporías, con las que demuestra que no hay movimiento o tiempo, y que todo puede dividirse ad infinitum. Ya en el s. V, Empédocles asume la tradición previa en un modelo original: no hay un ser unitario, sino cuatro “elementos” (él los llama “raíces”), que no nacen ni mueren ni cambian (como el ser de Parménides): el agua, el aire, el fuego y la tierra. Sólo se van uniendo y separando (impulsados por las fuerzas del Amor y la Discordia) formando seres efímeros, que acabarán disgregándose. Anaxágoras de Clazómenas, que enlaza con los milesios, hablará de las cosas que estaban mezcladas en un origen y que son separadas por una fuerza mecánica que es el Noûs o Intelecto. Le siguen los atomistas Leucipo y Demócrito (éste algo más joven que Sócrates, lo que cuestiona la etiqueta general de “presocráticos”), que hablan de partículas indivisibles (tal cosa significa átomo) como los componentes de las cosas. Tienen que introducir la noción de “vacío”, lo que viene a negar el supuesto de Parménides de que “el no ser no es”, pues es necesario para que los átomos puedan moverse en un torbellino inicial y así poder combinarse para formar los seres.

Mientras Anaxágoras y Demócrito desarrollan su pensamiento, en la segunda mitad del s. V a. C., surge el movimiento de los sofistas en Atenas, cuyos principales representantes son Gorgias y Protágoras, que se preocuparán sobre todo por asuntos humanos: la religión, el origen de la cultura, el conocimiento, las leyes, el lenguaje, la retórica, la educación. Algunos de estos temas humanos ya habían sido tocados por algunos presocráticos, como los pitagóricos, Jenófanes, Heráclito, Empédocles o Demócrito, pero ellos le van a dar nuevo impulso y determinarán el desarrollo de la filosofía de Sócrates y de Platón, que en parte es reacción a los postulados relativistas y escépticos de los sofistas. Se inicia por tanto un nuevo paradigma diferente al de los primeros filósofos, a los que Aristóteles llamó fisiólogos o estudiosos de la naturaleza.

Bibliografía recomendada

Bernabé, A., “Mito y filosofía: caminos de ida y vuelta”, en Dioses, héroes y orígenes del mundo. Lecturas de mitología, Madrid, 2008, 377-394.
   Bernabé, A., De Tales a Demócrito. Fragmentos presocráticos, Madrid, 1988, 22001. (Traducción de los fragmentos de los presocráticos con concisas introducciones).
   Burkert, W., De Homero a los Magos. La tradición oriental en la cultura griega, 2002, Barcelona.
  Cordero, N. L., La invención de la filosofía, Buenos Aires 2008.
  García Gual, C. (ed.), Historia de la Filosofía Antigua, Madrid 1997.
  Nestle, W., Historia del espíritu griego, Madrid 2010.
  Vernant, J. P. Los orígenes del pensamiento griego, Madrid, 2011 (original: 1962).

Muchos eran los tertuliano que estaban esperando para intervenir, pues muchas fueron las puertas que abrió Marco Antonio con su intertvención.

El primero de los tertulianos preguntó: ¿somos conscientes de todo lo que nos ha aportado la filosofía y lo que es más importante, los "grandes" hombres de nuestro tiempo tienen formación helenista?

Creo que en general la sociedad no es consciente de esta gran aportación. En cuanto a nuestros "grandes" hombres creo que no tienen la suficiente formación helenista, pero debería tenerla.

Una tertuliana dijo ¿Qué es un sabio? recuerdo que hace años, siendo niña, cuando leía aquello de que un sabio tan solo se alimentaba de hierbas, yo me decía: vaya un sabio que no sabe que hay otras cosas para comer. Pero la pregunta que quiera hacer es ¿Qué diferencia hay entre lo que dice la Biblia y lo que leemos en la filosofía?.

La clave está, dijo Marco Antonio, en no poner a dios o dioses en todo, buscar otros motivos, un qué. maría Zambrano dijo que la poesía es respuesta, la filosofía, en cambio, es pregunta. Pensamiento hay en todas las culturas. Lo diferente es que la filosofía es racional, no responde a una concepción mítica.

Filosofía, dijo otro tertuliano, creo que es una actitud ante lo que nos rodea. Todos nos preguntamos qué es el hombre, la vida, los orígenes... recordó este tertuliano a Heráclito y aquello tan conocido de que nadie puede bañarse dos vece en el mismo río, todo cambia, todos cambiamos.

Homero dice que Océano y Tetis fueron el origen de todas las cosas, apuntó nuestro invitado, en cuanto a Heráclito, con frecuencia ha sido mal interpretado, se le ha conocido como el filosofo del cambio y la verdad es que esta no es una idea tan importante en él. Es muy posible que el fragmento del río no sea suyo.

Otro tertuliano intervino para decir que, lo de que la filosofía había empezado en Grecia, estaba de acuerdo pero sólo en parte, creo que se nutrió de las culturas orientales. Al ser Grecia un nudo de comunicaciones muy importante, es muy probable que coincidieran gentes de otras culturas y entre todos influyeron para que naciera la filosofía. Por otra parte, apuntó este tertuliano, la orografía del país, con sus montañas puede que influyera para este nacimiento.

Hay una cuestión que me gustaría que me aclarara, continuó este tertuliano: Hay un dios en la mitología griega llamado Cronos, que es de quien  procede la palabra que utilizamos para datar un documento, y decimos cronología. No estoy de acuerdo con este término, creo que es más correcto y yo siempre lo utilizo el término "cronía".

Las influencias orientales (Ur, fenicios, acadios, babilonios, egipcios...), dijo Marco Antonio, son interesantes en la cultura griega, de alguna manera Grecia es continuación de todas ellas, pero la filosofía es netamente griega, por ser los primeros que dejaron aun lado a los dioses y dejar de atribuir a seres sobrenaturales todas las cosas que no entendían, o los orígenes del mundo y del hombre, para buscar una explicación más racional.

En cuanto a Cronos, el dios mítico, no tiene nada que  ver con el tiempo. Hay otra palabra en griego que es "cronos" que es la que se utiliza para designar el tiempo y que con frecuencia se confunden.

Mucho se insistió sobre si la filosofía es algo netamente griego, si realmente nació en Grecia o si por el contrario tuvo influencias externas. Marco Antonio dijo que la filosofía es propia de Grecia. No se han encontrado textos filosóficos en ninguna otra parte. Lo que se ha encontrado en otras culturas, son concepciones míticas y otras creencias, pero nunca filosofía. Volvió a recomendar la lectura del libro de Burkert, W, De Homero a los Magos. La tradición oriental en la cultura griega.

Un tertuliano dijo que la filosofía griega contempla el pasado y el presente, pero no el futuro.

Esto  no es cierto, contestó nuestro invitado, los presocráticos sí hablan de la cuestión del futuro: El eterno retorno, está en casi todos ellos y tal vez de una manera especial en los pitagóricos.

Se habló de la Odisea, en la que ya pueden aparecer ciertas noticias filosóficas. Hay relatos en los que no es fácil deslindar la religión de la filosofía.

También se comentó que para que naciera la filosofía era preciso que la sociedad en la que nació, o los ciudadanos que la practicaron y que hicieron que naciera, fueran personas sin otra cosa que hacer, es decir la filosofía nace en una sociedad en la que todo se le da hecho ¿Y quien se lo hace todo? por supuesto los esclavos, los cuales poco tiempo tenían para filosofar, aunque hubo grandes filósofos que en un tiempo fueron esclavos. Por lo tanto, la filosofía nace en una zona rica, que tiene resueltos los problemas vitales y que se puede permitir el lujo de dedicarse a la filosofía.

Un tertuliano habló de filosofía y religión y preguntó que por qué la Iglesia se empeña en inculcarnos la fé del carbonero, cuando para explicar tantos "misterios" se puede hacer de una manera mucho más racional, como lo estamos haciendo aquí esta tarde.

Es un error, dijo Marco Antonio, oponer filosofía y religión. La teología tiene gran influencia de la filosofía. Las virtudes cardinales, por ejemplo, son conceptos griegos. Incluso la concepción de la Trinidad tiene orígenes griegos. Son cosas que no se pueden oponer.

Como presumíamos al principio, muchas fueron las cosas que se quedaron en el tintero, tal vez en otra ocasión, el curso que viene, tengamos la oportunidad de profundizar en alguno de estos temas tan interesantes, que por imperativos del tiempo no hemos tenido más remedio que pasar rápidamente por ellos, alguno ni siquiera hemos podido nombrarlo.

Muchas gracias Marco Antonio por tu disponibilidad y por dedicarnos esta tarde tertulia en la que hemos aprendido a la vez que nos hemos entretenido, y ya es difícil entretenerse hablando de filosofía. Todo depende de cómo se enfoque y se exponga el tema.

    Continuando con el ciclo "tertulias Clásicas", el día 7 de febrero, martes, contaremos con la presencia de D. Gregorio Hinojo Andrés, Catedrático de Filología Latina en la Universidad de Salamanca, con quien hablaremos sobre "LA ACTUALIDAD DE HORACIO"


 DÍA 7 DE FEBRERO

D. GREGORIO HINOJO ANDRÉS (Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Salamanca)

TEMA: LA ACTUALIDAD DE HORACIO

Gregorio Hinojo es Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Salamanca y Vicepresidente de la Junta Directiva Nacional de la Sociedad Española de Estudios Clásicos.

Al igual que sus compañeros de la Sociedad Española de estudios Clásicos que le han precedido en esta tertulia, Gregorio, tiene un extenso e intenso currículo, que sería absurdo intentar exponer en una sola tarde, por eso me limitaré a citar alguna de sus muchas actividades. No sin antes anunciar con cierta tristeza que esta es la penúltima tertulia de este ciclo de "Tertulias Clásicas" que, al menos para mi y creo que para todos los tertuliano, ha sido un verdadero lujo y privilegio que personas tan autorizadas en las diferentes materias que hemos tratado y seguiremos tratando en la tarde de hoy y la del martes próximo, se hayan dignado a compartir parte de sus conocimientos con todos nosotros sin más interés que el de divulgar la cultura clásica. Muchas gracias a todos.

Líneas de investigación

Historiografía latina de la época clásica y de la época renacentista,
Latín renacentista, especialmente las obras de Nebrija.

Publicaciones

LIBROS

- La obra histórica de Nebrija: estudio filológico, Ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1991.
- Introducción y comentario a las obras de Plauto: Ed. Austral, Espasa - Calpe, Madrid 1994.
- Retórica, política e ideología desde la Antigüedad hasta nuestros días (edi.) Salamanca, Logo, 2000.

ARTÍCULOS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS

- “Paradojas del programa de los Humanistas del Renacimiento”, Actas del Congreso Internacional sobre Humanismo y Renacimiento, León 1996”, León, Universidad, 1998, 67-78.
- “Las designaciones de la muerte voluntaria en Roma” Hypnos 4 1998, 181-194.
- “Nebrija y Salamanca: Historia de un desencuentro”, Salamanca. Revista de Estudios 43 (1999) 57-71.

PONENCIAS A CONGRESOS EN LOS ÚLTIMOS AÑOS

- “La retórica de la seducción amorosa”, Congreso Internacional de Retórica, México 1998.

- “El comentario de El Brocense a los autores grecolatinos”, El Brocense y las Humanidades en el siglo XVI, Cáceres-Salamanca 2000.

PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN

- "Los epitomadores del Siglo IV: Léxico, antecedentes y relaciones”.

Es indudable, y creo que nadie lo discute, salvo algún "iluminado", la importancia que tuvo en su día y que a lo largo de los siglos ha tenido y seguirá teniendo la obra de Horacio. Dentro de los muchos autores literarios en los que la influencia de Horacio está presente, podríamos destacar a Fray Luis de León, quien de alguna manera es el pilar del puente que une a Horacio con la actualidad. Tanta es la influencia que sobre Fray Luis ejerce Horacio que buena parte de sus versos (1 de cada 7) tiene algo que recuerda a Horacio.

El 17 de mayo de 2006 en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca con motivo de la entrega de las becas de postgrado para estudiantes iberoamericanos – grupo Santander - Gregorio Hinojo impartió una lección sobre LA POÉTICA DE HORACIO EN FRAY LUIS DE LEÓN, en la que dijo:

"Horacio fue el modelo de fray Luis y que, a la vez, éste colaboró enormemente a la difusión del poeta latino en nuestra cultura y en nuestra literatura."

Tras esta presentación, el moderador cedió la palabra a Gregorio, quien dijo que buena parte de lo que esta tarde iba a exponer estaba en esa lección de la que el moderador había extraído la cita anterior por lo que, si nos interesaba, podíamos incluirla al completo en nuestra web.

El moderador aceptó esta invitación encantado y así se refleja más adelante.

Gregorio agradeció a la Tertulia el que le invitáramos a participar  y comentó que no está muy claro el origen de la denominación tertulia. Algunos dice que podría venir de Quinto Septimio Florente Tertuliano, más comúnmente conocido como Tertuliano (160 – 220) que fue un líder de la Iglesia y un prolífico escritor durante la segunda parte del siglo segundo y primera parte del tercero. Nació, vivió y murió en Cartago, en el actual Túnez.

Otros dicen que puede proceder de que a Tertuliano algunos le llamaban tres Tullius “el que vale tres veces como Tulio", refiriéndose a  Marco Tulio Cicerón, el gran orador romano.

Gregorio comentó la forma como se asignaba el nombre a la personas en Roma. Los nombre, por decirlo de alguna manera, tenían tres partes:

- El praenomen que correspondía al nombre de pila en la actualidad, siendo el único nombre en que los padres tenían elección. Por regla general, sólo la familia inmediata llamaba a una persona por su praenomen

- El gentilicium o nomen gentile, que ocupaba el segundo lugar indicaba el nombre de la gens (el linaje) a la que pertenecía el individuo

- El cognomen que especificaba la rama de la familia a la que se partencia, o, en algunos casos, era el apodo de un individuo particular, como el caso de Cicerón, que sin duda le viene de que algún antepasado tuviera un "grano en la nariz".

LA POÉTICA DE HORACIO EN FRAY LUIS DE LEÓN

La figura de fray Luis, sin duda el universitario más prestigioso de nuestro Estudio a lo largo de su centenaria historia —reconocido nacional e internacionalmente—, me pareció que podría ser el argumento de mi disertación. Relacionar su obra con la teoría poética horaciana no responde sólo a mi profesión —soy catedrático de Filología Latina—, sino a que creo, como intentaré mostrar, que Horacio fue el modelo de fray Luis y que, a la vez, éste colaboró enormemente a la difusión del poeta latino en nuestra cultura y en nuestra literatura.

El poeta latino Quinto Horacio fue protegido por Gayo Cilnio Mecenas, colaborador del emperador César Augusto —una especie de Ministro de Cultura de la época—, y encargado por él para proteger a los escritores, científicos y artistas del momento, congregados en el famoso ‘círculo de Mecenas’: Virgilio, Horacio, Propercio, Varo,... El poeta, en agradecimiento por su generoso apoyo, le dedicó varios poemas y lo inmortalizó, hasta tal punto que a partir de su nombre, por antonomasia, se llama ‘mecenas’ a todos los protectores y benefactores de las artes y de las letras. En castellano la palabra no se utilizó con este valor hasta el siglo XVI1. Sin duda, hoy nos hallamos ante un acto de mecenazgo por parte del Banco de Santander y de su Presidente, D. Emilio Botín, auténtico mecenas de las Universidades españolas y latinoamericanas, y, especialmente, de todos ustedes.

Antes de analizar la presencia de la teoría horaciana en fray Luis, me parece necesario realizar una breve presentación del poeta latino. Horacio vivió en el siglo primero antes de Cristo, cultivó varios géneros poéticos con diversidad de metros y de ritmos, y un tratado sobre poesía, el Ars poetica, que fue durante siglos el modelo de todos los posteriores hasta el siglo XIX. “Es un poeta esquivo y sutil al que resulta punto menos que imposible encajar en un solo sistema filosófico. La crítica ha querido ver en él sucesiva (y a veces simultáneamente) un estoico, un epicúreo, un cínico, y hasta un cristiano". Además debe destacarse la riqueza y diversidad de la lírica horaciana: poesía religiosa y heroica, moral, satírica, rústica y campestre, amorosa, filosófica, política, de banquetes, himnos, odas literarias, etc.; de forma que puede afirmarse que en el venusino se preludian ya casi todos los temas de la poesía lírica posterior.

Pero el poeta no es sólo rico y variado en su temática, sino que es versátil en su acercamiento y en su actitud poética; así, puede pasar de una postura satírica y pesimista, a una cruel y descarnada, sin renunciar a la dulzura y placeres de la buena mesa y de la vida serena.

La lírica en el mundo griego no designaba como en el mundo moderno la poesía que expresa los sentimientos personales del poeta, sino la cantada o recitada con el acompañamiento de la lira —de ahí su nombre— o de la cítara, e incluía una ingente diversidad temática; por ello pudo imitarla fray Luis. El carácter cantado se detecta en el nombre que eligió Horacio para sus poemas: carmen (plural: carmina), que significa ‘poema cantado’; también ‘oda’ que deriva del griego, significa canto.

De sus poemas, además, han quedado un conjunto de máximas y expresiones brillantes que han pasado a ser patrimonio universal: carpe diem, ”disfruta el momento”, “aprovecha el día”, para indicar la brevedad, la incertidumbre del futuro y la necesidad de gozar del momento presente; aurea mediocritas, “dorada medianía”, que recoge el adagio in medio virtus y pretende recordar que todos los extremos son peligrosos; post equitem sedet atra cura, “las funestas inquietudes cabalgan a la grupa del corcel”, para manifestar que por muy veloces que corramos, las tristes preocupaciones no nos abandonarán; beatus ille qui procul negotiis, “afortunado aquél que alejado de los negocios”; pulvis et umbra sumus, “polvo y sombra somos”, para recordar la voracidad del tiempo destructor de todas las cosas y la insignificancia de los mortales; Musa vetat mori, “la Musa nos impide morir”; non omnis moriar, “no moriré por completo”, porque la poesía y la literatura pueden hacernos inmortales.

Para cerrar esta escueta semblanza del poeta, reproduzco el juicio de F. Nietsche:

“Nunca hasta el día de hoy he tenido un gozo similar con ningún poeta, como el que me ha proporcionado desde siempre una Oda de Horacio. Los logros de estas obras son difíciles de alcanzar en otras lenguas. Este mosaico de palabras, en el que cada una, por su sonoridad, por su posición y por su significado, extiende su influencia a derecha, a izquierda y sobre todo el conjunto; este minimum en la extensión y número de símbolos, el maximum de eficacia obtenido por los mismos, todo ello es romano, y, en mi opinión, elegante en grado sumo”.

Muy similares a estos juicios son los que D. Alonso realizó de la estrofa de fray Luis:

"La lira es una advertencia continua al refreno, una invitación a la poda de todo lo eliminable. La lira, con sus cinco versos, no permite los largos engarces sintácticos: la frase se hace enjuta, cenceña, y el verso tiende a concentrarse, a nutrirse, apretándose, de materia significativa... Todo el movimiento melódico se entrecorta, como en respiraderos e intervalos, facilitando el juego de las transiciones".

Tan consciente era de la inmortalidad que proporcionaba la poesía que escribió los siguientes versos para clausurar el libro segundo de las Odas:

Me Colchus et qui dissimulat metum
Marsae cohortis Dacus et ultimi
noscent Geloni, me peritus
discet Hiber Rhodanique potor
(Carmina II, 20).

Me conocerán el colco, y el dacio
que oculta su miedo a la cohorte marsa,
y los remotos gelonos; me aprenderá
el culto ibero y el que bebe del Ródano.

Con estos versos proclamaba, con su vanidad no reñida con su sobriedad estoica, su fe en la inmortalidad de su poesía y la seguridad de que el turco, el rumano, el remoto ruso, el francés y el docto ibero lo iban a conocer y a leer. Como acertadamente se ha señalado, ninguno de nuestros hombres de letras es más digno que fray Luis para identificarse con el peritus Hiber de la oda que acabamos de leer.

Su acercamiento a Horacio va a producirse de forma escalonada, iniciándose con la traducción de un número significativo de odas (veinticuatro, y un epodo), traducidas con bastante libertad y adaptándolas a los versos castellanos —incluso, en ocasiones, realiza dos versiones—; de las traducciones más o menos libres pasa a la recreación de alguna de ellas para concluir con la poesía original que está cargada de reminiscencias y alusiones a los poemas del venusino. Ya D. Marcelino Menéndez Pelayo, en una obra plena de validez, pese a tener más de cien años, descubrió más de doscientos pasajes horacianos en la poesía original luisiana —cantidad muy elevada, ya que sus versos originales no llegan a mil quinientos—, y,
si mis matemáticas no fallan, por cada siete versos hay una reminiscencia horaciana. Sólo en el primer poema, “¡Qué descansada vida...”, reseña J. F. Alcina veinte textos horacianos como fuente o inspiración del poeta.

Coincidimos plenamente con Alberto Blecua cuando afirma que los primeros ejemplos conocidos de traducciones castellanas de odas no fragmentarias de Horacio se deben a fray Luis, ya que la Ode ad florem Gnidi de Garcilaso, aunque es la primera composición lírica verdaderamente de tono clásico, no es una traducción. Fundamenta su afirmación el Profesor Blecua en que los breves fragmentos de odas traducidos por Mal Lara en su Philosophía vulgar no muestran síntomas e influjos de traducciones anteriores, pero especialmente se apoya en el testimonio del Brocense, que, como Blecua advierte, no admite dudas.

En 1574, hallándose fray Luis en las cárceles del Santo Oficio, publicó el Brocense sus Anotaciones a Garcilaso, insertando en ellas las traducciones de las odas 22 del libro I, 10 del II, 13 del IV, y el epodo segundo de Horacio, poniendo en la primera la advertencia siguiente:

«Trató esto elegantemente Horacio. Y porque un docto de estos reinos la tradujo bien, y hay pocas cosas de éstas en nuestra lengua, la pondré aquí toda, y ansí entiendo hacer en el discurso de estas Anotaciones». Calló, sin duda, el nombre del intérprete, por no atizar el odio de sus perseguidores.

Se completa el testimonio del Brocense con un elogio de la traducción y del metro elegido para el célebre Beatus ille: "La cual por estar bien trasladada del autor de las pasadas, y por ser nueva manera de verso y muy conforme con el latino, no pude dejar de ponerla aquí". La traducción comienza:

Dichoso el que de pleitos alejado
cual los del tiempo antigo
labra sus heredades no obligado
al logrero enemigo.

Se trata de una estrofa de cuatro versos, dos endecasílabos y dos heptasílabos con rima consonante alterna. Antes de seguir adelante, queremos advertir que la mayoría de los críticos hablan de las "cuatro odas" introducidas por el Brocense, pero en realidad se trata de tres odas y un epodo, el II, el del Beatus ille; el propio fray Luis es consciente de ello y ha traducido con metros diferentes las odas y el epodo, como no podía ser menos en alguien que quiere ser buen traductor, ya que en Horacio hay plena distinción entre odas y epodos, tanto por los temas como por los metros. Se trata de una confusión que se introdujo en su día y los editores y críticos siguen repitiendo sin reflexionar.

Los comentarios del Brocense tuvieron una enorme éxito y una difusión extraordinaria, especialmente porque provocaron una encendida polémica en torno a la imitación y fueron por ello un escaparate y un instrumento eficaz de difusión de las odas de fray Luis y del ulterior desarrollo de la lírica horaciana. Suscitaron además una emulación en la escuela sevillana; y en las Anotaciones de Herrera a Garcilaso se introducen también unas
traducciones de Horacio, realizadas, una por el propio Herrera y otra por Girón, para rivalizar con las del maestro salmantino, ya que se escriben en los mismos metros, aunque en verso libre y se repite la del Beatus ille, la que había merecido más elogios por parte del Brocense.

Desde ese momento se multiplican las traducciones e imitaciones de las odas, con emulación como los clásicos exigen. Puede afirmarse, como conclusión, que en torno a fray Luis y Salamanca —el Brocense, Almeida, Espinosa, Francisco de la Torre—, se gestan, antes de 1572, las primeras traducciones de las odas de Horacio. Si no fue fray Luis el iniciador del género, que todo parece indicar que sí, a lo menos fueron sus traducciones incluidas en la edición de Garcilaso las que comenzaron una moda que, a causa de la controversia herreriana, tuvo más adeptos entre los poetas andaluces. Este sería el inicio de un horacianismo consciente y plenamente adoptado en la poesía española.

Antes de concluir este apartado, me parece muy pertinente destacar la importancia que fray Luis concedió a las traducciones, ya que el número de versos traducidos es más del doble de los originales. “Ello permite —como acertadamente afirma Lázaro Carreter— suponer que no se trató de una actividad secundaria, y a la que no hemos concedido los críticos toda la atención que merece. Entre otras cosas, porque, al vencer las dificultades de la traducción, estaba forjándose su propia lengua poética”.

IMITACIÓN DE HORACIO

Hoy nadie duda de que Horacio fue uno de los modelos —el más importante, en mi opinión—, de la poesía de fray Luis; pero es preciso definir el contenido y el alcance de su imitación e influencia, ya que no pueden limitarse éstas sólo, como indican algunos editores y comentaristas, a elementos formales y técnicos, y despreciar las coincidencias temáticas y las actitudes y concepciones poéticas. Coincido plenamente con los juicios y certeras opiniones de H. Ettinghausen: “Sin embargo, es importante que tampoco se subestime la influencia temática de Horacio, como ha hecho más de uno de sus editores, con el fin claramente doctrinal de minimizar el peso que tuvo en él el mundo clásico y así exagerar su status de poeta cristiano”.

Para corroborar su tesis cita el autor, entre otros, los testimonios Menéndez Pelayo: "A la oda erótica horaciana, introducida por Garci-Lasso, sucede la filosófico-moral, nunca afeada en fray Luis por el epicureismo"; el del P. Ángel C. Vega, que concluye así su juicio sobre la influencia de Virgilio y Horacio: "Claro es que todo ello no puede referirse más que a la forma y al colorido poético, pues en cuanto al fondo, ni el uno ni el otro podían satisfacerle plenamente, dado su paganismo crudo y su moral a medias!"13; y dos muy elocuentes del P. Félix García: “Se ha convertido en tópico intolerable la afirmación de que fray Luis es un poeta horaciano, para definir a fray Luis, esta inicial influencia de Horacio no tiene más que
un valor técnico o didáctico, lo más imperecedero y estable de la obra poética de fray Luis es lo que menos tiene de Horacio
"; y “fray Luis, sensitivo y arrebatado, elevado y austero, no tiene ningún contacto cordial con Horacio, epicúreo y sensual, ni con su concepto materializado de la vida"

Quería ahora, para refutar las opiniones anteriores, poner de manifiesto algunas coincidencias, temáticas y formales, entre ambos poetas con el análisis y comentario de una imitación luisisna del venusino: Se trata de la oda "El canto y lira mía...", imitación clara de la doce del libro segundo de Horacio:

 El canto y lira mía
no dizen las esquadras, las francesas
banderas en Pavía
captivas, ni las armas cordobesas,
ni el nuevo mundo hallado,
ni el mar con turca sangre hora bañado.
A son de trompa clara,
y con heroico verso a ti conviene
Grïal, cantar la rara
virtud del de Bibar que par no tiene,
o con más libre pluma
hazer de nuestros hechos rica suma.
Mi musa no se emplee
mas de en la ilustre Nise, en su hermosura,
que el sol igual no vee
la luz de su mirar, y en la dulçura
su voz; que cuando suena
alimpia de dolor el alma y pena.
¿Por dicha avrá tesoro
que a su rico cabello se compare,
aunque se junte el oro
que el indïano suelo engendra y pare
y quanta pedrería
Ormuz a Portugal y Persia embía?
¿Pues que sentido os dexa?
¿Qué libertad no roba quando inclina
al beso, o falsa alexa
la boca hermosíssima y se indina
amando el ser forçada,
y a veces ella os besa no rogada?

                                     Fray Luis, Ed. J. M. Blecua.

Esta oda no ha suscitado excesivo interés entre los editores y críticos de fray Luis; tan sólo se le han dedicado anotaciones marginales o algunos comentarios poco afortunados que dan la impresión de que no se ha entendido el contenido y función de este poema ni el de su modelo horaciano.

Las causas de este fenómeno pueden deberse a que la oda no aparece en algunos manuscritos —aunque hoy nadie duda de su autenticidad—, o al nivel literario y poético de la imitación, no precisamente de las más logradas del maestro salmantino, en mi opinión, al menos; opinión que comparte, aunque tal vez por motivos distintos, el Padre Ángel C. Vega, que la glosa con las siguientes palabras: "Es auténtica sin ningún género de duda, aunque un poco floja, y, al final, con añadiduras de marcado tono erótico, que el autor rechazó en los últimos días, como indigna de figurar en su colección". Las "añadiduras" finales figuran en el modelo horaciano, y sólo una interpretación errónea pudo creer y hacer creer que aludían a los amores y pasiones de Grial por la "ilustre Nise". Tal vez esta lectura equivocada y tan distorsionada pudo impulsar a fray Luis a distanciarse de la oda y a suprimirla en su última colección; esta sería la causa de que no aparezca en algunos manuscritos.

Un juicio y una opinión más favorable merece esta imitación al Padre J. Llobera, que la prologa con estas palabras: "Nótese en toda esta oda con qué arte el poeta escanciador sabe trasegar el vino añejo en vasijas nuevas".

Pienso que en otros poemas la inspiración poética y la musa luisiana alcanzan cotas mucho más elevadas. No es, con todo, el objetivo de esta disquisición filológica valorar los méritos o deméritos literarios de esta imitación, sino exponer y mostrar el sentido y la función que ambos poemas desempeñan en la teoría poética de los dos autores.

La imitación es diáfana y afecta tanto al contenido como a la estructura del poema, con una adaptación de los hechos romanos a las realidades históricas de la España del momento —obsérvese la alusión a la batalla de Lepanto que nos permite datar, con bastante exactitud, el poema luisiano entre octubre de 1571 y marzo de 1572, momento en que el poeta es encarcelado—; este dato nos parece muy interesante, porque es probablemente el último poema en el que fray Luis trata del amor humano, curiosamente en los meses anteriores al proceso inquisitorial que acabó con él en la cárcel.

En la primera parte, ambos poetas exponen el contenido de la épica con dos procedimientos diferentes, primero como impropio de su lira y a continuación, como objeto de la poesía de sus dos interlocutores, Mecenas y Grial, respectivamente. Los temas de la épica son las gestas y acciones bélicas famosas de los romanos e hispanos. En el poema horaciano se alude también a la épica mitológica y heroica, que fray Luis sustituye por las glorias del Cid.

En la segunda parte, se define el contenido de la lírica, antitético con el de la épica, que se identifica con la descripción del sentimiento amoroso y de la belleza y encantos de Licimnia y Nise, respectivamente. Terminan ambos poemas con interrogaciones retóricas, con las que se pretende convencer a los interlocutores, teóricamente partidarios del canto épico, de la superioridad y mayor interés de la poesía lírica y de sus temas.

Ya hemos visto que el Padre A. Vega habla despectivamente de las "añadiduras" que, realmente, como se desprende de la lectura de Horacio, figuran en el original. También le viene impuesto por el modelo a fray Luis que en la segunda parte se canten los amores del interlocutor —en este caso los de Grial—, y los encantos de su amada, ya que Horacio atribuye a Mecenas los amores y seducciones de Licimnia. No hay, por tanto, ninguna razón para pensar que fray Luis tratara de insinuar la existencia de una amante de Grial, ni que la ilustre Nise turbara la actividad del docto y honesto canónigo.

POEMAS PROGRAMÁTICOS

La oda horaciana II, 12 es una recusatio —forma poética convencional, cultivada por el venusino en más de una ocasión— en la que se rechaza, "se recusa", una invitación a escribir poemas épicos. Las discrepancias, sin embargo, surgen a la hora de interpretar el valor y el sentido de las recusationes. No se trata de poemas escritos únicamente con el objetivo concreto de rechazar una invitación real para redactar epopeyas y cantar las acciones gloriosas de la patria, sino de aprovechar la forma y la estructura de una composición tradicional para exponer las diferencias entre la poesía épica y la lírica, para definir con precisión los temas y contenidos de ésta última y para manifestar la predilección del poeta por el género lírico. Se trata de poemas programáticos de crítica literaria y poética, los podemos llamar ‘metapoéticos’. La invitación, real o ficticia, es un pretexto para redactar la oda.

También pensamos nosotros que la oda de fray Luis tiene un carácter programático, ya que el poeta muestra su simpatía por la lírica y rechaza los cantos épicos, mientras invita a su amigo Grial a que los cultive él mismo. Unos meses o unos años después, se dirigirá otra vez a Grial para pedirle que cultive los estudios y se dedique al nuevo estilo:

Escribe lo que Febo
Te dicta y favorable, que no antiguo
Iguala y pasa el nuevo
Estilo; y, caro amigo,
No esperes que yo podré atener contigo,
que yo de un torbellino
traidor acometido y derrocado
del medio del camino
al hondo, el plectro amado
y del vuelo las alas he quebrado.

Suscribo plenamente las palabras de F. Lázaro en un brillante y erudito articulo: «Ambas odas, dirigidas al mismo amigo —Juan de Grial—, deponen sobre la índole literaria que tuvieron sus relaciones; en la primera, lo anima a ensayar tonos épicos; en la que nos ocupa, le pide que continúe escribiendo en el ‘nuevo estilo’».

Se nos podrá decir que en el siglo XVI español no tiene sentido la polémica épica/lírica, pero no debemos olvidar la vigencia de la poética clásica en el Renacimiento y las nuevas orientaciones de la poesía neolatina. Muy oportuno nos parece el acertado análisis de ésta última entre 1544 y 1590 de J. Alcina: "Nos encontramos también con una liberación en los temas y en las formas. Aparece la poesía erótica y desaparecen los intentos de grandes poemas épicos cristianos. La poesía religiosa se fragmenta, prefiere las composiciones breves, más íntimas, de lectura solitaria, como si la fragmentación de la cristiandad les hubiera hecho perder la confianza en la identificación colectiva del canto épico".

Aprovechando al máximo su modelo horaciano, fray Luis nos define el género de su poesía y nos muestra su predilección por la lírica, digna de ser cultivada tanto por la riqueza y dulzura de sus temas, como por la belleza y elegancia de sus metros. Una muestra de esta belleza y elegancia son las brillantes y atinadas traducciones del poema horaciano del propio fray Luis de León. La elección por parte de Horacio y fray Luis de la lírica sobre la épica no responde sólo a criterios estéticos y poéticos, sino también a posiciones morales: una canta guerras, batallas, episodios sangrientos; la otra, el amor, el sosiego de la vida retirada, los placeres del banquete y los encantos de la amistad.

LA PRESENCIA DEL INTERLOCUTOR: GRIAL

La presencia del interlocutor, en este caso Grial, viene sugerida al poeta por el propio modelo. El interlocutor es un recurso formal de la mayoría de las odas horacianas —y no sólo de ésta que imita fray Luis—, cuya función, no siempre suficientemente destacada, es esencial para comprender la organización y estructura de estos poemas del venusino. También en las odas luisianas desempeña un papel importante, como certeramente ha señalado el Profesor E. Alarcos: "En veintiuna de las veintitrés composiciones sin discusión auténticas del maestro, éste se dirige a alguien, a un interlocutor conocido, a un amigo, a la virtud,..."; por ello le vamos a dedicar un breve comentario.

El interlocutor, en torno al cual se estructuran las odas, es una convención formal, probablemente heredada de los modelos griegos, que confiere a éstas una situación de diálogo o coloquio. Puede ser un protector (Mecenas, Augusto), un amigo (Tibulo, Sextio), un dios (Venus, Mercurio), una mujer (Lidia, Lyce), un elemento natural (la nave, la fuente de Bandusia, la lira del poeta), un ser desconocido (un avaro, un siervo), etc. Si repasamos los interlocutores de Horacio y los de fray Luis, encontraremos notables coincidencias.

No debe confundirse el interlocutor con la persona a la que se dedica el poema, aunque con frecuencia coincidan. El interlocutor aparece siempre en el interior del poema, en vocativo, y es objeto de apelaciones, interrogaciones, ruegos, imprecaciones por parte del poeta. Podríamos llamarlo también 'destinatario interno', para distinguirlo de la persona a la que se dedica el poema, que no tiene necesariamente que aparecer en el interior del mismo.

La presencia del interlocutor confiere a muchas odas un tono y un carácter impresivo, conativo, que ha sido malinterpretado. Algunos críticos y comentaristas piensan que las odas de Horacio son el resultado de un objetivo práctico concreto y que en ellas está ausente toda comunicación o expresión subjetiva. Ello ha ocasionado numerosas censuras sobre el escaso o nulo lirismo de la poesía horaciana.

Sin embargo, como acertadamente puntualizó el prestigioso R. Heinze, la ficción, incluida la del interlocutor, es un componente esencial de la oda horaciana. Por la ficción se introducen la imaginación y el lirismo, sólo que éste no se entiende de forma personalista, intimista o autobiográfica. El poema parece una comunicación real, pero realmente es una comunicación fingida. El Grial de la oda no es el biográfico, sino un interlocutor poético.

Caen por tierra definitivamente las opiniones de los que afirman que se habla en el poema de los amores del amigo del poeta.

Pensamos, por tanto, que se equivocan los que interpretan las odas como una invitación y una comunicación real a un destinatario concreto y los que las privan de lirismo. En primer lugar, porque hay algunas odas, no muchas, en las que no aparece el interlocutor y pueden considerarse verdaderos monólogos; en segundo, porque la presencia de elementos conativos y persuasivos no anula la manifestación de los juicios y sentimientos del poeta; y en tercero, porque la presencia del interlocutor no sólo no impide, sino que favorece la libre expresión, y ayuda, por contraste, a definir y precisar las opiniones y vivencias del poeta. Hemos intentado mostrar también como en el poema que fray Luis imita, aunque tuviera como objetivo rechazar la invitación de Mecenas —cuya existencia habría que probar—, el poeta no deja de mostrarnos su personal visión sobre la lírica y la épica, ni nos priva de la descripción de los amores y encantos de Licimnia.

Nos parecen mucho más atinados los juicios del Profesor Alarcos que, aunque aplicados sólo a fray Luis, consideramos válidos también para Horacio: "Se trata, pues, de una poesía esencialmente comunicativa, que apela siempre a un tú, más o menos explícito, a quien quiere
hacer partícipe de sus preocupaciones
".

En el poema que nos ocupa, el interlocutor es un elemento utilizado para dar a la oda una forma epistolar, muy adecuada para sugerir el propósito práctico de contestar a las invitaciones, reales o ficticias, de Mecenas y de Grial. Pero sirve, además, para organizar la estructura antitética. La oposición épica/lírica, esencial en el poema, se manifiesta por la antítesis entre la lira de Horacio y fray Luis y el canto épico de Mecenas y Grial. La antítesis sirve para enriquecer e intensificar el contenido de ambas odas, ya que la lírica se define positivamente por su contenido y sus temas, y, negativamente, por ser opuesta y contraria a la épica. La antítesis se refuerza por anáforas, paralelismos y posiciones equivalentes en la responsión estrófica, pero estos mecanismos se intensifican por la oposición del poeta y del interlocutor.

También la presencia de este último concede al poeta la posibilidad de introducir elementos impresivos y conativos para persuadir, tanto a los interlocutores como a los lectores, de la superioridad de la lírica, uno de los objetivos del poema. Muy relacionados con la persuasión están los recursos retóricos —aquí las interrogaciones finales—, relativamente frecuentes tanto en la lírica horaciana como en la luisiana.

Finalmente, la presencia del interlocutor ha permitido a ambos poetas describirnos la pasión y los sentimientos amorosos sin tener que darles un sentido personal ni autobiográfico.

En la traducción de las dos últimas estrofas, “las añadiduras de marcado tono erótico, que el autor rechazó en los últimos días, como indigna de figurar en su colección”, fray Luis muestra su sensibilidad y su finura para captar el sentido de la estrofa horaciana y para describir con encanto la belleza del sentimiento amoroso30. No sabemos si se avergonzó de ellas o le obligaron a ello, porque tras invitar a Grial a escribir lo que Febo le dicte, lamenta no poder atener con él.

Probablemente el miedo a la Inquisición y la autocensura cortaran la inspiración del poeta castellano y le impidieron en su poesía posterior original cantar los encantos y las delicias del amor humano que de forma tan sutil y elegante nos ofrece en esta oda, recreación de la famosa recusatio horaciana.

EPÍLOGO

Pensamos, como conclusión, que fray Luis captó perfectamente el sentido y valor del poema del venusino, y con esta imitación pretendía de forma explícita hacer suyo el código poético y literario de Horacio, especialmente su predilección por la poesía lírica, mucho más humana y atractiva que la épica, pese a la doctrina de la tradición anterior, y mucho más acorde también con el ideario y el temperamento de ambos poetas.

En su producción poética original explotará con éxito el maestro salmantino la riqueza y diversidad temática de la lírica horaciana —poesía religiosa y heroica, rústica y campestre, epinicios, himnos, odas literarias, etc. —, y sabrá adaptarla a las exigencias y gustos de su época. También sabrá utilizar con acierto diversos elementos formales horacianos como la presencia del interlocutor, la responsión estrófica, la estructura de las odas, los paralelismos, las antítesis, las figuras fonoestilísticas, los encabalgamientos, etc.

Como el venusino, podría nuestro poeta enorgullecerse de haber sido el primero en adaptar las formas y los ritmos latinos a la lengua castellana y de haber concluido una obra imperecedera (aere perennius: “más duradera que el bronce”), que no lograrán destruir ni el inexorable paso del tiempo, ni los cambios de escuelas y doctrinas poéticas. Como prestigiosos comentaristas han afirmado, fray Luis fue el primer poeta humanista en
castellano.

                    APÉNDICE

 Nolis longa ferae bella Numantiae

nec durum Hannibalem nec Siculum mare

Poeno purpureum sanguine mollibus

aptari citharae modis,

nec saevos Lapithas et nimium mero

Hylaeum domitosque Hercules manu

Telluris iuvenes, unde periculum

fulgens contremuit domus

Saturni veteris: tuque pedestribus

dices historiis proelia Caesaris,

Maecenas, melius ductaque per vias

regum colla minacium.

Me dulces dominae Musa Licymniae

cantus, me voluit dicere lucidum

fulgentis oculos et bene mutuis

fidum pectus amoribus,

quam nec ferre pedem dedecuit choris

nec certare ioco nec dare brachia

ludentem nitidis virginibus sacro

Dianae celebris die.

Num tu quae tenuit dives Achaemenes

aut pinguis Phrygiae Mygdonias opes

permutare velis crine Licymniae,

plenas aut Arabum domos,

cum flagrantia detorquet ad oscula

cervicem aut facili saevitia negat

quae poscente magis gaudeat eripi,

interdum rapere occupet?

                             HORAT. Carm. II, 12

No pretendas que las prolongadas guerras

de la fiera Numancia, ni el terrible Aníbal,

ni el mar de Sicilia, teñido de sangre cartaginesa,

se adapten a los delicados tonos de mi lira,

ni los crueles Lapitas e Hileo atiborrado de vino,

ni los Gigantes, hijos de la Tierra, domeñados por la

Hercúlea mano, ante cuyo peligro se estremeció

el resplandeciente palacio del viejo

Saturno; tú con historias en prosa sencilla

narrarás mucho mejor las guerras de César,

 Mecenas, y las cervices de los reyes retadores

arrastrados por las calles.

La Musa ha querido que yo entone dulces cantos

a tu señora Licimnia, que yo inspirado cante

sus refulgentes ojos y su corazón muy fiel a

un amor correspondido.

No desdijo de ella bailar en los coros

ni competir en las bromas ni entrelazar sus brazos

con las hermosas doncellas divirtiéndose en el sagrado

día de la por todos celebrada Diana.

¿Acaso tú querrías cambiar los cabellos de Licimnia

por la fortuna que poseyó el rico Aquemenes

o por los tesoros migdonios de la fértil Frigia

o por los palacios lujosos de los árabes,

cuando inclina el cuello ante tus ardientes beso

o con una crueldad propicia rechaza los que le

gusta le sean arrebatados más que al que los requiere,

o se adelanta en ocasiones a robarlos?

Muchas fueron los versos de Horacio, que nos leyó y comentó Gregorio. Alguno nos sirve para ver la personalidad del poeta, que no tiene reparo de reírse, incluso de sí mismo:

    Ve a visitarme a mí, gordito y lustroso, de piel tersa,

    cerdo de la piara de Epicuro, cunado quieras reírte.
 

O estos otros versos:

 

    Yo, poco devoto y poco asiduo de los dioses

    mientras seguía sin rumbo los preceptos de un insensato

    saber, me veo ahora obligado a retroceder

    y recorrer de nuevo el trayecto abandonado.

 

Mucho se habló a lo largo de la tertulia sobre las inclinaciones filosóficas de Horacio. Quien a lo largo de su vida se mantuvo en una y otras. Así en un período de juventud se inclinaba más por los estoicos, luego estaba más próximo a los epicúreos, eso sí un epicureismo bien entendido y también tenía algo de cínico.

A poco que prestemos atención, la diferencia entre el estoicismo y el epicureismo, a pesar de considerarse tradicionalmente opuestas, no lo son tanto; los dos buscan lo mismo: la felicidad. Lo que pasa es que los estoicos afrontan lo que les sucede, incluso los malos ratos, sin darle gran importancia, sin permitir que les condicione la vida. Y los epicúreos hacen lo posible para que esos malos ratos no lleguen.  No hay que confundir entre "buena vida" y "vida buena".

Por ejemplo, un epicúreo nunca se atiborraría a comer, si sabe que eso luego le traerá nefastas consecuencias, lo mismo hará con el vino. De todo tomará con mesura para poder disfrutarlo.

Muchos fueron los poemas o partes de ellos los que  nos leyó Gregorio para darnos a entender, tanto su calida como poeta como para saber de su personalidad. A continuación reproduciré alguno de estos versos y citas de Horacio.

CITAS CÉLEBRES DE HORACIO


(Helmanticae ante diem septimum Idus februarias)

Aquí vemos la costumbre que tiene Gregorio de fechar sus documentos en términos latinos)
 
Dum loquimur fugerit invida aetas

Carpe diem, quam nimium credula postero (HORAT. carm. 1,11,7-8)
Mientras estamos hablando habrá huido el tiempo envidioso
Di
sfruta del día, confiando lo menos posible en el futuro.

auream quisquis mediocritatem

diligii, tutus caret obsoleti

sordibus tecti, caret invidenda

sobrius aula (HORAT. carm. 2, 10, 5-8)
Quien
elige la dorada medianía

Carece con seguridad de los inconvenientes

De una casa deteriorada, carece por su sobriedad
De una casa envidiable.

Beatus ille qui procul negotiis,

ut prisca gens mortalium, (HORAT. Epod. 2, 1-2)
Dichoso aquél que alejado de los negocios,
Como la antigua raza de los hombres ...

  Odi profanum vulgu set arceo:

favete linguis.. (HORAT. carm. 3, 1, 1-4)

Odio al vulgo profano y me alejo de él,

Ayudadme con vuestro silencio ...

Pallida mors aequo pulsat pedepauperum tabernas

regumque turris, o beate Sesti,

vitae summa brevis spem nos uetat incohare longam carm. (1,4, 13-14).
La
lida muerte golpea con pie justiciero las chozas de los pobres

y los palacios de los reyes. ¡Oh Sestio afortunado!

La brevedad de la vida nos prohíbe planear proyectos duraderos
Exegi monumentum aere perennius

regalique situ pyramidum altius (HORAT. carm. 3,30, 1-2)
H
e concluido un monumento más duradero que el bronce
y
más elevado que los edificios de la pirámides reales.
Non omnis moriar. multaque pars mei

vitabit Libitinam".(HoRAT. carm. 3,30,6-7)

No mori por completo y una parte importante de mí
Logra esquivar la diosa de la muerte ....

Dignum laude virum Musa vetat mori

Caelo Musa beat.: (HORAT. carm. 4,8,28-29).

La Musa impide que muera el hombre digno de alabanza,
La musa lo premia con el cielo ....

Omne tulit punctum. qui miscuit utile dulci

lectorem delectando pariterque monendo (HORAT. A. P. 343)
Logró todo el éxito el que combinó lo agradable con lo útil
Dele
itando a la vez y educando a los lectores

Dulce et decorum est pro patria mori (HORAT. carm. 3,2, 13-16)
Dulce y honorífico es morir por la patria

... post equitem sedet atra cura (HORAT. carm. 3, 1,37-40)
La siniestra preocupación se sienta a la espalda del jinete

Coelum non animum mutant qui trans mare currunt (epist. 1, 11, 27)
Cambian de paisaje pero no de ánimo los que huyen al otro lado del mar .
... nos ubi decidimus

quo pius Aeneas, quo dives Tullus et Ancus

puluis et umbra sumus. (carm. IV, 7, 13-18)
Memento homo quia pulvis es et in pulverem reverteris
Nosotros cuando descendemos

Allí donde moran el piadoso Eneas, el rico Tulo y Anco

Somos polvo y sombra ...
cur valle permutem Sabina

divitias operosiores ? (HORAT. carm. 3, 1,4-49)
¿Por qué vo
y a cambiar mi valle de la Sabina
Por las riquezas que son mucho más fastidiosas?

Nil ego contulerim iucundo sanus amico (HORAT. serm. 1, 5, 44)

Estando en mi sano juicio, nada es para mí comparable a un amigo encantador.

               (Vergilium) .... serves ........ animae dimidium meae,(carm. 1,3,8).

Consérvame a Virgilio, la mitad de mi propia alma ...

duris ut ilex tonsa bipennibus

nigrae feraci frondis in Algido,

per damna, per caedis ab ipso

ducit opes animumque ferro (HORAT. carrm. 4,4,57-60).
Como una encina podada por afiladas hachas

En el fértil Álgido de sombría vegetación,

Por los cortes, por las heridas, del mismo

Hierro saca el indomable vigor

(Ab ipso ferro fue el lema de Fray Luis)

Fecundi calices quem non fecere disertum (epis. 1,5, 19)
¿Nutridas copas a quién no hicieron elocunte?

Condita cum verax aperit praecordia Liber (Serm. 1,4,89)
El veraz Baco abre los secretos más recónditos

Laudibus arguitur vini vinosus Homerus

Ennius ipse pater numquam nisi potus ad arma

Prosiluit dicenda (epist. 1, 19,6)

Se acusa a Homero de beodo por sus elogios del vino, el propio
Ennio nunca se decidió a escribir versos si no estaba bebido
Aetas parentum, peior avis, tulit

nos nequiores, mox daturos

progeniem vitiosiorem (carm. 3,6,46)

La generación de nuestros padres, peor que la de los abuelos,
Nos engendró a nosotros todavía peores, que

Procrearemos una mucho más viciosa

In cute curanda plus aequo operata iuuentus (epis.I, 2, 29)
J
óvenes ocupados más de lo necesario en cuidar su físico
.............. Si vis me flere, dolendum est

primum ipsi ibi .... , (A. P. 102)

Si quieres que llore yo,
P
rimero debes lamentarte tú ...

 ad unguem factus (serm. 1,5,32), completo, hasta la uña, perfecto

    facetus, emunctae naris, (serm. 1,4,5) divertido, de ancha nariz, « mucho olfato»
Ab ouo usque ad mala (serm.1, 3, 6) desde los entremeses hasta el postre

Gregorio, tras estas citas quiso que fueran los tertulianos los que intervinieran para manifestar sus opiniones o para hacer sus preguntas, por lo que el moderador dio paso a los tertulianos. la primera en intervenir fue una tertuliana que tras agradecer a Gregorio la magnífica charla, dijo que la asaltaba una duda: durante mucho tiempo había oído decir épodo y ahora parece que es más correcto decir epodo, ¿en qué consiste esa diferencia y cual es la forma correcta?

La diferencia, dijo Gregorio, está en la acentuación griega y la romana. Si nos atenemos a la acentuación griega, efectivamente diríamos épodos, pero si lo hacemos con la latina, lo correcto sería epodo. Lo mismo pasa con Cátulo y Catulo.

Esta tertuliana también se interesó por las sátiras de Horacio y dijo que había leído algunas que era muy fuertes.

Así es, dijo Gregorio, lo cierto es que en algunas no deja muy bien paradas a las mujeres. Tenía algo de misógino.

Un tertuliano preguntó por la influencia de Horacio en nuestros poetas actuales. Gregorio dijo que Horacio no sólo ejerció influencia sobre fray Luis, sino que lo hizo en todos, o casi todos los poetas de esa época y los posteriores. Ahora su influencia llega a poetas como Pessoa o a uno tan próximo a nosotros y actual como es Antonio Sánchez Zamarreño. Es cierto que hubo una época, la del romanticismo, en la que los poetas no comulgaban con las ideas de Horacio. No podía ser de otra manera, ya que los románticos, entre otras cosas, se caracterizan por su exageración en temas como el amor, para ellos no se le puede poner límites, sien embrago Horacio nos dice que debemos ser comedidos en el amar, como si ese sentimiento fuera algo que pudiéramos controlar tan fácilmente.

Un tertuliano dijo  que se alegraba oír que eso de copiar no es tan malo, pues fray Luis de León copió a Horacio y ya vemos el éxito que ha tenido.

Gregorio dijo que no podemos entender lo que hizo fray Luis con Horacio, como una copia,. Es cierto que se inspiró de ahí a copiar hay un abismo. Por otra parte todos "copiamos" cuando hablamos, cuando escribimos... Eugenio D`ors dijo "Todo lo que no es tradición, es plagio"

Otro tertuliano se interesó por la diferencia entre sátira e ironía. Nuestro invitado dijo que para los latinos la sátira tenía más finalidad moral, es cruel, mientras que la ironía no, esta última tiene una doble lectura.

Sobre las dificultades de Horacio a la hora de ser traducido, se dijo, que los estudiantes de antes y los de ahora le tienen verdadero pánico.

Una tertuliana dijo que había leído a Horacio y que en alguna parte hablaba de los británicos y de su carácter separatistas con respecto al resto de Europa. Gregorio dijo que Horacio había hablado de la separación de Inglaterra del resto de Europa, pero de una separación física, habla del profundo mar que nos separa. En realidad no podía hablar de la separación como carácter de los habitantes británicos ya que no los conoció.

Sobre el tema de las traducciones el moderador dijo que a su juicio era muy importante y no se podía hablar de ellas como una simple copia.

Vittore Bocchetta en su libro Horacio en Villegas y en Fray Luis de León dedica todo un capítulo a revisar las "teorías del traducir", y recuerda cómo "es en Roma, y particularmente con Cicerón, donde se comienza a distinguir entre traducción literal y traducción literaria; de las dos, la primera se reduce a una actividad meramente práctica, escolar, no creadora, mientras la segunda llega a ser un rehacer libre, personal y creador, lo único que tiene dignidad literaria"

Parece evidente que la traducción en prosa del verso supone, de entrada, una expresa renuncia a la fiel reproducción de los valores estéticos del original. Como certeramente apunta el profesor y traductor A. Alvar Ezquerra, es siempre preferible una disposición “versificada”, esto es, en líneas que al menos asemejen versos. Y mejor aún es, sin duda, el empleo de auténticos versos -no ya meramente de líneas con apariencia de tales- que se adecúen a las exigencias de la poética española contemporánea. La traducción que propongo, fiel en cuanto ha sido posible a la letra del texto original, es la siguiente:

Dichoso aquél que vive, lejos de los negocios,
como la antigua grey de los mortales;
y, con sus propios bueyes, labra el campo paterno,
libre del interés y de la usura.

No le despierta el fiero toque de la trompeta,
ni le aterra la mar embravecida;
y esquiva el foro público, y el umbral altanero
de las aristocráticas mansiones.
 

Veamos ahora la traducción que de este mismo poema, tal vez el más famoso de Horacio el “Beatus ille qui procul negotiis…”, nos hace Fray Luis de León:

Dichoso el que de pleitos alejado,
cual los del tiempo antiguo,
labra sus heredades, no obligado
al logrero enemigo.

Ni la arma en los reales le despierta,
ni tiembla en la mar brava;
huye la plaza y la soberbia puerta
de la ambición esclava.

Y ahora veamos lo que a fray Luis le inspiró estos versos:

“Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido”.

Creo que  no es justo hablar de "copia"

Hablando de fray Luis, un tertuliano mencionó la famosa frase que según la tradición dijo al regresar a su cátedra tras cinco años retenido por la inquisición, "decíamos ayer" Gregorio, dijo, siento tener que decir esrto paero e smás que probable que Fray Luis nunca dijera esa frase y de haberla dicho lo hubiera hecho en latín. es un caso más d elos tantos que tenemos de frases o acciones que se atribuyen a unos u potros y que en realidad nunca fueron dichas o hechas. Pero la tradición año trás año ha hecho que sean verdades que nadie se atreve a desmentir.

Ya que hemos entrado en desmitificaciones, dijo el moderador, podemos recordar lo que Julio César Escalígero (1484 -1558) un personaje de lo más original y con una vida interesante, dijo con respeto al Arte Poética de Horacio: "Arte enseñada sin arte". es cierto que desde el punto de vista poético, no es la mejor obra de Horacio, pero Escalígero no lo dice por eso, sino porque piensa que la obra que él escribió sobre este tema, es mucho mejor que la de Horacio. Ya decimos que fue un personaje muy pintoresco al que le cegaba el amor propio y la envidia, como dijo Tomás de Iriarte en el discurso preliminar de su traducción de la “Epístola a los pisones”

La hora había llegado, había que despedir la tertulia, la última palabra, como siempre para el invitado, quien dijo que se había encontrado muy cómodo entre nosotros, que había encontrado un público: atento, dócil, es decir que aprende y benévolo, que le ha mirado con simpatía. Por lo que estaba dispuesto a repetir la experiencia, tal vez para hablar de "Palabras con historia o de la historia de las palabras". Por supuesto que le tomamos la palabra.

Muchas gracias Gregorio por acercarnos a un tema y explicarlo de una forma tan amena, que ha resultado agradable e interesante incluso para aquellos a los que este tipo de cuestiones no les es fácil de asimilar.

Muchas veces lo he dicho, cuando nos gusta, es más cuando nos apasiona un tema, nos parece imposible el que otros no sientan esa misma afición por él, pero hay que respetar esas otras opiniones y gustos. Pero por otra parte, nos vemos "obligados"  a intentar que por medio de tertulias como la de esta tarde, estos temas lleguen a todos y así, tal vez, hagamos que alguno de estos escépticos, se una a la causa. Y es con con tertulias como las que nos ha propiciado Gregorio, y los compañeros que le han precedido, como podremos lograr ese resultado.

Muchas gracias.

El próximo martes, día 14 de enero, con todo nuestro pesar, tenemos la última tertulia del ciclo "Tertulias clásicas". Cerraremos este ciclo con la presencia de D. José Carlos Fernández Corte, Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Salamanca, con quien hablaremos sobre "La resistencia del latín o la pervivencia de una cultura"


DÍA 14 DE FEBRERO

D. JOSÉ CARLOS FERNÁNDEZ CORTE (Catedrático de Filología Latina en la Universidad de Salamanca)

TEMA: LA RESISTENCIA DEL LATÍN O LA PERSISTENCIA DE UNA CULTURA

Hoy con todo el dolor de mi corazón tenemos que dar por finalizado el ciclo “Tertulias clásicas”. Ha sido todo un lujo poder contar durante estas cinco tertulias, con la de hoy, con personas tan preparadas, tan altamente cualificadas, y lo que es mejor con un entusiasmo y unas ganas de transmitir sus conocimientos que han hecho lo que parecía casi imposible, que hayamos pasado unas tarde de tertulia en las que hemos aprendido y nos hemos divertido.

De José Carlos, al igual que he hecho con sus compañeros, me abstengo de hablar de su currículo, pues al igual que el de ellos, es tan extenso e intenso que me llevaría buena parte de la tertulia en ello.

Lo que sí haré es mencionar dos datos curiosos a la vez que significativos, que nos hablan de la lucha del latín por permanecer entre nosotros. Lucha que viene de bastantes siglos atrás.

Una de cal:

(2006) La presidencia finlandesa de la Unión Europea apostó por el latín, convirtiéndola en la tercera lengua, tras el inglés y el francés, en la que emitió sus comunicados semanales.

Alemania había protestado ante el hecho de que no se utilizara también el alemán. La respuesta finlandesa ha provocado el desconcierto en los medios alemanes.

Y otra de arena:

El latín acaba de perder una de sus últimas batallas. Desde el 1 de enero, quienes descubran un nueva especie de vegetal –y quedan muchas por conocer- no tendrán que incluir una breve descripción en latín de su hallazgo para que sea aceptado internacionalmente. Podrán hacerlo en inglés. Así lo ha acordado en su último congreso el Código Internacional para la Nomenclatura Botánica.

Tras esta breve introducción, el moderador cedió la palabra a José Carlos.

En esta ocasión como en otras, (siempre que me es posible) lo que consta a continuación es el trabajo que José Carlos, haciendo gala de su amabilidad, me ha enviado y que refleja lo que dijo en la exposición de esta tertulia.

Las resistencias del latín

Preámbulo

Parece adecuado en principio distinguir entre lengua y cultura, adoptar un esquema histórico, que se detenga en los hitos principales, y señalar algunos de los rasgos de esa cultura, surgidos como consecuencia de ocupar una posición no hegemónica en los últimos cinco siglos de cambios culturales.

Dividiremos en seis etapas históricas la evolución que vamos a considerar: Fin del Mundo Antiguo, Edad Media, Renacimiento y Reforma, El Gran Siglo francés y la querella Antiguos y Modernos, Ilustración y fin del Antiguo Régimen, Edad Contemporánea.

Los puntos fundamentales en cada época son:

1. Invención del paganismo por parte de la Iglesia Católica y ambivalencia eclesiástica; se preserva una lengua para incorporar en ella a otra cultura; hay numerosas adaptaciones.

Ambivalencia de la iglesia hacia el pasado que ellos llaman pagano.

La lucha de la Iglesia contra el paganismo también traía consigo la preservación de aquellos rasgos del mundo antiguo que le podían resultar útiles. Aprender del enemigo, exspoliatio Aegyptiorum, servirse de las armas que los propios paganos presentaban contra sus propios dioses o sociedades. Barkan, en Gods Made Flesh, habla de la invención del paganismo por los cristianos y coincide con Beard en que los mismos cristianos fluctuaron totalmente en sus actitudes hacia el mundo antiguo (asimilación u oposición frontal) y que este siempre les sirvió como piedra de toque constante para entender el suyo propio.

2. Edad Media. Literaturas europeas y Edad Media latina. Una enseñanza. Las literaturas romances y modernas no habrían desarrollado su gran caudal léxico, de géneros y de esquemas intelectuales sin la cultura latina, eclesiástica y pagana.

3. El primer gran avatar del latín: la literatura humanística, sólo escrita, sin base en la lengua natural. Las dificultades de esta literatura. Dogmatismo frente a innovación. La innovación entiende la imitación de una forma creativa. Las ansiedades culturales que se proyectan sobre el latín: Catolicismo y Reforma.

Un episodio de la historia del latín en Occidente y de la historia eclesiástica, el Ciceronianus de Erasmo. El diálogo, escrito en 1528, refleja las extraordinarias tensiones de su época. A pesar de que su tema es una discusión literaria sobre la mejor forma de escribir latín, en él no dejan de pesar ni el luteranismo ni el asalto recientemente sufrido por Roma a manos de las tropas del Emperador.

Bajo esa especie de discusión técnica, de carácter retórico o literario, se oculta una de envergadura mucho mayor y con grandes repercusiones en la religiosidad de la época: si hablamos como paganos, aunque sean tan excelentes como Cicerón, y no como cristianos, acerca de temas cristianos, corremos el peligro de comportarnos como auténticos paganos (El Ciceroniano, págs. 114, 119, 176-177). La adaptación del latín y del cristianismo a los nuevos tiempos parecen seguir caminos paralelos.

La modernidad de Erasmo, con su eclecticismo, e individualismo, choca con el dogmatismo de Roma y su curia, con su latín de modelo único, ciceroniano.

4. El antiguo régimen en Francia. Continúa el auge de la retórica, que selecciona y distingue y practica una lengua que no faculta para una profesión. Aumenta aún más que en el Renacimiento la presencia de la mitología. La Academia y la querella entre antiguos y modernos se resuelve por primera vez en detrimento de la posición de hegemonía del latín, porque, debido al siglo de Luis XIV, el francés aspira a desbancar al latín. Los grandes literatos en lenguas vernáculas durante el barroco tienen un gran conocimiento de la literatura latina: Shakespeare, Cervantes, Racine.

5. La Ilustración y el auge de las ciencias aumenta el impulso hacia el progreso y los temas nuevos, el francés se extiende por Europa (Burke), la retórica y la poética alcanzan su apogeo como ciencias de la escritura, de las normas, del gusto. Pero acechan cambios en el horizonte. La Ilustración ataca a la Iglesia, la monarquía y el latín y su cultura se ligan al antiguo régimen. La cultura en latín forma a élites o a clases bajas que luego experimentarán una contradicción entre su alta instrucción y su baja posición social. No se aconseja estudiar latín. A finales de siglo aparece la estética, el romanticismo, el culto al espíritu nacional (gótico, medieval, autóctono), la literatura vernácula se refuerza, la primera historia de la literatura latina en lengua vernácula surge en Alemania.

6. La revolución, el estado liberal, la extensión de la educación para todas las clases, al menos como ideal, el culto a la modernidad, el progreso. En Europa Humboldt funda la Universidad en Berlín y las que antes eran Ciencias de la Antigüedad se convierten en Filología Clásica. Notemos que a los alemanes no les gustaba el término clásico, pues connotaba clasicismo francés. En Filología Clásica el griego es preferido al latín, porque lo latino recordaba al clasicismo francés y las Guerras Napoleónicas. Ellos prefieren el término romántico, se apoyan en el pueblo y su naturalidad (los alemanes y los griegos son pueblos naturales y originarios, la cultura latina es derivada), contraponen a una estética de reglas, basada en el gusto y la tradición, una basada en la invención libre y el genio creador. Cuando clásico se aplica a Filología, sustituye a antiguo y debe verse ya por oposición a moderno. Otro golpe al latín. El romanticismo lo convierte en artificial y derivado, frente a griegos y germanos. La Filología Clásica lo retira de la sociedad y lo confina a la Universidad.

7. En España, durante el absolutismo de Fernando VII hay una lucha entre romancistas y latinistas en la Universidad. Con los liberales, gracias a Gil de Zárate, Pidal y Moyano, aparecen por primera vez los institutos de enseñanza secundaria dependientes del Estado, la literatura española y la literatura latina, el difícil compromiso de ambas con la Retórica. La Retórica enseña a escribir, la literatura sólo forma el gusto y enseña a leer. La Retórica sirve como asignatura común a la historia de la literatura española y latina, pero estas se enseñan en Enseñanza Media como propedéutica a la universidad. La literatura sirve para la formación del espíritu nacional, el espíritu o alma española. La conclusión la Historia de la Literatura Latina está en España condicionada por la triple presión del Estado, el desarrollo de la literatura vernácula y las residuales exigencias de la latinidad. A ello hay que añadir, naturalmente, los reflejos de lo que ocurre fuera de nuestras fronteras, tanto en el sentido político-ideológico como en el sentido técnico del proceso.

8. La lucha del latín frente a la siempre creciente influencia de la literatura española, de las literaturas en otras lenguas. Su preservación como lenguaje de la Iglesia. Sin poseer los presupuestos culturales para asumir una cultura cuyos fundamentos en el fondo desprecia, la Iglesia, como casi única transmisora de la cultura en latín la desplaza hacia el aprendizaje de una lengua por razones instrumentales (para distinguir a la Iglesia como poseedora de lenguaje sagrado), que se practica en sí misma sin dar las razones de derecho a la existencia.

Algunos puntos para la discusión:

• Los departamentos de latín y griego llevan siempre planteándose el problema de su decadencia y de la falta de aprecio que la sociedad siente por sus disciplinas. Parece que una característica de esta disciplina consiste en pensar que los anteriores, nuestros predecesores en la disciplina, conocían más y mejor aquel mundo, siendo nosotros un pálido reflejo de aquellos monstruos. Si se trata, entonces, de una constante hay que convenir que nuestra relación con las grandes obras y los grandes hombres, ni puede prescindir de los anteriores ni, desde luego, coincide siempre con ellos. La cuestión es que la recepción o interpretación de la cultura antigua varía con cada época y siempre sentimos la ansiedad de que nuestra época no esté a la altura, sea insuficiente, lo haga mal etc. Lo que puede convertirse en un principio general: no importa tanto su cultura como ellos en la nuestra. Si tenemos miedo de no entenderlos bien y de que otros lo hicieron mejor, en un momento determinado corremos el peligro no sólo de perderlos a ellos, sino de perder también a nuestros precursores occidentales.

• Desde aquí se avanza un argumento fuerte. Si los clásicos faltaran, si nadie se ocupara de ellos, si nadie los entendiera, si su mensaje se perdiera del todo, no entenderíamos tampoco a nuestros propios clásicos, a nuestra propia literatura, a Shakespeare, a Cervantes, a Fray Luis, a Quevedo, a Góngora, a Molière y Racine, a Montaigne y Rabelais. Los expertos en clásicas no pueden desaparecer de este mundo porque tienen que prestar su ayuda a una infinidad de conocimientos, matices, usos, buenas aplicaciones como Quevedo o malas aplicaciones como Fray Luis, para entender los clásicos. Por tanto ya no somos nosotros tan solo los interesados en su conservación, sino también las lenguas y literaturas cultas de Occidente, que de otra forma no entenderían su propia tradición.

• Tradición clásica. Desde el siglo XIX tenemos conciencia de conocer el mundo antiguo con muchos más datos que en siglos anteriores, pero en algún sentido que nuestra sensación del latín y nuestro dominio real es menor. Fray Luis sabe menos que nosotros del mundo antiguo, pero utiliza lo que sabe de manera literariamente creativa. Lo que hemos ganado en conocimiento lo hemos perdido en proximidad y empatía. Por eso quizás la mejor forma de preservar consista en permitir que subsista la imperfección de conocimientos del artista acerca del mundo antiguo, pero aprovechándonos de su intuición para actualizar de manera bella cosas antiguas. (Nosotros les suministramos conocimientos fiables, lo mismo que a los cineastas que hacen películas antiguas, aun a costa de que en sus manos sufran una cierta deformación). Todos trabajamos en lo mismo.

• Falsa presentación del latín como enemigo del progreso y de las ciencias por sus connivencias con el antiguo régimen, la aristocracia o la Iglesia.

En la recreación del mundo antiguo están muchas ansiedades de la época moderna acerca de sí misma como sociedad. Democracia, tiranía, esclavitud, nacionalismo, inmoralidad, L. Canfora, Ideologías de los estudios clásicos, Madrid 1991, ha escrito un libro sobre las ideologías de los estudios clásicos en las naciones europeas y Estados Unidos. Uno de sus mejores resultados es mostrarnos cómo una profundización en el conocimiento de las democracias antiguas hizo que dejaran de servir de modelo para los movimientos democráticos modernos o fueran preferidas por los más reaccionarios de estos movimientos. Así se puso de manifiesto el componente esclavista de las democracias de la Antigüedad, como ideal que siguieron los partidarios de la Confederación en Estados Unidos; o su carácter estamental y censitario, como el de la España de la Restauración, tan opuesto al ideal puramente democrático.

La Althertumswissenschaft refleja desde su nacimiento las tensiones políticas del presente. Por ejemplo, usar la latinidad y la cultura en latín como arma entre absolutismo y liberalismo, o dejar la formación del espíritu nacional en castellano y reducir al latín reducido a su vertiente más utilitaria, la retórica, que lo mismo sirve para el español que para el latín. Antes de ella, los clásicos ya la habían usado para cuestiones candentes del presente, como contraste y redefinición. O incluso como chivo expiatorio, como hizo la Iglesia en ciertas épocas. En cualquier caso, dice Beard, conviene que nuestras ideas sean lo más cuidadosas posibles acerca de lo que era y no era el mundo antiguo, y conviene que no olvidemos que en él y en su recreación están también muchas de las ansiedades de la época moderna.

Frente a todo esto:

El latín hoy en día, no sirve para apuntalar privilegios sociales. Hoy, en que hasta la Iglesia lo ha abandonado, sólo se estudia en las Facultades de Filología. Es una mera especialidad universitaria, aunque en el panorama español muy pujante.

El latín forma parte de una comunidad internacional, universal y multicultural. Así descubre el carácter multicultural del Imperio a cuyas instituciones sirvió de vehículo. Como lengua no persiguió a las otras lenguas.

No se solicitan privilegios para el latín sobre la base del español o de la literatura o la historia. No se está aprovechando socialmente su pujanza universitaria. Carecemos de grupos de presión sociopolíticos como el nacionalismo, español o periférico, el ecumenismo de la Iglesia o el apoyo del Capital.

• Tener una larga historia es algo y si en ella hemos mantenido posiciones hegemónicas, que luego pasaron a defensivas, hemos podido aprender mucho. Los estudios clásicos siempre han sido cuestionados, lo que nos ha permitido más reflexión que otras disciplinas acerca de su contribución al conjunto. Nosotros no sólo somos un objeto y un método, el mundo antiguo y la filología, respectivamente, somos siempre una reflexión sobre nuestra aportación a la cultura en cada momento histórico de la vida de Occidente, que a su vez nunca ha podido pensarse y comprenderse a sí mismo sin ayuda de nuestras categorías.

• La utilidad de lo inútil- ¿A quién perjudica estudiar latín, que tiene unas cifras claramente minoritarias en el Bachillerato? ¿Por qué no prescindimos de una vez de su presencia, qué es lo que perderíamos?

De una manera oscura intuimos que perdemos una parte de nuestra historia y que no se puede vivir sin historia. No entenderíamos ni la lengua, ni las múltiples alusiones clásicas de nuestra literatura. Si perdemos los clásicos latinos perdemos también los clásicos castellanos. Querámoslo o no, el latín es parte de nuestra tradición. El mundo occidental no puede arriesgarse a vivir sin tradiciones supranacionales.

A través de los clásicos los occidentales siempre han pensado sobre sí mismo, proyectando sobre ellos sus propios problemas y obsesiones. La cultura antigua tiene algo de aristócrata, de cultura de los mejores que hereda quizás algo del clasismo del antiguo régimen, pero lo invierte en sentido democrático. Hoy los clásicos no distinguen socialmente, pero revelan una manera de concebir la educación que, por su resistencia a la imperante en la actualidad, utilitaria y basada en el mercado, a fuer de resistente parece aristocrática. Se concibe una formación lenta, donde cuesta tiempo adquirir su instrumento, sin dar rendimiento económico. Tal educación suele ser coherente, frente al actual elogio del dato informativo, crítica, en la medida que se ve siempre frente a otras interpretaciones más antiguas de su objeto y también de su utilidad. Al estar por encima de los intereses de una Iglesia o de una nación no se ve lastrada por los nacionalismos, y al no depender de los poderes económicos puede prescindir del utilitarismo imperante. Las gentes empeñadas en preservar esta tradición hacen un trabajo a contracorriente de la actualidad con un plus de laboriosidad, disciplina, empeño, vocación y satisfacción casi sólo interior, pues su refrendo social es, actualmente, mínimo. Aunque parezca extraño, la sociedad no parece decidida a prescindir de estas virtudes.

Hay cosas bellas y útiles, postulado clásico, pero también las hay inútiles, “lo bello es lo inútil”, decían los románticos alemanes. Y si es cierto que no todo lo inútil es bello, también lo es que el desinterés por el resultado inmediato y visible fomenta la paciencia, el cuidado, la acribía, el amor hacia el objeto de estudio y la obra bien hecha. Estas virtudes antiguas y a contracorriente, son las que ofrecemos a una sociedad que no parece tener muy claros sus objetivos educativos.

Do the classics have a future? Mary Beard, The New York Review of Books, LIX, num.1, January 12 2012.
Fernández Corte, J. C., “La invención de la Historia de la Literatura Latina en España (y una breve reflexión sobre Europa)”, CFC ELat.2004, 24, 1, 95-113.
Fernández Corte, J. C., “El latín en el Rojo y el Negro” Actas del XI Congreso de la SEEC, A. Alvar y otros (eds.), Madrid 2006, 661-669.

Muchos eran los tertulianos que habían pedido la palabra durante la intervención de nuestro invitado. El primero en intervenir se interesó por la forma que se denominarán las especies botánicas nuevas. José Carlos dijo que antes se hacía en latín porque no tenían más remedio, ya que esa era la lengua normal de comunicación. Ahora impera más el utilitarismo, por lo que es probable que cada cual utilice la lengua que más se acomode a sus necesidades.

Otro tertuliano se interesó por el número de estudiantes de latín en Salamanca y si estudian más que en Valladolid. José Carlos dijo que ahora hay bastantes alumnos estudiado latín en Salamanca, en primer curso de clásicas hay unos cuarenta matriculados, otra cosa es cuantos acabaran. En cuanto al número de estudiantes, es bastante mayor en Salamanca que en Valladolid.

¿Por qué se sigue utilizando el latín en nuestra sociedad? preguntó un tertuliano. Nuestro invitado dijo, también me gustaría saberlo a mi. El latín no sirve para el mercado, aunque bien mirado no tiene porqué servir para el mercado. Hay que revisar eso de que si algo no sirve para el mercado ya no tiene valor, hay que potenciar el humanismo. En esta sociedad ponemos, con demasiada frecuencia, el acento en la utilidad inmediata de las cosas.

Una tertuliana habló de su experiencia como alumna de bachillerato que comenzó en el año 1938 y como profesora de latín durante muchos años. En los años en que empecé a estudiar latín, y mucho después ya como profesora, con una cultura clerical, se enseñaba un latín en el que nunca se llegaba a saborear los textos, solo trozos sueltos y con mucha Guerra de las Galias. Siete años estudiando latín y no conseguíamos gustar de un texto clásico. Luego como profesora me encontré con unos alumnos que se aburrían y tuve que emplear otros métodos, que ya se estaban utilizando en Francia. Los franceses eran muy buenos pedagogos. Tuve que buscar algo con lo que entusiasmar a los alumnos y encontré un libro holandés; "Lengua latina explicada según la naturaleza" e intenté que la cultura y la lengua fueran a la par. Siempre sin libros, utilizaba fotocopias. Pero lo peor fue el enfrentamiento que sufrí con mis compañeros, por utilizar este método que se apartaba de todo cuanto se estaba utilizando en España.

Otro tertuliano volvió al tema de la denominación de las plantas. Dijo que era una secuencia lógica de los tiempos. Antes del imperio romano, se hablaba otras lenguas y el latín acabó imponiéndose. En España hace unas décadas, allá por los años sesenta y setenta, el idioma que más se estudiaba era el francé, que ahora se ha visto desplazado por el inglés. El latín no está hundido, pero sí tocado. Dentro de unos cuantos años, tal vez el idioma que predomine sea el chino.

El latín, dijo José Carlos, no es tanto una lengua como una cultura. El latín ha ido aumentado, adaptándose. Ahora hay mucha afición a la mitología, que no podríamos entender sin una cultura latina, y griega. El lenguaje del arte es imposible sin entender sin la cultura latina. es cierto que los imperios mandan, los romanos lo sabían y sabían que Roma algún día desaparecería. Si nos limitamos a la lengua, es cierto que el latín está tocado, no así la cultura. Aún seguimos utilizando muchas frases latinas. Por otra parte tratamos de recuperar ciertas tradiciones, identidades de las  que decimos eran de nuestros antepasado y reivindicamos nuestra ascendencia celta. Así, celebramos fiestas en las que nos disfrazamos de celtas y simulamos luchas contra Roma. Cuando lo cierto es que de raíces celtas nos queda muy poco, casi todo lo que somos es descendencia de Roma.

Un tertuliano dijo que en nuestra lengua también hay mucho del griego. Hay mucha terminología médica que proviene del griego más que de el latín.

El latín adoptó terminología griega, dijo nuestro invitado. Hay que tener en cuenta que cuando empieza Roma a existir Grecia llevaba seis siglos de existencia y de influencia en buena parte del mundo conocido, por lo que no tuvieron más remedio que "copiar" muchas cosas de ellos. Digamos que las lenguas, con el transcurso de los años, se van prestando cosas las unas  a las otras. No hay que olvidar que la lengua es algo vivo y por lo tanto evoluciona, cambia, se adapta a las necesidades de cada momento.

Chocó a muchos tertulianos el que en España no tuviéramos, hasta el siglo XIX, una historia de la literatura castellana. A finales del XVIII es cuando empieza a haber una historia de la literatura en Europa.

La Iglesia al adaptar el latín le dio un poder inmenso, aunque de carácter ambivalente, por un lado es la lengua que se utiliza de forma oficial, pero por otro lado, Roma es quien ha martirizado a los cristianos.

Citó nuestro invitado un trabajo suyo que lleva el título de El latín en "El Rojo y el Negro"

El rojo y el negro se publica en 1831 y está escrita en el año inmediatamente anterior. En la recta final del libro, reflejo de la realidad, grupúsculos jesuíticos y aristócratas conspiran para alejar a los liberales del poder. Pero será el propio Carlos X quien cabe su propia fosa firmando una serie de actas anticonstitucionales que causarán el furor de estudiantes y obreros y que desembocará en las Jornadas de julio, la abdicación del rey. La monarquía burguesa llega al poder en la figura de Luis Felipe de Orleans. Pero retrocedamos en el tiempo para comprender el espíritu con que Stendhal adorna a su héroe Julián Sorel. Al final de la novela Sorel cuenta 22 años; luego había nacido en 1808. La vehemencia romántica y las conquistas de Napoleón henchían el pecho de los jóvenes franceses alimentando además el tema que sería recurrente en la novela realista: el ascenso social, independientemente del signo bajo el que uno hubiera nacido. Julian Sorel, hijo de un carpintero de provincias, llega, haciendo uso de su hipocresía y enterrando sus escrúpulos, a rozar lo más alto de la sociedad parisina. Stendhal y Sorel sabían muy bien cuáles eran los medios para lograr este propósito: armas o sotana, representados simbólicamente en los colores del título.

Julián Sorel se sabe la Biblia de memoria y en latín, y ve en el camino sacerdotal el medio para hacerse un hueco en el poder de la capital. Sin embargo sus auténticas biblias son El memorial de Santa Elena, de su único y sempiterno héroe, y las Confesiones de Rousseau.

El retrato social de Stendhal es poco alentador: entre el podrido entramado de la Iglesia y la nobleza de salón ávida por conservar los privilegios, la burguesía provinciana con ilusiones aristócratas ruge (pero en silencio) de rabia por sus infructuosos intentos de instalarse en el poder. Mientras, se llenan los bolsillos con los chanchullos que les dictan desde arriba.

Se dijo que en el silgo XVIII y XIX no interesaba que los pobres estudiaran latín, sólo los que tenían un medio de vida resuelto, para evitar que tuvieran una condición más alta que la de su estado y pudieran producir disturbios.

Se habló del origen del castellano, de los códices que  se conservan en el monasterio de San Millán. El Códice 60, originario del Reino de Pamplona, está constituido por la unión de dos piezas independientes en su origen. Las anotaciones o glosas que fueron añadidas se datan en el siglo XI.

El manuscrito contiene unas Vidas de Santos, una Pasión y misa de los santos Cosme y Damián, un libro de Sentencias y sermones de San Agustín.

La letra de las glosas parece pertenecer a varias manos distintas, dos por lo menos, y es posterior a la del texto latino; es decir, que se trata de unas anotaciones gramaticales y léxicas para ayudar a comprender el texto, hechas sobre unas partes de este manuscrito a posteriori y con una intención didáctica.

Se habló de la dificultad que el pueblo llano tendría en aquellos siglos para entender el latín, lo que no nos debe extrañar, si Horacio o Virgilio hubieran leído al pueblo de su época, sus obras, es más que seguro que muchos no se hubieran enterado de nada.

Tempus fugit. Y se escapó el tiempo, y nosotros tuvimos que dar por terminada esta interesante tertulia y con ella este ciclo de "Tertulias clásicas" con el que tanto hemos disfrutado y aprendido. Muchas gracias a la Sección Salmantina de la Sociedad Española de Estudios Clásicos y de una manera muy especial a Rosario Cortés Tovar, Isabel Moreno Ferrero, Marco Antonio Santamaría Álvarez, Gregorio Hinojo Andrés y José Carlos Fernández Corte.

    El próximo martes, día 21 de febrero, contaremos con la presencia de D: SERAFÍN TABERNERO DEL RÍO, profesor de filosofía y escritor, con quien hablaremos de “DOS SALMANTINOS ILUSTRES (VILLALOBOS Y UNAMUNO) Y UNA MONJITA”


    DÍA 21 DE FEBRERO

    D. SERAFÍN TABERNERO DEL RÍO (Profesor de Filosofía y escritor)

   TEMA: DOS SALMANTINOS ILUSTRES (VILLALOBOS Y UNAMUNO) Y UNA MONJITA.

Serafín ya estuvo en nuestra tertulia el día 16 de diciembre de 2009. En aquella ocasión nos habló de LA CIENCIA Y LA FILOSOFÍA ACTUAL.

El profesor Tabernero del Río, es una persona muy preocupada por el tema de la educación, como se puede observar en buena parte de su obra.

El día 9 de julio de 1991 defiende su tesis doctoral en la Universidad de Salamanca; "Fundamentación filosófica de la educación en Ortega" dirigida por D. Mariano Álvarez Gómez. Ortega será una constante en su obra y en sus estudios.

De entre los numerosos trabajos publicados, destacaré:

- "La educación funcional de E. Claparéde"

- "D. Miguel de Unamuno y la educación"

- "Historia de la educación"

- "El pensamiento educativo en Cajal"

- "Los valores educativos en José María Gabriel y Galán"

- "Filosofía y educación en Ortega y Gasset"

Durante algún tiempo colaboró como columnista en el diario "La Gaceta de Salamanca".

El título del tema del que hablaremos esta tarde: DOS SALMANTINOS ILUSTRES (VILLALOBOS Y UN UNAMUNO) Y UNA MONJITA, despierta, cuando menos, curiosidad y estoy seguro que a medida que nos vayamos adentrando en él, y dadas las magníficas cualidades como comunicador de nuestro invitado, se nos irá haciendo cada vez más interesante.

Tanto Unamuno como Villalobos son dos personajes que tuvieron gran importancia en la Salamanca de su época. Sus huellas nunca se borrarán, tan hondo han calado en nuestra historia y en nuestras gentes. Tanto de uno como del otro se hablará durante muchos años y siempre quedará alguna faceta por descubrir. En cuánto a la "monjita" fue una persona que tuvo una corta vida pero que caló muy hondo en estos dos hombre que dada su personalidad, sus inquietudes religiosas y su gran preparación en todos los ámbitos de la cultura, no eran fácilmente impresionables, pero una mujer , casi una niña, delicada, enferma, sin tanta preparación, les cautivó y de qué manera.

La beata María Antonio Bandrés Elósegui,  nació en Tolosa (Guipúzcoa, España) el año 1898, siendo la segunda de los quince hijos que tuvieron el abogado Raimundo Bandrés y Teresa Elósogui. Estudió en el colegio de las Hijas de Jesús. Desde joven fue piadosa y caritativa. Unos ejercicios espirituales en Loyola la decidieron a consagrarse a Dios en la vida religiosa. El 8 de diciembre de 1915 ingresó en el noviciado de las Hijas de Jesús en Salamanca, donde se había educado desde niña. Cumplido el tiempo de prueba, hizo la profesión el 31 de mayo de 1918, y muy poco después se le declaró una grave enfermedad. Ofreció a Dios su vida por la conversión de un familiar suyo, que volvió al buen camino. El médico que la atendía, Dr. Villalobos, salía edificado cada vez que la visitaba, lo que comentaban con su amigo don Miguel de Unamuno. Ambos admiraban la serenidad de la enferma y la transparencia de su fe en la inmortalidad y la vida eterna. Murió en Salamanca el 27 de abril de 1919. La beatificó Juan Pablo II en 1996. Se celebra el 27 de abril.

Tras esta breve presentación, el moderador concedió la palabra a Serafín.

Serafín comenzó diciendo que siendo estudiante de bachillerato le prestaron un libro titulado "El sacrificio de una ángel" cuya lectura le impactó. Años más tarde encontró este libro en una librería de Madrid y lo compró. Este libro escrito por el padre José Julio Martínez, relata la vida de María Antonia Bandrés. Una monja, que como ya se ha dicho, impresionó a dos hombres de la talla de Unamuno y Villalobos, a los que no se les puede acusar de beatos ni mucho menos, sino que eran hombres pertenecientes a la izquierda moderada y con muchas dudas en sus creencias religiosas. pero no solamente impresionó a estas dos personas, el círculo  de personas que se interesaron por la vida y la fe de esta monja se extendía hasta hombres como Indalecio Prieto o Rodolfo Llopis.

En 1919 Antonia Bandrés cae gravemente enferma, nadie sabía cual era su enfermedad, lo que si sabía era que debía causarle grande dolores, pero ella nunca se queja. A pesar de su sufrimiento siempre está alegre y confiada, no es resignación, es algo muy superior, es confianza en lo que la espera, una confianza y una seguridad en que la muerte la llevará un lugar mucho mejor, que después del a muerte la espera una vida infinitamente más feliz, una vida en el cielo, lo que hace que sus sufrimientos aun sean pocos para el alto premio que espera después de ellos.

Nunca pide nada, se conforma con todo, ni siquiera pide agua o alimentos, lo que le dan le parece bien. Ella sabe que pronto morirá, así lo dijo a la hermana que la acompañaba: pronto moriré y he ofrecido mi vida por la salvación de... pero  no dijo de quien. Más tarde revelaría la persona por la que hizo ese ofrecimiento.

Habló Serafín del dolor y del placer y de la forma de llevar el uno y el otro. En 1789 Bentham afirmaba que "el placer y el dolor son nuestros dueños soberanos". Nos habló de un experimento que hizo un fisiólogo con perros a los que les sometía a una tortura consistente en quemarle con un hierro candente y a continuación se le proporcionaba una comida que era muy de su agrado. Observó, este fisiólogo, que pasado un tiempo estos perros se sometía a esa tortura incluso con agrado, porque sabían que a continuación les esperaba una muy buena comida. Este fisiólogo al comprobar esta  comportamiento de los animales, dijo que entendía la psicología de los santos, que se soportaban, incluso con agrado, los sacrificios y el martirio, ya que esperaban una recompensa tan grande que todo sufrimiento les parecía poco.

Antonia Bandrés tenía una confianza ciega en que después de la muerte le esperaba el cielo y se abandonó a Jesús, como si ya no tuviera voluntad propia. Esta actitud, de abandono de la voluntad, que ha sido repetida por una buen número de santos, es la que llevó a decir a Marx que la religión es una alienación de la voluntad de la persona, es decir dejamos nuestra voluntad a la voluntad de otro.

Antonia Bandrés siempre aceptó de buen grado la clausura, una clausura que llevó hasta los últimos extremos. Su padre quiso verla, pero ella no aceptó más que hablar durante unos minutos y a través de una galería.

En una ocasión, estando ya enferma, su padrino y tío, Antón Bandrés, se presentó en el convento acompañado de Unamuno, Villalobos, Indalecio Prieto... y dijo que quería verla que era médico, ya que el médico era la única persona que podía visitarla. Cunado anunciaron a Antonia que su tía Antón Bandrés, el médico, quería verla. Antonia dijo que su tío nunca había sido médico y que no creía que en ocho días hubiera estudiado la carrera, por lo tanto no podía entrar a verla. Esto teniendo en cuenta lo mucho que ella quería su tío y su tío a ella, supuso un gran sacrificio. Más tarde, Antonia confesó que su tío era la persona por cuya salvación estaba ofreciendo el sacrificio de su vida.

A propósito de la vida y la muerte, recordó Serafín la siguiente frase de Unamuno: "Yo no me acuerdo de haber nacido. Esto de que yo naciera —y el nacer es mi suceso cardinal en el pasado, como el morir será mi suceso cardinal en el futuro—, esto de que yo naciera es cosa que sé de autoridad y, además por deducción. Y he aquí cómo del más importante acto de mi vida no tengo noticia intuitiva y directa, teniendo que apoyarme, para creerlo, en el testimonio ajeno. Lo cual me consuela, haciéndome esperar no haber de tener tampoco en lo porvenir noticia intuitiva directa de mi muerte” (Miguel de Unamuno, Recuerdos de niñez y mocedad).

Cuando su hermana, Natalia, también monja, la pregunta, ¿entonces sientes deseos de dejarnos? Ella contesta: no tengo preferencia por la muerte, ni por la vida, solo quiero lo que Dios diga. Más adelante añade, lo sentiré por mis padres, no por mi. Y termina pidiéndole a su hermana Natalia, pregunta a Jesús si me voy a morir pronto.

Cunado vuelve a visitarla su hermana, la pregunta ¿Qué te ha dicho Jesús? su hermana la dice, que te vas  a morir pronto y que te quiere llevar al cielo. Ya lo sabía, responde Antonia, pero quería que te lo dijera él, que lo diría mucho mejor que yo.

Natalia la pide que la lleve con ella. Y le contesta: al cielo todavía no, tu irás a América y salvarás muchas almas... tu trabajarás en la tierra pero yo te ayudaré desde el cielo.

Nos habló Serafín de su experiencia en asunto de fe. Siendo estudiante de bachillerato, sufrió un grave enfermedad, fiebres tifoideas, que en aquellos años no eran fáciles de curar. Leyó mucho y le hizo reflexionar, aquello supuso para él un cambio total en sus creencias religiosas. Según las épocas de la vida de cada uno estas creencias cambian, no es lo mismo lo que creemos en la juventud que lo que terminamos creyendo con el paso de los años. En muchas ocasiones con los años, las experiencias, a medida que adquirimos ciertos conocimientos, nos apartamos de la creencia religiosa, aunque tal vez con la vejez, estas creencias regresen de nuevo, ante la inminencia de la muerte. Recomendó la lectura de un libro titulado "El mundo visto a los ochenta años" subtitulado como “impresiones de un arterioesclerótico”, valiosísimo, por venir de quien viene, Santiago Ramón y Cajal. De fácil lectura nos transporta en un viaje por la vida desde la perspectiva de un octogenario.

Nos habló Serafín de las diferentes estructuras del cerebro. A unos les interesa la verdad y quieren resolver los problemas que les preocupa, por ejemplo Cajal , del que se declaró un gran seguidor y admirador, no se preocupaba del dinero, tanto era así que en alguna ocasión su esposa le dice que cobre a los pacientes, que les hace falta el dinero, Cajal responde que cómo los va a cobrar cuando tendría que ser él quien les pagara porque le permiten estudiarlos.

La madre de María la escribe una carta en la que le dice que ha pedido a Dios que le ha ofrecido su vida a cambio de la de ella. Pide a su hermana que la escriba enseguida y la diga que ella, su madre, debe quedarse en la Tierra, que está muy contenta, todo ha sido muy duro, seco y frío pero ahora estoy rebosando de consuelo. Jesús me ama y yo le amo a Él. Cuando se despide de su hermana la dice: adiós querida Natalia, hasta el cielo, ya no me verás aquí.

Cuando Antonia ve que el fin se acerca, pide el viático y descubre que la persona por la que ha ofrecido su vida es su tío y padrino Antón.

Bastante se habló del problema del dolor, Serafín recordó que Marañón en un ensayo hablaba de que la bondad de una persona se prueba en la entereza de cómo soporta el dolor.

Recordó Serafín a Ganivet. Escritor andaluz. Viene al mundo en Granada, el 13 de Noviembre de 1865. Muere trágicamente en Riga, capital de Letonia, el 29 de Noviembre de 1898, cuando acababa de cumplir 33 años. Ángel Ganivet es uno de esos seres excepcionales que se forjan a sí propios con resolución y coraje, a contrapelo de los principios comúnmente aceptados. Se trata de un disidente nato cuya personalidad, llena de contradicciones, como suele ser frecuente en todo gran hombre, nos arrebata y nos subyuga a veces con la fuerza conmovedora de su naturaleza. Angel Ganivet es el resultado de una sucesión de acontecimientos, afortunados unos, adversos los más, que modelaron su carácter y le condujeron finalmente al suicidio.

Leyó unos versos de su obra "El escultor de su alma" que dicen:

Quién pudiera rosa ser
que en naciendo se deshace
y muere allí donde nace...
¿Para qué tanto saber y luchar y padecer
si al cabo, en la hora postrera
cuando la muerte certera
me hiere, todo lo olvido
y sólo un sepulcro pido
en el lugar donde naciera?

Serafín terminó su intervención contando la anécdota que ocurrió entre San Juan Bosco y Víctor Hugo:

Con motivo de la fama de San Juan Bosco en todo el mundo, principalmente en Europa, el santo es invitado a visitar París. Los parisinos tenían muchas ganas de verle. Una tarde, un anciano con aire pensativo, pide ver a Don Bosco. Tras una larga espera saludó cortésmente al humilde sacerdote; a continuación le hizo confesión de su incredulidad, sobre todo en los milagros: “No tengo fe en los milagros, le dice”. Don Bosco, escuchando a este anciano que no conocía, le dijo que él tampoco creía en los milagros. El santo dirigió la conversación de manera tal que pronto le preguntó a su interlocutor: “¿Qué admite de hecho acerca de la vida futura?”  Respondió: “No perdamos el tiempo tratando este tema; hablaré de la vida futura cuando me encuentre en el futuro”. Continuó sondeando a su amigo y le hizo esta pregunta con resolución: “Si usted es así, ¿qué espera pues? Pronto el presente o el ahora no le pertenecerá. Del futuro no quiere que se le hable. ¿Cuál es su esperanza?” Ante esta cuestión, el poeta que, hasta ese momento había tenido un aire altivo y mirando fijamente a Don Bosco, bajó la cabeza y se concentró en el interior de sí mismo. En lugar de responder, se puso a meditar. Pues se había resignado ya a no tener fe, pero no quería resignarse a que le faltara la esperanza. “Cuando se espera, se espera algo. ¿Qué espera usted?” El santo dejó al poeta algún tiempo pensativo. Sin esperar a que su interlocutor respondiera, rompiendo el silencio y tomando el aire de autoridad sencilla pero irresistible que dan la fe y el celo, dijo al anciano “Le hace falta pensar en el futuro supremo. Todavía le queda un poco de vida; si lo aprovecha para entrar en el seno de la Iglesia e implorar la misericordia de Dios, se salvará y salvado para siempre. En el caso contrario, morirá incrédulo y reprobado”. El poeta le contestó: “Sé que de todos mis amigos, muy avanzados en filosofía, ninguno ha resuelto el problema: o la eternidad desgraciada o nada”. Después añadió: “Quiero meditar sobre lo que acaba de decirme, y si lo permite, volveré a verle”. Apretó la mano del santo sacerdote, y al dejarlo, le entregó su carta. Don Bosco tomó esta carta y leyó en ella: Víctor Hugo. Algunos días después, a la misma hora, volvió Víctor Hugo. Abordando al santo por segunda vez, le cogió las manos y le dijo: “No soy el personaje del otro día; le he gastado una broma presentándome como un incrédulo. Soy Víctor Hugo y le ruego que quiera ser mi amigo. Creo en la inmortalidad del alma, creo en Dios, y espero morir en los brazos de un sacerdote católico que pueda encomendar mi alma al Creador”.

Con esta anécdota dio por terminada la exposición Serafín. Pronto tomaron la palabra los tertulianos. La primera e intervenir dijo que  no la había emocionado la historia de la monja María Antonia Bandrés, ni las de este tipo de santos. A los diecinueve años de edad y en los tiempos que estamos hablando, principios del siglo XX, ese tipo de actitud era bastante normal dada la espiritualidad de aquellos tiempos. Creo que es una espiritualidad mal entendida, Dios no puede querer hacernos sufrir y sufrir de ese modo. Es una manera de comprar el cielo a base de sacrificios y de mortificarse. Antonia estaba impregnada de la idea del sufrimiento para ganar el cielo. Dios quiere que seamos felices, no unos desdichados.

Otra tertuliana preguntó si esta  monja había ejercido alguna influencia real en Filiberto Villalobos. Serafín dijo que sí ya que fue objeto de muchas de las conversaciones de Filiberto con Unamuno en sus largo paseos. En más de una ocasión, Unamuno le dijo a Filiberto que preguntara a la monja, por el más allá. ya sabemos  de las inquietudes de Unamuno por estos temas.

Se habló de la enorme fe y seguridad de estos santos, y de una forma especial la beata María Antonia Bandrés, en la vida que hay después de la muerte, de la seguridad en su Dios y de que este les concederá disfrutar del cielo eternamente. No es fácil tener esa fe.

Algún tertuliano se mostró bastante incrédulo y alguno se manifestó abiertamente no creyente. Serafín habló de Galileo, del orden del mundo y que alguien debe haber puesto ese orden en el Universo.

otro tertuliano dijo que este tipo de santidad era muy egoísta, pues no piensan más que en su salvación olvidándose de la familia y del daño que les pueda hacer. Por ejemplo, esta tarde se ha dicho que María Antonia se negó a ver a su padre y a su tío, sabiendo el daño que les causaba, solamente por cumplir las normas y así ganarse el cielo.

Otra tertuliana dijo que en el mundo hay y ha habido muchos creyentes, pero no tantos creíbles, Filiberto Villalobos tal vez no fuera tan creyente, pero era un hombre creíble y en él creía la gente de todo estatus social, a él acudía gente culta, y gente del pueblo llano. Siempre que había un problema, fuera el que fuera, hay que ir a ver a Don Fili. Y allí estaba D. Fili siempre dispuesto a echar una mano.

La vida es un don maravilloso que  no podemos dejar pasar sin gozar de él de la mejor de las maneras. En cuanto a que la monja se muriera y ofreciera su vida por la salvación de su tío, no creo que nadie se salve porque otro se muera y ofrezca ese sacrificio por su salvación. Creo que cada cual se salvará o no por lo que cada cual haga. Cada cual debe vivir su vida.

Serafín dijo que la gente que tiene un espíritu religioso muy arraigado, parece que son más felices. En cuanto a que se crea o no en un Dios, parece que no hay duda de que lo hay. Él en su juventud no era creyente, luego a raíz de la enfermedad de la que ya hemos hablado empezó a leer y a pensar. Pensó, por ejemplo, en el número infinito y la imposibilidad de llegar a él, pues por muy grande que sea un número o una cosa, siempre se le puede añadir una más. Por ejemplo suponiendo que pensáramos en número infinitos de hombres, estos tendrían dos ojos cada uno, por lo tanto el número de ojos sería el doble que el de hombres, es decir que no podría haber un  número infinito de hombres, ni de nada. Esos hombre han tenido que venir de alguna parte, ya que su número es finito, tiene que tener un principio, y llegamos al principio rector, algo o alguien que estaba antes de la humanidad.

Este tema dio bastante de sí, pues si hay algo infinito, eso debe ser esta cuestión, que por mucho tiempo que la dediquemos nunca llegaremos a ninguna conclusión ni a ningún final, por lo que, teniendo en cuenta que era la hora, el moderador dio por concluida esta tertulia.

Muchas gracias Serafín, una vez más, por compartir con nosotros tus conocimientos y tus inquietudes.

El próximo martes, día 28 de febrero, estará con nosotros D. Miguel Ángel Martín Más, profesor y traductor de lengua inglesa, experto en todo lo que tenga que ver con la Guerra de la Independencia, con quien  hablaremos sobre SALAMANCA EN LOS DESASTRES DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA: LA VICTORIA Y LA PÉRDIDA.


DÍA 28 DE FEBRERO

D. MIGUEL ÁNGEL MARTÍN MAS (Profesor y traductor de lengua inglesa. Presidente de la Asociación Histórica Cultural Salamanca 1812)

TEMA: SALAMANCA EN LOS DESASTRES DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA: LA VICTORIA Y LA PÉRDIDA.

Miguel Ángel no es sólo una persona que conozca como muy pocos cuanto aconteció en España durante la Guerra de la Independencia, y de una forma especial lo que aconteció en Salamanca y provincia, Miguel Ángel es, además, un entusiasta de esa parte de nuestra historia, entusiasmo que sabe transmitir, por lo que el tiempo pasa volando cuando nos habla de todo ello.

Ese entusiasmo le ha llevado a investigar y a estudiar de forma exhaustiva todo cuanto tiene que ver con esa época. ha escrito numerosos libros y artículo, ha pronunciado conferencias y ha pateado, desde su infancia, el campo de batalla de Los Arapiles, en busca de información que nos permita saber mejor lo que allí aconteció.

Entre sus libros mencionaré:

- Los Arapiles 1812. La campaña de Salamanca (Colección “Guerreros y batallas”)

  - CIUDAD RODRIGO 1810, El desafío de Herrasti (Colección “Guerreros y batallas”)

  - La Grande Armee: Introducción Al Ejército De Napoleón

   - Cazadores a Caballo De La Guardia De Napoleón

- El diario de Henry Mackinnon, su última obra, de momento, escrita individualmente, porque lo última publicado ha sido un magna obra sobre la Guerra de la independencia, publicada en enero 2012, titulada "El Diccionario de la Guerra de la Independencia". Es un monumental proyecto en el que han participado cincuenta y seis autores, entre los que se encuentra Miguel Ángel y que se ha publicado en dos volúmenes.

Tras esta breve presentación, tomó la palabra Miguel Ángel. Empezó diciendo que él solamente es un "Maestro de escuela" título del que se siente muy orgulloso. Es cierto que tengo una gran afición por cuanto ocurrió en nuestra provincia durante la Guerra de la Independencia, o Guerra Peninsular que dirían los ingleses o Guerra de España que dirían los franceses, esta afición me viene de pequeño. Entonces oía historias asombrosas de lo que había ocurrido cerca del pueblo de Los Arapiles. Salía al campo y no era extraño que me encontrara algún botón o alguna insignia o balas de mosquetes, que  no eran más que bolas de plomo, y me entró una gran curiosidad por saber la realidad de todo aquello. Entonces no había muchos libros escritos en castellano que hablaran de ello, pero sí los había en inglés, ya que los ingleses que habían participado en esa campaña se habían preocupado de escribir e incluso de dibujar y pintar cuanto aquí sucedió. Por eso que decidí aprender inglés y me hice profesor de lengua inglesa.

La exposición de Miguel se acompañó de algunas imágenes de Salamanca y de sus gentes. Grabados de la época, hechos por personas que participaron en la campaña, por lo tanto son grabados de un gran valor, pues nos muestran Salamanca tal y como era. No son grabados de una Salamanca imaginada, sino real.

El reverendo William Bradford durante los años que permaneció en la Península acompañando a los ejércitos británicos realizó una fantástica colección de grabados, con los que hizo, a su regreso a Inglaterra un magnífico libro de viajes. La primera edición fue 1810 escrita, lógicamente en inglés, y nuestro invitado se la encontró por casualidad en  en una librería de viejo de Chicago, la compró, la trajo a Salamanca. Se la ofreció a Caja Duero como libro institucional para las Navidades de 2008, terminando en una preciosa edición.

El primero de estos grabados (izquierda), obra de William Bradford, nos muestra una vista panorámica de la Salamanca de 1808, es decir antes del gran desastre de 1812 por el que Salamanca perdió un tercio de sus edificios históricos, algunos de ellos de los siglos XIV, XV y XVI El segundo (derecha) es un grabado de 1812. Tan solo cuatro años separan estos dos grabados. Nótese la diferencia en la parte izquierda de la torre de la catedral, así como el lugar donde empieza el puente.

    Escribe Zaonero en su famoso Libro de noticias: "Escribir lo que pasó en Salamanca y lo que sufrió los vecinos de Salamanca es imposible porque cada día avía alguna novedad i todas malas; los editos y proclamas y bandos fueron infinitos, las prisiones, confiscaciones de vienes de los adictos ala nación; tanvién los rovos no fueron pocos; los que se ausentavan cuando entravan unas tropas y salían otras fueron muchas familias, en fin, fue la época más memorable de España, en general y en particular, pues cada provincia, ciudad, lugar o aldea por pequeña que fuesen vio los orrores de la guerra más cruel".

Culpable de todo esto: Napoleón y los monarcas de la época. Napoleón para las monarquías europeas era un muy mal ejemplo, ya que era un hombre salido de la nada, (no era más que un simple capitán de artillería) que supo aprovechar las circunstancias y autoproclamarse emperador de Francia. ¡Ahí es nada!:  un don nadie, Emperador. Si esto cunde pronto se pensará en toda Europa que cualquiera puede rey, y esto claro está, no les hacía ninguna gracia a las casas reales, que lo eran, nada menos, que por la gracia de dios.

En 1807, Napoleón iba camino de convertirse en el amo y señor de Europa. Prusia y Austria habían sido derrotadas y estaba apunto de firmarse la paz con Rusia después de una dramática pero decisiva victoria. El 25 de junio de 1807, el Emperador se reunión con el Zar Alejandro I en Tilsit y acuerdan repartirse el mundo como buenos amigos.

Napoleón decidió que había llegado el momento de acabar con los ingleses, quienes dos años antes habían logrado evitar la invasión de las Islas Británicas destrozando la escuadra combinada de Francia y España en Trafalgar. Si esa "maldita nación de tenderos" no podía ser derrotada militarmente, habría que derrotarla mediante un bloqueo, un embargo comercial que arruinaría su economía.

La guerra entre Francia y Gran Bretaña era como una lucha entre una ballena y un elefante. Cada cual es invencible en su terreno, pero nunca podría luchar uno en terreno del otro.

Pero la guerra económica tampoco daba los resultados apetecidos. Portugal tradicional aliado de los británicos siguió comerciando con ellos. Napoleón envía un ultimátum a Portugal exigiéndole que declare la guerra a Gran Bretaña. El gobierno portugués no ha ce caso. Y el 22 de octubre de 1807 se encuentran con una declaración de guerra. Cinco días después, Francia y España firman en secreto el Tratado de Fontainebleau, por medio del cual se repartían el territorio portugués. A Godoy se le prometió un reino en el Algarve.

 Tropas francesas al mando del general Junot pasaron por Salamanca a mediados del mes de nocveimbre de 1807. Alcanzó Lisboa el 30 de noviembre pero no pudo capturar a la familia real portuguesa, que había embarcado con toda la corte y el tesoro hacia Brasil, don de se encontraban seguros.

Napoleón sabía aprovechar las oportunidades y ahora parecía claro que era el momento de deshacerse de Carlos IV y de su heredero Fernando para poner en el trono de España a su hermano José Bonaparte.

La división de la sociedad española alcanzó su punto álgido el 17 de marzo, fecha del Motín de Aranjuez. El populacho asaltó el palacio del valido Godoy y forzó, dos días después, a Carlos IV a abdicar en su hijo Fernando. Cunado estas  noticias llegaron a Salamanca se organizó una revuelta popular que terminó con los estudiantes haciendo añicos el medallón con el busto de Godoy, colocado en la Plaza Mayor. Hoy ese medallón picado, se mantiene tal cual quedó después de esa revuelta.

Napoleón tiende un trampa a Carlos IV y a su hijo Fernando. Les invitó a desplazarse a Bayona para mediar en la disputa real. En unas bochornosas escenas, Fernando devuelve la corona a su padre y este renuncia en favor de Napoleón, que la entrega a su hermano José, quedando la familia real española cautiva en Francia.

El pueblo de Madrid se entera de estas acciones y se levanta contra la tropas de Murat el 2 de mayo de 1808, precedente de una guerra total que asolaría España entre los años 1808 y 1814.

Salamanca durante esos años fue un lugar de paso de las tropas de unos y de otros, que pasaron por nuestra ciudad arrasando con cuanto podían. Hay que tener en cuenta que Salamanca, en aquellos años, era una ciudad de unos 14.000 habitantes y en ocasiones los ejércitos que por ella pasaban estaban formados por más de 50.000 soldados, a los que había que añadir las gentes que les acompañaban, como familiares, pícaros, comerciantes de ocasión, prostitutas...

El pueblo estaba desconcertado, no es fácil entender que ahora el ejército "amigo" era el inglés, formado por herejes protestantes, mientras que los franceses que eran católicos, eran los enemigos.

Los ingleses de Moore entraron en Salamanca el 13 de noviembre, causando fascinación en los habitantes de la ciudad, según  nos cuenta Joaquín Zaonero en su diario: "El día 13 de noviembre empezaron a entrar en esta ciudad los ingleses, vien es que este día entraron algunos oficiales y gefes nada más; el día 14 entraron dos regimientos de infantería, gran tropa, todas traían casaca encarnada, pantalón i chaleco blanco. El día 15 entró otro regimiento de infantería con casacas encarnadas y zaragüelles, como nuestros Balencianos; así estos, como los que traían a las piernas, no eran blancos, y sí de colores; todos traían gorras muy raras y muy finas algunos, bien es que tropa de infantería mejor, dudo que la aia en el mundo porque su disciplina, bestuario y aseo, no se puede mejorar, y la nación bien se sabe que es hermosa de cuerpo, quiero decir regimientos con vestido verde...

Como estuvieron aquí 20.000 hombres, cerca de un mes i tenían una libra de carne cada soldado de ración cada día se consumieron 800 reses lo menos, pues ubo días en que se dieron 30.000 raciones o libras de carne, matándose en dichos días cincuenta o más reses, según eran de grandes; este consumo excedió en mucho el que ubo cuando estuvieron aquí los franceses porque éstos no tenían tanta ración"

Los ingleses con una ingenua idea de España, nunca entendieron que la guerra que se sufre en casa y que provoca la ruina de tu hacienda, la muerte de padres, hermanos y esposas a pesar de empujarte a actos desesperados no es tan heroica como la que se hace en tierra extranjera, y escribían a su casa en estos términos: "desde mi llegada aquí me he encontrado con tal aparente indiferencia y apatía que comienzo a tener las mayores reservas ante cuál pueda ser el resultado. Hasta el punto de que, a veces, no puedo por menos de preguntarme si de veras estoy en plena España. Los individuos que puedo observar envueltos en sus capas larguiruchas, deambulando por las plazas con adormilada indolencia, son tan distintos de esa raza impulsiva y apasionada que mi imaginación calenturienta esperaba... Todos nos hemos puesto la escarapela patriótica... marcada con las iniciales de "Viva Fernando Settimo..." Todos los españoles, hasta el último mulero, la llevan; y esto parece el punto máximo de su patriotismo en Salamanca" (Neale)

Un personaje muy interesante de esta época fue Patrick Curtis (1740-1832), al que los salmantinos rebautizaron como Patricio Cortés. Don Patricio, un cura irlandés, era catedrático de astronomía en la Universidad de Salamanca y rector del Colegio de los Irlandeses de la misma ciudad en los tiempos de la invasión napoleónica. Esos eran sus oficios conocidos, puesto que también actuaba como jefe de una red de espías que se extendía por toda la Península, con agentes destacados en los pasos pirenaicos, que facilitaba valiosísima información a Lord Wellington. Aunque los franceses llevaban tiempo sospechando del irlandés, no fue hasta después de la Batalla de Los Arapiles, al dejarse ver en público con el Lord, cuando descubrieron que el curita no eran tan inofensivo como pretendía aparentar. Cuando las tropas napoleónicas recuperaron Salamanca en noviembre de 1813, Don Patricio tuvo que poner pies en polvorosa. Wellington le facilitó cartas de recomendación y el sacerdote vivió plácidamente en Dublín con una generosa pensión del gobierno británico hasta el año 1819, año en el que fue recomendado al Papa, probablemente a instancias de Wellington, para el puesto de arzobispo de Armagh y primado de Irlanda. Desde su puesto defendió con vehemencia los derechos de los católicos irlandeses frente a la mayoría protestante del Reino Unido. Patrick Curtis, más conocido por los salmantinos como Patricio Cortés, murió de cólera en Drogheda el 26 de agosto de 1832, a la edad de 92 años.

Parece ser que los que hacían de correo para hacer llegar los mensajes a su destino eran los hombres de Julián Sánchez "El Charro".

Como dato curioso, Miguel habló de la dificultad que tenían los ingleses para "ligar" con las chicas de Salamanca, quienes siempre iban acompañadas de otra mujer (carabina). A pesar de todo, hubo quejas de buena parte de la población, tanto de Portugal como de España, de que las chicas terminaban marchándose con los soldados ingleses, lo que no era raro, ya que estos eran hombres altos, rubios, ojos azules, buena paga, un uniforme que deslumbraba...  Muchas fueron las quejas, en este sentido, que llegaron a Wellington, quien tuvo que reunir a sus oficiales y ordenarles que pararan este tipo de actos, que ya tenían bastante con ganar una guerra, como para tener que enfrentarse a los padres de la mozas.

En 1809 se van los ingleses de Salamanca y regresan los franceses, ahora como enemigos. Fortifican la ciudad, para lo cual utilizan piedras de los edificios que les molestaban porque no les permitía tener un campo despejado delante de sus fortificaciones. Se destruye buena parte del patrimonio, como ya hemos indicado. No se conforman con esta destrucción, sino que hacen que los salmantinos trabajen como esclavos en la destrucción de su propia ciudad. Excepto, como siempre, los que tienen dinero y pueden pagar para que se les exima de ese trabajo.

Veamos que nos cuenta un oficial francés sobre lo que se encontró en Salamanca en ese año  de 1809:

(...) Al subir una colina avistamos, de repente, a unas cuatro leguas, las torres de los majestuosos edificios de la famosa ciudad de Salamanca. El 69º entró en la ciudad con los músicos a la cabeza, por la calle que conduce a la Plaza Mayor y, mientras esperábamos a que se solucionara  el tema de nuestro alojamiento, el coronel nos hizo formar en la plaza. jamás había visto, hasta ese momento, un monumento tan bello y armoniosos como esa plaza, en la que cabían 2.000 hombres en línea y 8.000 en columna.(...) Los soportales, que se abren en grandes arcos hacia el patio central, son un lugar muy agradable para pasear, y muy frescos en los días de calor. Bajo esos soportales hay preciosas tiendas con vendedoras aún más bonitas; eran de admirar, sobre todo, una hermosa vendedora de cordeles y una encantadora confitera. Los bustos en mármol de los reyes de España hasta Carlos IV estaban todos colocados en orden, a la altura del entresuelo. Se había añadido incluso el de José Napoleón, pero los españoles lo arrancaron después de nuestra partida y, después de haberlo tirado a un estercolero, lo destrozaron.

No tenemos constancia de que nunca hubiera un busto de José Bonaparte en la Plaza Mayor de Salamanca, tal vez lo confunda con el de Godoy, pero fue destruido antes de esta entrada de los franceses en Salamanca. Por otra parte los bustos que hay no son de mármol, sino de piedra de Villamayor.

En 1811 Napoleón pierde interés en la Guerra de España, le interesa más la campaña de Rusia, por lo que abandona la Península. Wellington ve una oportunidad y en 1812 empieza su campaña. Toma Ciudad Rodrigo y Badajoz. El 17 de junio de ese año entra en Salamanca al mando de un ejército de 50.000 hombres. Pero Marmont había dejado una guarnición de unos ochocientos hombres repartidos entres fuertes, que dominaban con sus cañones el paso del puente romano sobre el río Tormes.

El ejército aliado cruzó el Tormes por los vado de El Canto y de Santa Marta, apoco kilómetros al norte y al sur de Salamanca. La Sexta División entró en la ciudad el día 17 de junio, con Wellington al frente escoltado por un escuadrón del 14º de Dragones Ligeros. El recibimiento que dieron los salmantinos al general británico fue apoteósico.

A pesar de las celebraciones, las dificultades surgieron enseguida para Wellington. Había que tomar los fuertes a toda costa, pero no se disponía ni de los cañones adecuados ni de la cantidad necesaria de munición para llevar a cabo un asedio en toda regla. Por una vez, la información que le habían dado los espías estaba equivocada; los conventos estaban bien fortificados y para nada serían fáciles de tomar. Además, Marmont, con cinco de sus divisiones ya reunidas en Fuentesaúco y con las del Foy y Thomiéres a un día de marcha, avanzó hacia Salamanca con la intención de levantar el sitio de los fuertes. Wellington había dispuesto su ejército al norte del río Tormes, en las alturas que se extienden desde la ermita de Nuestra Señora de El Viso hasta Cabrerizos. Al atardecer del día 20 de junio, Marmont se situaba muy cerca de la posición británica en los altos de San Cristóbal. En la misma mañana del día 21, Wellington perdió una oportunidad de oro para atacar al ejército francés, que solo disponía de cinco divisiones y estaba desplegado en una llanura al pie de una formidable posición defensiva ocupada por los aliados. esa tarde, las divisiones de Foy y Thomiéres se incorporaron al ejército francés, con lo que las fuerzas se equilibraron.

El día 22, al amanecer, Wellington ordenó a los regimientos 51º y 68º y a los escaramuzadores de la Brigada Ligera de la Legión Alemana del rey que atacaran a los piquetes franceses del 25º Ligero, situados en una altura que domina el pueblo de Moriscos por el sur, en el ala derecha aliada. Se necesitaron unas cincuenta bajas para desalojar a los franceses de ese punto.

Los días siguientes pasaron sin grandes sobresaltos y Marmont terminó retirándose, estableciendo el día 23 una fuerte posición en Aldearrubia.

La noche del 23 de junio, Wellington ordenó que se tomaran al asalto los fuertes de San Cayetano y La Merced, después de apenas seis días de asedio. No fue una buena decisión. Esta vez Wellington se equivocaba al pensar que la gallardía de sus tropas podría compensar otras deficiencias tales como la falta de zapa.

Las compañías ligeras de las brigadas de Hulse y de Bowes (unos cuatrocientos hombres) sería los encargados de escalar los muros de las fortificaciones, tarea que no entusiasmó precisamente a los soldados que hubiesen preferido esperar hasta que los fuertes estuvieran más "maduros".

No hubo aparentemente un "forlorn hope" (soldados elegidos por sorteo, castigo o voluntarios que entran primero en la brecha abierta en una fortificación a cambio de ascensos y honores, claro está, si improbablemente sobreviven) y toda la fuerza completa cargó a la vez. Cargaron con doce escaleras y enseguida comenzaron a sufrir las descargas artilleras de San Cayetano al frente y de San Vicente detrás. El asalto fue un desastre, ya que de las 20 escaleras que se cargaron solamente dos pudieron apoyarse en la muralla, con un coste de 120 hombres muertos o heridos. El mismo general Bowes murió en el intento, no defraudando las expectativas de Wellington al respecto de la obstinación de sus hombres, ya que insistió en liderar él mismo el ataque y después de ser herido al comienzo del asalto volvió al campo de batalla hasta que finalmente fue herido de muerte. Después de este fracasado asalto se produjo una tregua más o menos oficial para retirar a los heridos.

Con objeto de mantener cierta actividad hasta la llegada de nueva munición, se comenzó a excavar una zanja de aproximación corriendo de sur a oeste desde la batería Núm. 3 y que podía ser usada por los fusileros para hostigar a algunos cañones de San Vicente que podían verse desde ese lado. Se excavó también una trinchera a lo largo del barranco desde un punto que se encontraba justo debajo de la batería Núm.2 hacia San Cayetano y que pretendía aislar este fuerte del de San Vicente. Los franceses se dieron cuenta del objeto de la trinchera y lanzaron fuertes descargas de artillería causando grandes bajas a los británicos. Sin embargo el trabajo se llevó adelante y al anochecer del 26 de junio ya se había alcanzado la vieja muralla. Este hecho permitió a los piquetes británicos apostarse en los edificios en ruinas, logrando así su objetivo de aislar los trabajos menores del principal.

El 26 de junio por fin llegó el suministro de munición de artillería. Los cañones siguieron batiendo San Cayetano y los howitzers comenzaron a lanzar balas calentadas al rojo contra los tejados de San Vicente. Al final del día San Vicente estaba ardiendo en varias partes aunque la guarnición logró extinguir los fuegos. Se situaron dos cañones de 6 libras y un howitzer en San Bernardo para mantener a raya a la artillería francesa.

Esa misma tarde se intentó una trinchera de aproximación desde el Colegio de Cuenca hacia el de San Cayetano, con la intención de minar la fortificación, ya que los cañones no conseguían abrir brecha. También comenzaron los trabajos para minar La Merced desde el sur; había un vado natural en el barranco que ofreció cierta cobertura en los trabajos iniciales, y como el terreno era de piedra arenosa los trabajos progresaron con cierta facilidad. La trinchera de minado estaba protegida por piquetes situados en las casas en ruina de los alrededores.

Al amanecer del día 27 las baterías comenzaban a tener efectos destructores sobre los fuertes; se consiguió abrir una brecha practicable en San Cayetano y San Vicente se vio envuelto en llamas sin que esta vez la guarnición pudiera extinguir el infierno de fuego que les envolvía.

Wellington no perdió el tiempo. Las tropas se situaron en el barranco debajo de San Cayetano y cuando se estaba a punto de comenzar el asalto al fuerte apareció una bandera blanca sobre el mismo. El comandante francés se ofreció a rendir San Cayetano y La Merced previa consulta con el comandante de San Vicente por lo que solicitó una tregua de dos horas. Wellington le dio cinco minutos para rendirse. El oficial francés, quizás temiendo la venganza de Napoleón contra todo oficial que rindiera una plaza antes del asalto, se negó a rendirse por lo que se le pidió que retirara la bandera blanca porque el asalto era inminente. El comandante de San Vicente se ofreció a rendirse en un plazo de tres horas pero Wellington, sospechando que era una argucia para tener tiempo de apagar los fuegos sin ser molestados, le dio también cinco minutos, y tan pronto como pasó el tiempo fijado comenzó el cañoneo de nuevo.

San Cayetano fue asaltado por la brecha no enfrentándose los asaltantes a una gran resistencia, mientras que el fuerte de La Merced era exitosamente asaltado con escalas. Un batallón de Caçadores de la Sexta División se ocultó en el barranco y en los edificios cercanos con objeto de asaltar San Vicente pero los defensores no ofrecieron resistencia y el asedio llegó a su final.

El asedio, aunque finalmente favorable, no fue una operación particularmente satisfactoria, debido principalmente a que la capacidad de los fuertes para resistir había sido seriamente subestimada.

La construcción y asedio de los fuertes destruyó una gran parte del patrimonio monumental de Salamanca pero lo peor todavía estaba por llegar. El 6 de julio, algunos soldados españoles vigilaban los barriles de pólvora que los franceses habían almacenado en los fuertes y que se iban a transportar a Ciudad Rodrigo. La negligencia de estos soldados iba a completar la destrucción de parte del patrimonio monumental de Salamanca. Veamos como nos cuenta Glover este episodio: "Me desperté cuando mi ventana se hizo añicos y enormes trozos de piedra comenzaron a caer sobre el tejado. Al principio pensé que los franceses habían vuelto a la ciudad, pero resultó ser que un  centinela español se había puesto a fumar al lado de unos barriles de pólvora. la explosión destruyó las casas en cien metros a la redonda, y enterró bajo los escombros a todos sus habitantes. Toda la ciudad tembló. Yo estaba a unos quinientos metros del lugar de la explosión y me acerqué a ver los daños. Sacaron unos cuarenta o cincuenta muertos de debajo de los escombros, hombre, mujeres y niños".

Miguel nos dijo que muchos cuerpos de soldados y oficiales de todos los ejércitos, se quedaron bajo nuestro suelo para siempre, muchos de ellos en lugares sin identificar. Hay que tener en cuenta que a los ingleses no les estaba permitido enterrar a sus muertos en sagrado. Otros se conservaban metidos en barriles de ron hasta que fueron enviados a sus países de origen.

Un mes después de esta terrible batalla, el 22 de julio de 1812,  tuvo lugar otra batalla, a unos pocos kilómetros de Salamanca,  que  fue decisiva para el futuro de toda la Guerra de la Independencia Española, incluso para el futuro de las tropas napoleónicas en toda Europa: la batalla de Los Arapiles.

Si bien es cierto que esta batalla  marcó un hito en la historia, también es cierto que no final de los sufrimientos para Salamanca. Wellington, tras esa decisiva batalla, viaja hasta Madrid, y regresa a Salamanca y después a Ciudad Rodrigo y de ahí a Portugal. Los franceses vuelven de nuevo a Salamanca y hacen cuanto no habían hecho hasta entonces, se vengan sobre los salmantinos, que habían apoyado a Wellington y les culpan de su derrota. No es de extrañar esta venganza, ya que entre otras cosas cuando el ejército francés regresa a Salamanca, ve los campos sembrados de cadáveres franceses mutilados, desnudos y crucificados entre los campo de encinas. Veamos qué nos cuenta un oficial francés de este regreso a Salamanca: "Nuestros dos ejércitos se unieron en las planicies de Alba, pero el grueso del ejército enemigo y sus bagajes estaban ya camino de Ciudad Rodrigo y de nuevo sentimos la rabia de ver cómo se nos escapaban los ingleses, Hacía varios días que la lluvia caía continuamente, lols caminos estaban en un estado lamentable. A pesar de todo, una vez que hubimos vuelto y vivaqueado a los pies de los Arapiles, partimos a las siete de la tarde para tomar Salamanca, ya entrada la noche. Atravesamos el campo de batalla en la oscuridad: andábamos sobre los cadáveres, que ya eran esqueletos. los cráneos rodaban, y los huesos que pisábamos hacían un ruido siniestro al romperse. A las nueve de la mañana estábamos delante de Salamanca pero no pudimos entrara hasta una hora más tarde. No había dejado de llover, estábamos calados hasta los huesos y, de repente, el cielo se aclaró, cesó la lluvia y comenzó a helar. ¡Menuda situación la nuestra!

Salamanca era una ciudad entregada al pillaje. Se abandonaron a manos de los soldador todas las casas donde no había oficiales alojados. la ciudad merecía este castigo. Júzguenlo ustedes mismos: La ciudad llevaba cinco años siendo el almacén de todos nuestros aprovisionamientos, todo lo que llegaba de Francia para el ejército se depositaba en Salamanca, todo el dinero que recibíamos era gasto que se hacía  a los mercaderes de esta ciudad y, a pesar de los desolados caminos, ningún ciudadano fue nunca robado ni molestado. En recompensa, los habitantes se comportaron de una forma atroz con nuestros heridos en la batalla de Los Arapiles, arrancándoles las vendas y dejando las heridas al descubierto, mutilando de manera innoble a otros desgraciados y envenenando  a todos los amputados que ingresaban en los hospitales (...)

Al día siguiente por la mañana, después de una noche de gritos y ruidos producidos a causa del pillaje, fui a ver a mi antigua anfitriona, doña Sinforosa Martel, que estaba casada con desde hacía poco con un "donjuan" de la ciudad. Me recibió muy mal y me hizo muchos reproches sobre mi ingratitud, diciéndome que debía haber ido a alojarme a su casa para evitarle la violencia de la soldadesca. Me confesó que había sido víctima de quince o veinte dragones. Estaba, en efecto en un estado lamentable, y ya no podía andar. A pesar de todo, no me dio muchas lástima de ella, porque, aunque me había hecho algunos favores últimamente, ella detestaba a los franceses y no podía ocultar su aversión por nosotros. (...)"

Con este relato mediante el cual nos podemos hacer una idea de lo acontecido en Salamanca durante esos años, Miguel dio por concluida su exposición, dando paso a los tertulianos, que desde el principio habían mostrado su deseo de intervenir.

El primero de ellos hizo alusión a lo que nuestro actual Ministro de Asuntos Exteriores le dijo a su colega inglés "Gibraltar español". Habló de la necesidad de cerrar la verja como se había hecho durante un tiempo y que si se hubiera continuado con esa política tal vez Gibraltar ya sería español. Se lamentó, este tertuliano, de que por desgracia, en España nunca hemos tenido buenos diplomáticos.

A continuación intervino una tertuliana, quien para fraseando a León Felipe cuando dijo:

 Para enterrar a los muertos
   como debemos
   cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.

Comentó que para contar la historia cualquiera sirve menos un historiador. Felicitó a nuestro invitado por su magnífica exposición y dijo que se le notaba su pasión por el tema y que lo había estudiado e investigado desde la perspectiva del apasionado, del que tiene verdadero interés, no cómo el frío historiador al que le interesa los datos, las fechas... Nuestro invitado va más allá, se interesa por las personas, por sus sentimientos...

Otro tertuliano dijo que los españoles de esa época se merecen un monumento. Fueron capaces de expulsar a todo poderoso ejército de Napoleón. Es una pena que conozcamos tan poco de esa parte de nuestra historia. Nuestro invitado dijo que los "libertadores" cuando entran en las ciudades arrasan con todo, es una constante histórica. Por otra parte, continuó, diciendo, más que héroes, creo que son gente digna de lástima, los españoles de esa época se vieron entre dos grandes ejércitos y con unos gobernantes ineptos.

Un tertuliana dijo que la tertulia de esta tarde le había servido para ampliar sus conocimientos, escasos, y para darse cuenta de la enorme tragedia que se vivió en Salamanca, dato este que escapa a una gran mayoría de salmantinos, quienes piensan que la Guerra de la Independencia pasó por nuestra ciudad con pocas consecuencias. Como mucho recordaran que pasó algo en Los Arapiles y poco más. Es muy interesante saber todo esto y conocer mejor nuestra historia, una historia relativamente reciente.

Otro tertuliano recordó lo que ocurrió entre Fernando VII y Wellington, cuando nuestro  monarca le ofreció una importante colección de cuadros como regalo. Wellington dijo que esas obras era propiedad del pueblo y que él no era quien para regalarlas. Fuera como fuera, el caso es que para contemplar esas obras hay que ir a Inglaterra a la casa de Wellington.

Otro tertuliano preguntó si la guerra de Napoleón, podría considerarse como la Primera Guerra Mundial. Nuestro invitado dijo que sí, que podía considerar así, ya que no fue solamente Francia contra Inglaterra, sino que hay que considerar la invasión de Rusia e incluso se traslada a Estados Unidos, por lo tanto está casi todo el mundo implicado en ella.

Otro tertuliano habló de la importancia de esta Guerra en nuestro país, desde el punto de vista cultural. da lugar a nuestra primera Constitución, la de 1812, en Salamanca se ven reformas arquitectónicas, como la Plaza de Anaya. También vio este tertuliano un cierto paralelismo con la situación actual: crisis, malos gobernantes, dos potencias que controla, (antes Francia e Inglaterra, ahora Francia y Alemania) Incluso vemos que Godoy rima con Rajoy.

Otro tertuliano se interesó por si realmente en Alba de Tormes hubo alguna batalla o no. Dijo que en Arco del Triunfo de París figura como tal. Nuestro invitado dijo que más que una batalla, lo que allí ocurrió fue una escaramuza sin mayor trascendencia.

Se dijo, que no todo lo que se destruyó en esta guerra fue obra de las tropas inglesas y francesas, hubo casos como el de D. Julián Sánchez "El Charro" que estando alojado en el castillo de Alba de Tormes, cuando lo abandonó lo destruyó dejando solamente en pie la torre que aún hoy podemos contemplar.

Nuestro invitado dijo que la sensibilidad de aquella época hacia los edificios históricos o los elementos artísticos, nada tenía que ver con la que tenemos hoy. Por otra parte cuando las necesidades estratégicas lo requerían se destruía lo que fuera preciso sin tener en cuenta esos valores.

La importancia de esta batalla, que para los salmantinos tuvo consecuencias trágicas, es vista desde Inglaterra de una forma distinta. Allí dicen que Wellington vino a España para salvarla así como a Salamanca, cuando en realidad no fue así. Pudo terminar con los franceses, pero prefirió marcharse y dejar a los salmantinos a merced de los franceses que regresaron a salamanca y ya hemos visto con que consecuencias.

Las cosas, dijo Miguel, se interpretan en formas sencillas, los ingleses cuando llegan a España tiene mucho interés por todo lo que aquí acontece, lo que pasa es que pensar en que los españoles de la época se alíen con los ingleses, parece una alianza contra natura. Escribí un artículo no hace mucho en el que hablaba de este asunto, lo titulaba: "Esos extraños aliados: historias del ejército británico a su paso por la tierra de Ciudad Rodrigo."

Ni los británicos entendieron a los españoles ni los españoles a los británicos. Cada uno tenía sus intereses y no coincidían.

Un tertuliano  dijo que en todos los conflictos, por muy penosos que sean, siempre se saca algo positivo. En este  podemos sacar que por primera vez todos los españoles lucharon por la independencia de España, incluso los que ahora no la quieren. No se ha hablado esta tarde de dos personajes que tuvieron una gran importancia en la época, sobre todo a la hora de hacer la Constitución de Cádiz, estos son Antonio Rivero y Muñoz Torrero..

Eso de todos los españoles luchando juntos, dijo nuestro invitado, no estoy muy de acuerdo. En cuanto a lo que se ha comentado antes sobre el entendimiento, Wellington era muy inteligente y sabía de la dificultad de ganar una guerra en un país tradicionalmente enemigo, un país de tan difícil  gobernabilidad, un país que era como una orquesta que empieza a tocar y a los cinco minutos todos quieren dirigirla. Nunca hemos tenido en España el sentido de estado que tienen los ingleses, por eso es tan difícil el entendimiento.

Otro tertuliano preguntó ¿entonces Wellington no vino a salvar a los españoles?. No, dijo Miguel, pero la victoria que se nos ha dicho tradicionalmente que había sido de las tropas españolas, no fue así. Lo cierto es que en la batalla de Los Arapiles, sólo hubo dos muertos y cuatro heridos españoles, nuestras tropas siempre estuvieron en la retaguardia. También es cierto que en otras batallas hubo mucha intervención de nuestros ejércitos. También es cierto que no hubo en toda Europa ejército que resistiese a las tropas de Napoleón durante seis años como hicieron nuestros ejércitos.

Un tertuliano se interesó por un cuadro de Wellington que había visto cuando estudiaba en la Escuela de Comercio de Salamanca (1954) y que estaba en el despacho del Director. Ningún tertuliano, ni nuestro invitado, supo dar noticias de este cuadro. Es más nadie sabía de sus existencia.

La hora de finalizar la tertulia estaba próxima, pero había un tema que no habíamos tocado y el moderador, aunque lo llevaba en la cartera, no quiso tocarlo porque no habría tiempo para exponerlo. Miguel, no obstante, lo sacó y dijo que era una pena no hablar de una historia tan poco conocida y tan apasionante como curiosa, digan de una novela picaresca, tanto es así que durante mucho tiempo se pensaba que no era más que eso, una novela. esta historia es "La rocambolesca pero verdadera historia del sargento Mayoral".

Aunque Miguel tuvo que comentar esta historia de forma rápida por razones de tiempo, aquí la expongo con algo más de talle. Quien quiera ampliarla puede leer el libro: "Historia verdadera  del sargento Mayoral, escrita por él mismos".  Vemos, resumida, esa historia:

En plena conmemoración del bicentenario de la lucha de España frente a la invasión de las tropas napoleónicas, no está de más recordar un episodio acaecido en el contexto de los prisioneros españoles retenidos en Francia.

En el Archivo Diocesano de Barcelona se custodia la documentación sobre un caso rocambolesco. Fue protagonizado por el sargento abulense de nacimiento y salmantino de adopción Francisco Mayoral. Un grupo de investigadores del Archivo Diocesano halló el original del proceso de la Inquisición contra el sargento Mayoral en sus dependencias. Durante más de veinte años, el equipo ha investigado todo lo que aparece sobre este personaje en el archivo y el resultado es La Inquisición y el falso cardenal de Borbón, el español que burló al Imperio Napoleónico, una monografía de más de quinientas páginas, publicada en 2005 en la Ciudad Condal.

En el segundo año de Guerra de la Independencia, el sargento primero Francisco Mayoral fue hecho prisionero por los franceses tras la caída de Ciudad Rodrigo (25 de julio de 1810) y trasladado a Francia junto con otros prisioneros, entre ellos doce frailes. Mayoral observó que por el camino no eran pocos los que daban camisas, zapatos y dinero a los religiosos, los cuales en la cárcel recibían un trato especial.

En Pau, fingió estar enfermo y con un alférez se fugó hasta Irún, pero dos españoles al servicio de José Bonaparte los apresaron y devolvieron a Francia. En Bayona respondió a las preguntas del comandante de la ciudad declarando que era franciscano. Fue enviado a prisión y el alférez quedó recluido en un castillo. El carcelero y su mujer obsequiaron a Mayoral con buenos guisados y vino, dando aviso a una monja que dispuso un cuarto separado de las demás celdas y un trato especial, dinero, una sotana y chocolate a la taza por la tarde. Así pasó diez días hasta que junto con veintiséis eclesiásticos fue trasladado a Cahors.

En el hospital de Cahors no dudó en confesar e impartir la extremaunción. Las monjas del hospital le tenían como a un santo, lo que despertó la curiosidad del vicario general. Mayoral repitió al vicario que era fraile y, además, organista y fabricante de órganos. Al vicario se le iluminó la cara al instante: “¿Usted nos querrá arreglar el órgano de la catedral? Yo haré las diligencias para ver si puede quedarse aquí, luego hablaré con el señor obispo para alcanzar su paga y ver cómo hemos de componer todo lo referido”.

El obispo dio su aprobación, asignándole una paga diaria y prometiendo una gratificación al acabar el trabajo. Una vez en la catedral, comenzó a tocar probando todos los registros –el astuto Mayoral sabía interpretar algunas piezas- asegurando que el órgano estaba muy dañado pero que podría repararlo. A continuación pidió 600 reales para comprar herramientas y solicitó permiso para que otro preso del hospital le hiciera de ayudante. Mayoral y su asistente –otro sargento- empezaron a desbaratar el órgano, sin que quedara un solo tubo en pie.

El engaño duró cuatro meses. Viendo el vicario general que el órgano estaba cada vez más echado a perder, llamó a Mayoral para recriminarle que había mentido y causado un gran gasto y que debía marcharse. Cosa que hizo Mayoral pidiendo permiso al comisario de guerra para trasladarse a Brive. El dinero entregado por el Obispo para la reparación fue gastado principalmente en prostitutas y alcohol.

En Brive se presentó al subprefecto diciendo que no se encontraba bien, por lo que fue enviado al hospital. Un barcelonés, interesándose por él, le invitó a acompañarle al palacio de mademoiselle Isella Amabili para una velada. Allí merendó el falso padre franciscano, conversó sobre la guerra e interpretó “algunos valses, contradanzas y una obertura”. El barcelonés se excusó, alegando tener que atender unas ocupaciones y dejó a Mayoral solo con la señora.

A la dama le pareció que tener un sacerdote en su palacio a su servicio sería de mucha más conveniencia y caridad cristiana que dejarlo como detenido en el hospital. Hizo las gestiones necesarias y Mayoral pasó a vivir en el palacio de la Amabili, que le tomó gran afecto y lo colmó de toda clase de atenciones, probablemente también carnales. Un día, a Mayoral se le ocurrió fingir una carta, escrita por él mismo, que simulaba venir de Cádiz para el cardenal Luis María de Borbón, la cual fue leída por la noble dama, quedando ésta tremendamente impresionada. Mayoral le pidió que guardara secreto de que él era el cardenal Luis María de Borbón (primo del rey Fernando VII y presidente de la Regencia, el gobierno patriota español durante la Guerra de la Independencia y con sede en Cádiz).

El resto de los cuatro años que Mayoral pasó en Francia mantuvo esta hábil farsa, engañando a todas las autoridades civiles y militares, llegando incluso a cartearse en una ocasión con la emperatriz María Luisa, archiduquesa de Austria y esposa de Napoleón, y cambiando de lugar en cuanto aparecían fundadas sospechas de su falsedad, bien porque algunos le reconocían como sargento, bien porque otros conocían al auténtico cardenal de Borbón, con el que el sargento guardaba un gran parecido.

En Bourges, ya no pudo Mayoral hacer creíbles sus embustes por más tiempo y en una carreta de bueyes fue conducido a España. El capitán general de Cataluña ordenó su ingreso en la prisión de la Ciudadela de Barcelona. El 6 de diciembre, la Auditoría General del Ejército inició el proceso contra el impostor y el 18 de agosto de 1816 se le denunció al Tribunal de la Inquisición de Barcelona.

El interrogatorio duró unos dos años. Argumentaba Mayoral en su defensa que lo que hizo fue por mofarse de los franceses, que tanto daño habían causado a los españoles, pero el Santo Oficio consideró la falsa administración de sacramentos y las suplantaciones y engaños para obtener dinero. En este país la iniciativa y la audacia nunca fue algo a valorar por parte de la autoridad de turno, sino más bien lo contrario.

Así y todo, Mayoral no recibió tormento, pero debido a la prolongada estancia en una celda insalubre contrajo la tuberculosis. El 6 de octubre de 1818 se le condenó a ser desterrado de la Península por espacio de cuatro años y enviado al hospital de Ceuta, con la obligación de confesar y comulgar durante los mencionados cuatro años en cada una de las grandes festividades litúrgicas. En 1820, con el advenimiento del Trienio Liberal, la Inquisición quedó disuelta y todos sus presos liberados. Mayoral, misérrimo, decepcionado y enfermo abandonó la prisión y ahí se pierde su pista...

¿Lograría volver a Salamanca donde esperaría reunirse de nuevo con su familia? No lo sé, pero rastreando los libros de difuntos de las parroquias de Salamanca me encontré con esto:

En los veintiséis días de el mes de enero de 1822 di sepultura eclesiástica a un hombre, por orden de la justicia real, que murió de repente y sin ser visto en casa de Antonio Parro, casa de posada; dixeron llamarse Francisco y ser del lugar de las casas del Sapo de este obispado; sin dar más razón de él en dicho mesón. Y para que conste lo firmo ut supra. Joseph Antonio Muñoz, cura párroco de la parroquia de Santiago de Salamanca.

¿Es posible que este hombre que muere en enero de 1822 en una posada salmantina sea Francisco Mayoral? Desde luego, lo que sí sabemos es que, si Mayoral logró llegar a Salamanca, aquí no encontró ni a su esposa ni a su padre, que habían muerto durante sus años de cautiverio en Francia y luego en España.

Las memorias de Mayoral se publicaron años después de finalizado el conflicto pero durante casi doscientos años se ha creído que esas memorias eran una ficción de corte picaresco. En el año 2008 la editorial Espuela de Plata (Sevilla) las ha vuelto a publicar en su colección "Vidas Pintorescas" con un interesantísimo estudio introductorio de Fernando Durán López.

Publicado por Miguel Ángel Martín Mas en su blog.

Y ahora sí, ahora tuvimos que dar por concluida esta tertulia con esta  asombrosa e increíble historia.

Muchas gracias Miguel por ese entusiasmo con el que transmites tus muchos conocimientos. Todos los salmantinos debemos sentirnos orgullosos y afortunados por tener entre nosotros uno que sienta esa pasión por nuestra historia y la haya rescatado del olvido, y ahora nos la  muestre de forma tan amena. ¡Muchas gracias!

El próximo martes, día 6 de marzo, estará con nosotros una representante de la Asociación ADAVAS (Asociación de Ayuda a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género) con quien hablaremos sobre: Proyecto encaminado en prevención de la violencia de género.


DÍA 6 DE MARZO

DOÑA JULIA APARISI SEVILLA (Psicóloga), Presidenta y responsable del área de prevención de ADAVAS (Asociación de asistencia a víctimas de agresiones sexuales y violencia de género de Salamanca).

TEMA: "LA IGUALDAD Y LOS BUENOS TRATOS SE APRENDEN. ALGUNAS IDEAS PARA CONTRIBUIR A LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO".

Como se ha dicho en el encabezamiento, Julia es la Presidenta y responsable del área de prevención de ADAVAS.

La Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género (ADAVAS) es una Organización No Gubernamental constituida en 1994. Es Centro de Día de la Red de Asistencia a Mujer Víctima de Malos Tratos de la Junta de Castilla y León, y forma parte de la Federación de Asociaciones de Asistencia Mujeres Violadas, declarada de utilidad pública por Orden Ministerial del 30 de julio de 1996.

Los objetivos principales de ADAVAS son:

- Prevención de la violencia de género
  - Asistencia especializada e integral a las víctimas

Julia comenzó su exposición diciendo que trabaja fundamentalmente en Institutos con adolescentes, por lo que para ella supone una novedad encontrase con una auditorio de personas mayores, por otra parte, fuera de los Institutos, la mayoría de las personas que asisten a sus conferencias son mujeres, mientras que hoy hay mayoría de hombres, de lo cual me alegro. El tema que nos ocupa esta tarde es de todos y todos podemos nuestro granito de arena.

A continuación, Julia nos puso un video en el que pudimos contemplar varias escenas en las que adultos, hombres y mujeres, lleva a cabo ciertos actos que luego son imitados por los niños que les acompañan. Actos de todo tipo, desde cruzar un semáforo en rojo, a ir fumando por la calle y apagar el cigarro contra la pared y tirarlo donde nos parece, comportamientos inadecuados mientras conducimos, etc. Los niños, nuestros hijos, que ven esos comportamientos, luego los imitan. Es decir que la educación de los niños hay que  ejercerla desde la más temprana edad, y no consiste en decirles lo que tienen que hacer, sino que tenemos que ser un ejemplo en el que ellos se fijen y aprendan. Terminó este video con la frase: "Los niños ven, los niños hacen".

Todos somos modelos para otras personas, para lo bueno y para lo malo. Al principio es la familia quien ejerce esa influencia, luego serán los grupos a los que nos incorporemos los que nos servirán de modelo.

Para darnos a entender que esta sociedad, en general, piensa en masculino, Julia nos puso un par de acertijos:

"Pérez tenía un hermano, el hermano de Pérez murió, sin embargo el hombre que murió nunca tuvo un hermano" ¿Cómo se explica esto? Pues muy fácil, porque Pérez es una chica, por lo tanto hermana del hombre que murió, por lo que este no tenía hermano, tenía hermana. Sin darnos cuenta y de una forma automática, relacionamos Pérez con un hombre, cuando puede ser un apellido tanto de hombre como de mujer.

Veamos otro acertijo: "Un padre y su hijo tienen un accidente, el padre muere, el hijo queda gravemente herido y es llevado al hospital, cuando el médico lo ve, dice: No puedo operarle, es mi hijo, ¿Cómo es posible?. Volvemos a lo de antes, damos por sentado que el médico es un hombre, pero la realidad es que el médico es una mujer y esa mujer es su madre, por eso dice que no puede operarle, porque es su hijo.

Estamos hablando de un lenguaje sexista, en el que es habitual emplear la palabra médico en masculino para designar a todos los médicos en general, ya sean mujeres u hombres, mientras que empleamos la palabra enfermera, femenino, para las mujeres. Es decir lo masculino para lo superior y lo femenino para lo inferior.

Julia dijo que en ADAVAS se trabaja en varios campos para la defensa de la mujer, como asistencia, tanto legal, física o psicológica, grupos de crecimiento, teléfono durante las 24 horas...

Servicios Profesionales gratuitos:

• DESPACHO JURÍDICO: asesoramiento e información de tus derechos en consulta gratuita y confidencial. En caso de denuncia por malos tratos y/o agresiones sexuales se hace cargo de todos los trámites legales derivados de ella: asesoramiento, acusación particular, recursos y todas las gestiones dirigidas a una eficaz aplicación de la justicia.

• GABINETE PSICOLÓGICO: apoyo y asesoramiento psicológico. Ofrece tratamiento especializado a víctimas y familiares.

• ATENCIÓN SOCIAL: asesora, orienta, acompaña y gestiona cualquier demanda social que se pueda producir en cada caso.

• PROGRAMA DE MUSICOTERAPIA PARA MENORES: tratamiento para menores a partir de 2 años que hayan sufrido maltrato y/ abuso sexual, o bien que hayan estado expuestos a violencia de género.

• TALLER DE CRECIMIENTO EMOCIONAL Y SOCIAL PARA MUJERES SUPERVIVIENTES DEL MALTRATO: programa dirigido a mujeres que han sufrido una situación de violencia para prevenir nuevas situaciones abusivas, analizando aspectos relativos a la situación de la mujer y a la construcción de la identidad femenina desde la perspectiva de la teoría de género.

• PROGRAMA DE PREVENCIÓN, SENSIBILIZACIÓN Y FORMACIÓN: actividades de prevención de la violencia de género mediante actividades de sensibilización de la población, de formación a profesionales y educativas.

Siempre será la víctima quien elija el tratamiento.

Julia quiso desmitificar algo que con demasiada frecuencia se atribuye a las personas que trabajan en defensa de la mujer y es el tema de la igualdad. Ellas nunca han dicho que todos seamos iguales, lo que se trata es de hacer ver que "Somos diferentes, pero tenemos el mismo valor". Cada persona es única, diferente, pero todas con el mismo valor.

Cada persona nace y puede llegar a ser lo que quiera (en teoría). Las personas somos soles que expanden su luz en todas las direcciones. Sin embargo en esta sociedad, aún seguimos educando de forma diferente a los niños de las niñas. Desde el momento que sabemos cual es su sexo, ya le estamos tratando de forma diferente. Les decimos qué pueden y qué no pueden hacer atendiendo a su sexo. Eso es cosa de niños y eso otro es de niñas. En este campo tanta culpa tienen los hombres como las mujeres.

Hay una cuestión que es importante diferenciar y es el sexo biológico y el género gramatical, que con tanta frecuencia se confunden.

La sociología hace que niños y niñas, hombres y mujeres, aprendamos a comportarnos, a relacionarnos en función de lo que socialmente se espera de nosotros. Es una conducta bastante habitual el que cuando nos encontramos con alguien que lleva un niño en el coche, lo primero que preguntamos es si es niño o niña. Luego, dependiendo de lo que nos digan, ya daremos nuestra opinión, siempre condicionada al sexo.

Un ejemplo que vemos con frecuencia: la abuela acaba de morir, las nietas lloran desconsoladas sin preocuparse de quien esté delante, o del lugar en el que estén. Los nietos, se reprimen, se muerden los labios o se apartan. No está bien visto que los chicos, o los hombre, lloren, muestren su sensibilidad, que con demasiada frecuencia se confunde con debilidad.

Llegan las navidades o cualquier fiesta, se celebra una comida en familia. Las mujeres se habrán preocupado de organizarlo todo y tener la mesa dispuesta. Termina la comida, las mujeres y las niñas, enseguida se levantan de la mesa y empiezan a recogerlo y a limpiarlo todo. Los hombres siguen con su animada conversación, con toda la naturalidad.

Afortunadamente estas  actitudes están cambiando, pero aún falta mucho por hacer.

Ahora la moda es que ni chicos ni chicas hagan nada en la casa, ni su propia cama.

Otro caso: Un padre se queda en casa, no acude al trabajo porque su hijo tiene fiebre, se encuentra mal y tiene que acompañarle. Al día siguiente, en la oficina, le cae una bronca de mucho cuidado, nadie se hará cargo de que un padre se pueda quedar en casa para cuidar a su hijo. No es así si es la mujer quien lo hace, entonces se tomará como algo "natural".

Es habitual que en una familia cuando va a nacer un niño, como ya sabemos si será niño o niña, le acondicionemos la habitación según el sexo. Habitación que será diferente para el niño que para la niña, desde los colores empleados a los adornos o los juguetes. Luego, estamos condicionando sus conductas, ya que el medio en el que crecemos y nos desarrollamos influirá en nuestro carácter y nuestra personalidad.

Nos mostró Julia modelos de habitaciones para niños y para niñas. Los juguetes y la decoración de la habitación del niño, están dirigidos a hacerle ver que su destino está fuera de la casa: camiones, naves, coches, muñecos guerreros... mientras que los de las niñas les están diciendo que su futuro está en la casa: muñecas, vestidos, utensilios de la casa...

Estas diferencias las vemos a lo largo de toda la vida. En la forma de hablar, de vestir, en el colegio los niños jugaran al balón ocupando la mayor parte del patio, mientras que las niñas ocuparan los laterales, hablando o simplemente mirando como juegan los niños.

La televisión y el mundo publicitario en general, también son educadores importantes. Vemos los anuncios de juguetes para niños, con muñecos agresivos, videojuegos en los que hay que matar para ganar..., los disfraces para unos y para otras son completamente diferentes...

Para las niñas se anuncian muñecas, vestidos.. ¡y qué  muñecas! con unas medidas imposibles que hacen que las niñas quieran imitarlas, Misión imposible. Disfraces de brujos y monstruos horribles para ellos, mientras que para las chicas son las brujas, o monstruos, sexis. En las series de televisión ocurre otro tanto de lo mismo. Vemos al protagonista como hombre acción, como el que tiene que salvar a la familia o al país. Mientras que la mujer es la que se enamora como una tonta y en muchas ocasiones de alguien que es un traficante y un criminal y que además, con bastante frecuencia la engaña e incluso la hace objeto de malos tratos.

Nos mostró Julia una serie de fotografías de niñas que son utilizadas como modelos, pero no modelos de niñas, sino de niñas vestidas y maquilladas como si fueran adultas. Niñas con vestidos de mujeres sexis, con tacones altos y maquilladas de forma exagerada. Madres que muestran orgullosas a sus niñas vestidas de esta manera y que las presentan a concurso de belleza, cuando en algunos casos no tienen más  de cinco o seis años de edad.

Los cuentos, dijo Julia, siempre han transmitido costumbres, valores, ideas, como la del "príncipe azul" que aún se sigue vendiendo, en los que el protagonista es un chico guapo o la protagonista es una chica guapa, guerrera, eso sí, vestida de forman sexi aunque la ropa que lleve no sea la más adecuada para llevar a cabo las misiones que se le encomiendan, el caso es mostrarse sexi. Mientras que las malas, son feas y desagradables a la vista. Los hombres tiene que ser los héroes, lo valientes, los que salven a la humanidad, y en recompensa obtendrán a la princesa.

No es de extrañar que tengamos gran cantidad de hombres enganchado a la vigorexia. Hombres que se pasan cantidad de horas en el gimnasio e incluso con tratamientos específicos para obtener un cuerpo parecido al de estos héroes. Hombres, y mujeres, a los que les importa más su aspecto físico que su salud.

Lo más importante de todo esto es que estos cambios, que son necesarios, podemos hacerlos, no es algo utópico, algo inalcanzable, es algo que está en nuestras manos.

Con esta frase de esperanza, Julia dio por terminada su exposición. Los tertulianos esperaba su turno casi desde el comienzo de la tertulia. Mucho era el interés en intervenir.

La primera tertuliana en intervenir dijo que los niños lo absorben todo, por eso no es de extrañar que los maltratadores de hoy son los hijos de los maltratadores de ayer. El tema de los malos tratos vemos que no cesa, entonces me pregunto ¿Qué hacen estas asociaciones? ¿Realmente sirven para algo?. Destacó esta tertuliana la importancia de la educación en la familia. ¿A ti, preguntó esta tertuliana, qué te traían los reyes cuando eras pequeña?. Julia dijo que recordaba un excalextri y un juego de la "señorita Pepis" Reconoció que estaba influenciada por su padre y sus hermanos. Hay estudios, continuó diciendo Julia, que nos indican que el 40% de las personas que ejercen malos tratos son personas que los han  visto en casa.

Otro tertuliano dijo que antes, el hombre cuando pegaba a una mujer era considerado como más hombre, es más, entre las mismas mujeres, cuando se enteraban de que a una vecina la había pegado su marido, se decían entre ellas: "algo habrá hecho".

Otro tertuliano dijo que la tendencia a imitar de los niños también está presente en los adultos, de ahí el que veía perjudicial el que los medios de comunicación airearan de forma tan profusa los casos de malos tratos. ¿No pude haber ocasiones, en las que algún hombre está inclinado a ese mal trato, esos anuncios, o noticias que le golpean una y otra vez, no le inclinen a hacer lo mismo?.

Una tertuliana dijo que para encontrar casos de machismo no hay que ir muy lejos, en nuestra tertulia los tenemos ¿por qué no hay más mujeres? ¿Por qué las mujeres de los hombres que aquí están, no vienen?.

Entre las mujeres también se dan casos de machismo, es bastante habitual que soporten mejor a un hombre director que una mujer. Esta tertuliana que durante muchos años ha ejercido la docencia, dijo que ella había sufrido estos casos en los que en Institutos se soportaba mejor la dirección de un hombre que la de una mujer. A estas no se les perdonaba nada.

Por otra parte, la Iglesia también utiliza a las mujeres. Aún hoy es frecuente ver cómo los curas utilizan a las mujeres para la limpieza de la iglesia. Hasta en mi propia casa, continuó esta tertuliana, que éramos una familia progresista, se daba el machismo. Poner la mesa, quitarla y todas esas faenas eran propias de las mujeres.  A los hombres había que servirlos los primeros y después de la comida había que recoger y fregar todo mientras los hombre se quedaban hablando de sus cosas.

Es cierto que se imita, dijo Julia, pero también es cierto que somos personas y podemos decidir lo que queremos. Casos de violencia hay en todas partes, la cuestión está en que se cuenten o no. Sobre el dar las noticias de estos casos de violencia, hay versiones para todos los gustos, les hay que dicen que hay que moderar, o no decir nada para evitar ese efecto de imitación, otros dicen que hay que decirlo para que los sociedad tome conciencia y sepa lo que ocurre, pues si se imita, también se puede imitar el hecho de denunciar y este es el primer paso para terminar con esta lacra. Es cierto que los medios a veces se exceden en la forma de dar la noticia, no es necesario centrarse en datos e imágenes escabrosas y morbosas.

Un tertuliano nos invitó a visitar una exposición de fotografías que su hija tenía en el centro Cultural "El Charro"  La muestra lleva por título "Mujeres del  mundo" y es una homenaje a la mujer.

Por otra parte, continuó este tertuliano, tengo que decir que tengo un profundo respeto por las personas mayores, aunque no siempre comparta sus ideas. Estoy observando que en esta tertulia no se cumplen las normas básicas que en más de una ocasión nos hemos dado. Normas como la de  no excedernos en el tiempo que empleamos para nuestras intervenciones, para así dar la oportunidad de hablar a los demás. En cuanto a que vengan más o menos mujeres, no depende de nadie, sólo de las mujeres que quieran venir, la tertulia está abierta a todas las personas  y no se puede obligar a nadie a venir, así como tampoco se prohíbe el paso a nadie. Sobre la no asistencia de las mujeres de los que estamos aquí, tengo que decir, que mi mujer tiene muchas y muy importantes cosas que hacer y que no la permiten venir, si tú, (dijo este tertuliano dirigiéndose a la tertuliana que había formulado esta pregunta) tuvieras un marido, unos hijos o una casa que atender, es muy probable que tampoco vinieras. Ahora, si no tienes otra cosa que hacer, es normal que vengas todas las tardes.

Sobre el que la iglesia utilizaba a las mujeres, se dijo que hay mujeres de comunión diaria y luego votan al partido que permite el aborto. No obstante se está mejorando en la violencia, ya nadie piensa que un hombre hace bien por golpear a una mujer. Algunas son verdaderas heroínas, que denuncian y por ello han sufrido hasta la muerte. Lo de los juguetes y ropas.. es algo que irá cada vez a peor.

Está claro que es difícil, dijo Julia, hay que lucha contra multinacionales, contra las que muy poco o nada se puede hacer. Lo que sí podemos hacer es cada cual cambiar lo que está mal en lo más próximo a él. Y tenemos que empezar por educar en casa, que no siempre son buenos los ejemplos que ven los más jóvenes en casa.

Otra tertuliana dijo que estamos en un mundo de violencia y la llevamos dentro de nosotros, por eso lo debemos trabajar cada uno. No todos somos iguales, a las mujeres nos gusta más el colorido, los vestidos con volantes... y tenemos que respetarnos. ¿La violencia, de la que estamos hablando, es propia de España o es algo general?

Julia dijo que en todos los países hay violencia, en España tenemos una influencia de los inmigrantes de países musulmanes e hispanoamericanos que conocen de nuestra libertad y las mujeres cuando llegan aquí quieren sentirse libres, y esto choca con la cultura, que de tantos años traen de sus países, dando lugar en bastantes caso a la violencia. La violencia no es intrínseca a la persona, a no ser por alguna patología. Tenemos que saber conducir la rabia, la impotencia... hay muchas formas de trabajarlas. A veces nos las guardamos y al llegar a casa damos rienda suelta a esos sentimientos y lo pagamos con la familia. Es mucho mejor dar rienda suelta a esa ira, esa rabia, simplemente corriendo hasta cansarnos, llegar a un lugar en el que podamos desahogarnos gritando. Podemos canalizar esos sentimientos con otras actividades, como la pintura. Nunca contra otra persona.

La violencia se da a nivel mundial, en todos los sitios hay violencia, incluso en los países en los que hay más igualdad.

En cuanto a que en España haya más violencia de personas de otra nacionalidad, no es cierto. Lo que pasa es que cuando la violencia la comete alguien de otra nacionalidad, ya sea marroquí o hispanoamericano o rumano, la prensa se hace eco de ello, pero cuando es un español quien lo hace, no se dice nada, por eso parece que nos suena más el que sea gente de otro país quien realiza estos actos.

Por otra parte, también es cierto, que las personas que vienen a España, procedentes de otros países, son hombres y mujeres que están en la edad en la que este tipo de delito es más común.

De nuevo se habló de la contraproducente que es el que este tipo de delitos salga en los medios, y de la manera que sale en la televisión. El enfoque que se da a la noticia, no es de extrañar que induzca a que alguien que esté en la duda, termine por inclinarse por cometer ese acto de violencia. Otros opinaron que hay que decirlo, que ocultarlo sólo beneficia el violento.

La vida es lucha, dijo otro tertuliano, desde el momento de la fecundación. El sexo determina la configuración anatómica: el varón es más fuerte por lo que determinará las tareas que debe hacer en el mantenimiento de la familia y la sociedad en general. Ahora la igualdad es mayor. Si hay educación podemos paliar estos casos de los que estamos hablando. Por otro lado sobre las personas que procedentes de otros países llegan a España, estamos  viendo que llegan mujeres y hombres de culturas en las que la mujer no es más que un objeto al que se le puede pegar y dilapidar si su comportamiento no es el correcto, siempre desde el punto de vista del hombre. Creo que publicar estos casos es negativo. Cuando hay respeto y educación en una casa, muchas de estas cosas se arreglan. Por otra parte necesitamos de una justicia fuerte que castigue con rigor estos delitos.

El problema, dijo otro tertuliano, de antes y de ahora es el mismo, no es cuestión de una cultura o de otra, hay que tener respeto, educación. Me extraña que nos enfademos por cuestiones que no tienen gran importancia.

En cuanto a lo que se dijo de la utilización de niñas, ahora son las mujeres o las madres, las primeras que van a la tele para presumir de que se ha acostado con fulanito o con menganito. También tenemos casos de mujeres que machacan al marido porque  no hace nada en casa y luego permiten que su niño se pase el día tumbado en la poltrona sin dar un  palo al agua. Por otra parte hay en nuestra sociedad una falta de ética enorme. Aquí quien más vale, es quien más dinero tiene, y poco importa la forma como ha conseguido ese dinero.

Es verdad, dijo Julia, que las mujeres podemos educar mal, pero ¿y los padres?. Algunos no educan simplemente porque ni siquiera están. Pero si es cierto que las mujeres tenemos parte de culpa, también es cierto que hemos luchado mucho, y seguimos luchando.

Otro tertuliano mostró su disconformidad con que los cuentos tradicionales, los de siempre, cuentos clásicos, como Blanca Nieves, o la Cenicienta, fueran ejemplos de machismo. Todos sabemos que son cuentos. No debemos forzar demasiado la cosa no sea que se vuelva contra nosotros y caigamos en lo que estamos criticando. A veces traspasar el umbral no es tan difícil y en ocasiones se hace sin darnos cuenta de que lo hemos hecho. Sobre el tema de los juguetes pasa otro tanto de lo mismo, así como en la forma de vestir. No podemos, o  no debemos, obligar a los niños a que jueguen a lo que los adultos queremos que jueguen, hay que darles cierta libertad, de lo contrario podemos caer en una dictadura hacia los niños, marcarles demasiado los caminos, con lo que perderán bastante libertad y espontaneidad. Se ha hecho una prueba en la que se metía a niños y niñas en un lugar y se les dejaba actuar, sin juguetes ni nada, de nada. Al cabo del rato los niños estaban jugando a la bruto, pegándose... y las niñas se habían reunido en un lugar para hablar de sus cosas. Hay un factor genético que no podemos olvidar.

Durante la tertulia hubo algún momento tenso, como el que se ha reflejado en este resume, de la tertuliana y el tertuliano que intercambiaron opiniones sobre las mujeres que asisten o no la tertulia. No fue este el único punto de fricción. Un tertuliano interrumpió de malos modos, palabras y gestos a una tertuliana que intentaba dar su opinión. Tanto fue así, que el moderador se vio en la obligación de llamar la atención a este tertuliano y como no atendía a esta petición, tuvo que decirle que si ese iba a ser su comportamiento era mejor que no volviera a la tertulia. El tertuliano en cuestión se levantó  y de forma airada dijo que se marchaba y que no volvería nunca más. También es cierto que al final se quedó al fondo de la sala,  donde estuvo hasta el final de la tertulia y luego habló del asunto con el moderador.

Otro incidente desagradable se produjo cuando una tertuliana se quejó al moderador de que este, o cualquier otro tertuliano, la interrumpían de forma sistemática cada vez que intentaba hablar, cosa que no sucedía con ningún otro tertuliano, a los que se les permitía intervenciones mucho más largas sin interrumpirles. El moderador intentó hacerla ver que ella ocupaba más tiempo que los demás y de ahí el que en ocasiones se la interrumpiera. No estuvo de acuerdo con esta apreciación la tertuliana. En ese momento el moderador pidió  a los tertuliano que manifestaran, con la mano en alto, si estaban de acuerdo con que esta tertulian se extendía en sus intervenciones más que el resto de los tertulianos. Varios tertulianos levantaron sus manos. La tertuliana se sintió muy ofendida por la actitud y la decisión que tomó el moderador.

Con este apunte amargo dimos por terminada la tertulia de esta tarde. Una tertulia tensa en la que hubo momentos violentos y de la que podemos sacar la conclusión de si merece la pena enfadarse porque otros tengan opiniones diferentes a la nuestra.

El próximo martes, día 13 de marzo, estará con nosotros Doña Ana Agud (Profesora de Lingüística Indoeuropea en la Universidad de Salamanca) con quien hablaremos sobre “Tagore en España”.


DÍA 13 DE MARZO

DOÑA ANA AGUD APARICIO (Profesora de Lingüística Indoeuropea en la Universidad de Salamanca)

TEMA: “TAGORE EN ESPAÑA”.

Ana María es natural de San Sebastián.

Obtuvo su licenciatura en Filología Clásica en la Universidad de Salamanca y el doctorado en la de Tubinga, Alemania. Consiguió este grado con una tesis sobre Historia y teoría de los casos.

Al regresar a España y tras no pocos esfuerzos, consiguió convertirse en la pionera y maestra de los estudios indo-iránicos en España. Treinta años después de iniciada aquella obra ha conseguido que Salamanca haya llegado a ser el centro de referencia de esta rama del conocimiento a nivel nacional. Algunos de sus discípulos son actualmente los mayores especialistas contemporáneos en esta disciplina en el mundo hispánico. Es reconocido por sus estudiantes su esfuerzo didáctico en la enseñanza de los idiomas sánscrito y védico, asignaturas éstas de difícil acceso para los universitarios de nuestros días.

Además de a Eugenio Coşeriu, Ana Agud considera, entre otros, a su padre, Manuel Agud, como la persona que más ha influido en el desarrollo de su carrera.

Junto con obras de su especialidad académica, ha publicado un Manual de Lengua Gótica (coautora Pilar Fernández Álvarez), y diversas traducciones del alemán (fundamentalmente en colaboración con su esposo, el jurista, experto en Derecho Constitucional Comparado, Rafael de Agapito).

Ana estuvo en nuestra tertulia el día 6 de junio de 2006. Entonces nos habló de: Comparar religiones. El hinduismo clásico actual y su relación con la cultura cristiana.

A finales del año pasado (Septiembre y octubre) se celebró en Salamanca, Barcelona y Valladolid las Jornadas “Tagore en España”, con el objetivo de rendir homenaje a Tagore en el 150 aniversario de su nacimiento. Se iniciaron estas jornadas en Salamanca los días 27 y 28 de septiembre. En ellas participó Ana en una mesa redonda en la que se habló precisamente de “La presencia de Tagore en España”.

Todos hemos leído y dicho en más de una ocasión alguna de las muchas frases que Tagore nos ha dejado, desde la famosísima de:

Si por la noche lloras por no ver el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas.

Citaré alguna, que creo nos harán reflexionar un poco:

El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen

¡Qué pequeña eres, brizna de hierba! sí, pero tengo toda la tierra a mis pies.

¡He perdido mi gotita de rocío!, dijo la flor al cielo del amanecer, que había perdido todas sus estrellas.

El hacha pidió al árbol su mango. Y el árbol se lo dio.

Terminaré con la que dice:

La verdad no está de parte de quien más grite.

No sé si la multitud de frases que circulan por el mundo atribuidas a Tagore, realmente las dijo o las escribió él. En no pocas ocasiones, se atribuyen frases a personas que nunca las dijeron.

Tras las palabras de presentación, tomó la palabra Ana. Empezó hablando de la vida de Tagore, hizo un repaso, necesariamente breve, de su vida y las circunstancias en las que le tocó vivir.

Rabindranath Tagore, nacido en Calcuta el 7 de mayo de 1861, y muerto en Santiniketan el 7 de agosto de 1941) fue un poeta bengalí, poeta filósofo del movimiento Brahmo Samaj (posteriormente convertido al hinduismo), artista, dramaturgo, músico, novelista y autor de canciones que fue premiado con el Premio Nobel de Literatura en 1913, convirtiéndose así en el primer laureado no europeo en obtener este reconocimiento.

Tagore, también conocido como Guru del Amor, revolucionó la literatura bengalí con obras tales como El hogar y el mundo y Gitanjali. Tagore extendió el amplio arte bengalí con multitud de poemas, historias cortas, cartas, ensayos y pinturas. Tagore fue también un sabio y reformador cultural que modernizó el arte bengalí desafiando las severas críticas que hasta entonces lo vinculaban a unas formas clasicistas. Dos de sus canciones son ahora los himnos nacionales de Bangladés e India: el Amar Shonar Bangla y el Jana-Gana-Mana.

 Hijo de Debendranath Tagore y de Sarada Ravat. Debendranath Tagore formuló la fe Brahmo. Tagore fue el menor de catorce hijos. De niño, vivió en una atmósfera de publicación de magazines literarios y de representaciones musicales y de teatro. De hecho los Tagore de Jorasanko eran el centro de un extenso grupo social amante del arte. El hermano mayor de Tagore, Dwijendranath, era un respetado poeta y filósofo. Otro de los hermanos, Satyendranath, fue el primer miembro de etnia india admitido en el elitista y antiguamente formado solo por blancos Servicio civil indio. Además otro hermano, Jyotirindranath Tagore, era un músico de talento, compositor y autor de obras. Entre sus hermanas, Swarna Kumari Devi, se ganó fama como novelista por su propio derecho. La esposa de Jyotirindranath, Kadambari, que tenía casi la misma edad que Tagore, fue una querida amiga y tuvo una poderosa influencia en Tagore. Su abrupto suicidio en 1884 le dejó fuera de lugar durante varios años, y marcó profundamente el timbre emocional de la vida literaria de Tagore.

En 1878, Tagore viajó a Brighton en Inglaterra para estudiar en una escuela pública. Más tarde, estudió en el University College de Londres. Sin embargo, no terminó sus estudios y dejó Inglaterra después de una estancia de un año. Esta exposición a la cultura inglesa y a su lengua se filtraría en sus primeros escarceos con la tradición de la música Bengalí para crear nuevas formas de música. A pesar de eso, Tagore no abrazó nunca completamente las rígidas normas inglesas ni la estricta interpretación de la tradicional religión hindú por parte de su familia en su vida o en su arte, eligiendo en su lugar tomar lo mejor de ambas esferas de experiencia.

El 9 de diciembre de 1883 Tagore se casó con Mrinalini Devi. La pareja tuvo dos hijos (Amir Tagore, Harun Tagore Ravat) y tres hijas, varios de los cuales murieron en sus primeros años. Por esa época, se había convertido en el centro de atención del mundo literario con varias obras, incluyendo un poema largo adaptado al estilo Maithili del que fue pionero Vidyapati, que a su vez reclamaba que pertenecía al poeta perdido llamado Bhanu Simha. Su reputación se consolidó con recopilaciones como Sandhya Sangit (1882), que incluye el famoso poema Nirjharer Svapnabhanga (El grito de la cascada).

En 1890 Tagore se marchó a gestionar las propiedades familiares en Shelaidaha, una región estuaria situada en el actual Bangladés, donde vivió en una casa-barco sobre el sistema tributario del río Padma. Trabajos de este periodo tales como Sonar Tari (1894), Chitra (1892) y Katha O Kahini (1900), terminaron de mostrarle como poeta. Además, estaba ganándose también una reputación como ensayista, escritor de obras y de historias cortas, reflejando la vida del pueblo que veía a su alrededor, haciéndole obtener considerables elogios.

Durante este tiempo intentó llevar a cabo políticas de educación, asistenciales e incluso animó a la gente para que formaran cooperativas. Desarrolló su humanismo de forma paternalistas en las tierras que eran propiedad de su familia.

En 1901 Tagore dejó Shilaidaha y se trasladó a Shantiniketan en Bengala Occidental, donde, tras la muerte de su padre, puso en funcionamiento una escuela experimental. Su padre le había dejado propiedades en este lugar. Esta escuela, establecida según la tradicional estructura brahmacharya de los estudiantes viviendo junto a su gurú en una comunidad autosuficiente, fue un imán para grupos internacionales de talentosos estudiantes, artistas, lingüistas y músicos. Era una escuela al aire libre, debajo de un árbol, al estilo indio, con la idea del desarrollo integral de la personalidad. Tagore dedicó prodigiosas cantidades de energía a obtener fondos para esta escuela (utilizando por ejemplo lo ganado en el Nobel). Hoy en día la institución es conocida como universidad Visva Bharati, bajo el control del gobierno indio. Esta escuela se mantiene actualmente, pero se ha quedado un tanto anticuada, se ha estancado en la época de Tagore.

A lo largo de su vida, Tagore mantuvo múltiples contactos con otros intelectuales de su tiempo, incluyendo a Henri Bergson, Albert Einstein, Robert Frost, Mahatma Gandhi, Thomas Mann, George Bernard Shaw, Victoria Ocampo, H. G. Wells y Romain Rolland. Particularmente famoso fue el encuentro Tagore-Einstein que tuvo lugar en el hogar de Einstein en Kaputh (Berlín) el 14 de julio de 1930; la segunda parte de la conversación fue cuando Einstein visitó a Tagore en la casa de un amigo común, el Dr. Mendel. Discutieron sobre una amplia variedad de temas incluyendo la epistemología, ontología, teoría musical y creatividad.

En su viaje hacia Perú, contrajo una enfermedad que le obligo a hacer reposo en Argentina durante dos meses en 1924. Allí conoce a la escritora argentina Victoria Ocampo, con quien entablaría una gran amistad. Ella le pagaría su estancia en Buenos Aires, en la quinta Miralrío, los dos meses que él estuvo en reposo. En ese tiempo escribió un poema de amor para Victoria que el bengalí la título "Puravi", en un volumen dedicado a "Vijaya", como él cariñosamente la llamaba. Antes de morir, compuso otro poema hacia ella, cantando la admiración de ser una mujer transgresora para la época. En 1930, se volvieron a ver, ya que Victoria Ocampo, organizó una exhibición en París, con los extraños dibujos que Tagore componía en sus manuscritos.

Comenzó a pintar a los 60 años, realizando varias y exitosas muestras de su arte en gran parte de Europa. Murió en su Jorasanko el 7 de agosto de 1941, un día que aún es recordado en actos públicos dentro del mundo de habla bengalí.

Tagore, como hemos visto, cultivó casi todas  las artes. En música le sorprendió, al llegar a Europa, el cambio de tonos, ya que la música india es muy monótona. Escribió música tratando de imitar esta música europea, con cambios de tonos, pero no podía olvidar la música de india, por lo que si es cierto que introdujo algunos cambios, en el fondo su música, sigue teniendo mucho de música india.

También introdujo cambios en cuanto a la escritura se refiere. Hizo versos a su manera, olvidando la rigidez de la poesía bengalí, lo que le supuso tener que soportar muchas críticas. Le dio a la lengua Bengalí lo que el bengalí nunca tuvo: Relatos cortos, verso libre, dramas, renovó el teatro bengalí...

La concesión del Premio Nóbel en 1913, no fue muy bien aceptada en Inglaterra. En los países de lengua hispánica, sin embargo, fue bien acogido.

Como hemos dicho, Tagore, viajó por buena parte del mundo, pero a España no quiso venir. Juan Ramón Jiménez y su esposa  Zenobia Camprubí le invitaron en varias ocasiones, parecía que iba  avenir pero puso alguna disculpa para no hacerlo. Tagore fue muy desconsiderado con la familia Juan Ramón Jiménez.

Se ha dicho que Tagore fue el guru del amor,  y es cierto que cantó al amor, pero al amor en general no al suyo particular.

Sobre el hinduismo, Ana dijo que no siempre es religioso, se puede ser hinduista convencido sin haber pisado un monasterio en su vida.

Existen doce escuelas filosóficas en la India, seis basadas en los Vedas (llamadas darsanas), y otras seis que no se basan en él. Todas estas escuelas cuentan con un libro principal cuyo nombre coincide con el de la escuela más el sufijo -sutra. Además de este libro, cada escuela tiene toda una serie de libros de comentario y explicación del principal.

La escuela niaiá de la especulación filosófica se basa en un texto llamado Niaia-sutra. Este libro fue compuesto en el siglo V o IV a. C. por Aksapada Gótama (que no debe confundirse con Gautamá Buda, el fundador del budismo). Importante contribución de esta escuela es su metodología, basada en un sistema de lógica, que posteriormente fue aprobada por la mayoría de las demás escuelas de la India (ortodoxas o no).

Sin embargo, el Niaia no es sólo una lógica a su propio servicio. Esta doctrina cree que la obtención de conocimiento válido es la única manera de lograr la liberación del sufrimiento. Según la escuela niaia, hay exactamente cuatro fuentes de conocimiento (pramana): la percepción, la inferencia, la comparación y el testimonio. Sin embargo, el conocimiento obtenido por cada uno de ellos, naturalmente, puede ser válido o no válido. En un sentido, niaia es posiblemente la escuela que más se aproxime en el mundo indio a la epistemología de la filosofía occidental contemporánea. Pero nunca debemos perder de vista el hecho de que los escritores niaia llevaron a cabo su trabajo con una finalidad específicamente religiosa.

Ana dijo que en todas las escuelas indias hay una idea única: lo absoluto es todo y es idéntico. Para los vedánticos todo es apariencia, desde el calor y el frío hasta el día y la noche. Hay que superar esas apariencias para que nade estorbe la conciencia. mediante los ejercicios del yoga tratan de alcanzar el éxtasis. Les preocupa vencer las pasiones. La verdad está en uno mismo. El sabio vedántico no necesita relacionarse con nadie, ya que no siente amor ni odio hacia nadie, se ha liberado de todas las pasiones. Como piensan que todos somos iguales, dicen que son los primeros demócratas del mundo, lo que no dejar de ser una pura falacia.

El hinduismo a lo largo de su milenaria historia nunca había tenido sentido proselitista, al igual que los judíos. Se es o no se es, por lo tanto no tiene sentido el hacer proselitismo. En los último tiempos sí se está haciendo proselitismo. El hinduista no des carta a nadie de otras religiones o culturas. Se hicieron cristianos o musulmanes, sin dejar de ser hinduistas. Todos nos podemos salvar. Así no es extraño ver entre sus dibujos a Cristo saliendo de la flor de loto.

Tagore se dio cuenta de que estas religiones o formas de vida, se podían exportar al resto del mundo. Desde muy pronto, para su obra, tomó datos de su mitología india, sobre todo el amor y la naturaleza, sobre todo la naturaleza.

Hizo unos versos de corte occidental, dejando un poco de lado la poesía india que es más de taller. Los poetas aprendían unas listas de nombres  larguísimas y sumamente difíciles, luego la nobleza les contaba su historia y varios poetas se disponían para hacer la poesía más perfecta en el uso del lenguaje, era una poesía de poetas cultos, eran poetas difíciles de entender, algo gongorinos. Tagore hace otro tipo de poesía, la que sale del alma, sin estar tan pendiente de esa perfección.

Ana nos leyó unos poemas de Tagore:                   

Perdóname hoy mi impaciencia, amor mío.
Es la lluvia primera del verano, y la arboleda del río
está jubilosa, y los árboles de kadam, en flor,
tientan a los vientos pasajeros con copas de vino de aroma.
Mira, por todos los rincones del cielo los relámpagos
dardean sus miradas, y los vientos se yerguen por tu pelo.
Perdóname hoy si me rindo a ti, amor mío. Lo de cada
día anda oculto en la vaguedad de la lluvia; todos los
trabajos se han parado en la aldea; las praderas están
abandonadas. Y la venida de la lluvia ha encontrado en tus
ojos oscuros su música, y julio, a tu puerta, espera, con
jazmines para tu pelo en su falda azul.

En este poema, Tagore canta la llegada del monzón, fenómeno muy esperado y que la marca la vida de la región. Este poema, Tagore, se lo dedicó a su cuñada, por la que sentía una gran amor. El monzón que llega el 15 de junio de cada año, y siempre fiel a esta cita, descarga la lluvia con enorme fuerza y es recibido con gran regocijo por toda la población. Pensemos que en los días previos la temperatura puede alcanzar los cincuenta grados y todo está completamente seco. La necesidad de lluvia hace que todos estén impacientes porque llegué el monzón, que es quien trae la vida, aunque también es cierto que durante esos días, la lluvia cae con tanta fuerza, que no se puede trabajar. Antiguamente la gente de los pueblos, cuando llegaban estos días construían unas cabañas para que los monjes se pudieran cobijar durante el monzón. Estas cabañas fueron el origen de los monasterios.

Veamos otros poemas de Tagore, en este caso dos diálogo de su obra "El jardinero":

-Ven, hombre, no nos engañes. ¿Por qué brillan tus ojos así locos?
-Bebí no sé qué zumo de adormidera, y no sé qué locura es esta que tengo en mis ojos...
-¿No te da vergüenza?
-¿Y qué? Hay sabios y hay necios. Unos se vigilan y otros son descuidados. Hay ojos que se ríen y hay ojos
que lloran .. Y yo tengo en mis ojos la locura.
-¿Qué haces ahí, hombre, siempre en pie a la sombra de ese árbol?
-Mis pies no pueden con mi corazón, y estoy aquí, quieto, a la sombra.
-¿No te da vergüenza?
-Bueno. Unos corren y otros se entretienen. Hay quien está libre y hay encadenados. Y mis pies no pueden con
mi corazón.

*******************

-No cierres tu corazón al amor porque te dé tristeza, y ten esperanza.
-¡Qué oscuro hablas! No te puedo comprender...
-El corazón no puede darse sino en lágrimas o canción...
-¡Qué oscuro hablas! No te puedo comprender...
-Breve es el placer, como una gota de rocío, y mientras ríe, se muere. La pena, en cambio,
es larga y permanece... ¡Que el amor triste despierte en tus ojos!
-¡Qué oscuro hablas! No te puedo comprender...
-Por no esperar en capullo, entre la nieve eterna del invierno, el loto se abre al sol
y pierde cuanto tiene...
-¡Qué oscuro hablas! No te puedo comprender...

Con la lectura de estos poemas, y alguno más, Ana dio por concluida su exposición. La primera intervención de los tertuliano fue la de una tertuliana que dijo que había leído a Tagore siendo una adolescente. Enonces se topó con un  libro  que se titulaba "El jardinero" del que hemos escuchado esta tarde algún poema. Cunado leía, y aún ahora, sentía el ruido de las hojas, el aroma de las flores. Ahora, después  de muchos años, sigo emocionándome cuando lo leo, es algo que no puedo evitar.

Este libro que la tertulian trajo a la tertulia, contenía una dedicación de Juan Ramón Jimenez. Las traducciones de Juan Ramón Jiménez tienen por base los textos ingleses de pluma de Tagore. Aunque Jiménez era capaz de comprender y expresarse en inglés, su dominio de esa lengua no alcanzaba el nivel necesario para una traducción de tal complejidad. El obstáculo, al parecer insuperable, fue superado gracias a la ayuda de Zenobia Camprubí Aymar, su esposa.  Zenobia, educada en Estados Unidos, dominaba perfectamente el castellano y el inglés. Tal conocimiento le permitiría traducir la obra de Tagore.

Leyó, esta tertuliana, el siguiente poema del libro "El jardinero"

¡No me escondas tú el secreto de tu corazón! ¡Dímelo a mí, que soy tu amigo, solo a mí!... Dímelo tan dulce
como te sonríes, que no lo oirán mis oídos, sino mi corazón.
La noche es profunda; está la casa silenciosa; el sueño amortaja los nidos de los pájaros... ¡Anda, dime tú, en un
llorar vacilante, en un tímido sonreír, en una dulce vergüenza, en un dolor dulce, el secreto de tu corazón!

Otra tertulian recordó el gran impacto que ejerció en ella la obra de Tagore, cunado era universitaria. Descubrió que todo está dentro de nosotros. Recriminó el que a algunas religiones místicas, como la católica, se las haya convertido en simples asignaturas, olvidando la espiritualidad. Recordó esta tertuliana una frase de Tagore que se le quedó grabada para siempre: "Si cierras la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera."

Ana dijo, que en la India lo cierto es que el asceta no tiene muy buena fama. Piensan que si ha llegado tan lejos en el auto control, puede usar esos poderes como quiera y puede echar una maldición a quien considere oportuno.

Un tertuliano dijo que él encontraba cierta semejanza entre Gabriel y Galán y Tagore, ya que ambos cantaban a la naturaleza ya las gentes del campo. Ana dijo que en alguna ocasión había oído hablar de ese parecido, pero nunca había llevado a cabo un estudio sobre el asunto.

Otro tertuliano recordó lo del centro educacional que fundó Tagore en el que trató de adaptar costumbres occidentales, sin olvidar sus raíces. Era importante la convivencia con el gurú, se trataba de vivir integrado con el gurú.

Ana dijo que la enseñanza más eficaz es la de la convivencia entre maestro y alumno. Es una pena, como ya he dicho antes, que esta "Universidad del pueblo" que ahora es de gestión pública, no funcione bien.

Sobre el tratamiento que Tagore hace del amor en su obra y el que dedicara algunos poemas a su cuñada, ¿no sería porque estaba enamorado de ella?

Es costumbre en India, dijo Ana, pasar mucho tiempo con la familia, con toda la familia que vive junta, por lo que no es de extrañar que surgiera ese amor, pero sin llegar a otros niveles.

Otro tertuliano dijo que no estaba de acuerdo en que la calidad literaria de Tagore fuera tan buena como se había dicho a lo largo de la tarde. Cuando lo leí no me causó buena impresión, me gustaban mucho más otros poetas españoles. Me decepcionó tanto que no volví a leer nada de él. Tal vez el éxito le llegó más por su exotismo que por su calidad literaria.

A mí me parece bueno, dijo Ana, pero no tiene por qué gustar a todos. Me parece que hay algo interesante y algo muy bueno en él, aunque no debemos descartar el que el exotismo pudiera ejercer alguna influencia.

Antes de Tagore, en India, ¿hay algún poeta tan conocido? De India, dijo Ana, no suena ningún otro poeta con tanta repercusión en el mundo occidental. Ahora estamos conociendo algunos autores indios, pero no hay demasiados. Nos llegan obras como "El dios de las pequeñas cosas" (1997)que es una novela escrita en lengua inglesa por la escritora india Arundhati Roy, nacida en 1961, que cuenta las experiencias de la infancia de dos hermanos gemelos en el estado indio de Kerala, durante el año 1969.

El libro es una descripción de cómo las pequeñas cosas de la vida se acumulan, se traducen al comportamiento de las personas y afectan a sus vidas.

Un tertuliano dijo que estas personas que se concentran tanto, que se pasan toda la vida haciendo ejercicios y meditando para al final no sentir las pasiones, para estar dentro de sí mismos, me parecen que tienen una alta dosis de soberbia.

Ana dijo que da la sensación de que el que se mete tanto dentro de sí mismo es que tiene miedo a lo de fuera.

Otro tertuliano dijo si los cuadros que pintó Tagore se pueden ver en algún museo.

Ana dijo que en ese momento no recordaba en qué museos se pueden ver los cuadros de Tagore. Por si es puede servir os paso el siguietne comunicado:

A contar del 31 de enero de 2012 estará abierta la exposición Rabindranath Tagore (1861- 1941) en el Petit Palais de París. La muestra se realiza a un año de cumplirse el 150 aniversario del nacimiento del escritor y dramaturgo indio y está organizada en torno a 85 obras pictóricas sobre papel de su autoría.

La mayoría de la obra pictórica de Tagore, unos 3.000 cuadros y dibujos, se encuentra almacenada en Shantiniketan en unas condiciones que hacen temer por su estado, según los expertos.

Pero para estudiantes como Sujonto Roy, que fueron a ese lugar buscando "el espíritu sabio y libre" de Tagore, lo peor es que actualmente no queda mucho que recuerde las revolucionarias ideas sobre la educación que Tagore intentó plasmar en su ciudad del saber. A pesar de que personajes como Indira Gandhi, el premio Nobel Amartya Sen o el cineasta Satyajit Ray estudiaron en la antaño prestigiosa Shantiniketan, "hoy día ningún profesor de renombre quiere trabajar aquí, y los que lo hacen se pasan medio curso haciendo huelga para pedir un aumento de sueldo. Además, los alumnos se preocupan más por la política estudiantil que por su carrera. No queda nada del espíritu de Tagore aquí".

Otro tertuliano se interesó por las técnicas del yoga y si con él se puede llegar a a la calma total. Ana dijo que el yoga puede ayudar, otra cosa es lo que vayas buscando. Bueno es, otra cosa es que vayas con miedos neuróticos y termines mal. Es curioso, pero esta técnica nunca fue pensada para que la practicaran las  mujeres.

Se habló de que algunas de estas personas que practican el yoga, comen muy poco, casi siempre un régimen vegetariano y son capaces de rendir mucho en su trabajo.

Ante esta opinión hubo otras diferentes, como que es bueno comer de todo, que con una comida escasa y basada en verduras, no se puede rendir demasiado en el trabajo, o que si realmente merece la pena sacrificarse hasta ese punto. Otros dijeron que no es sacrificio ya que se hace de buena gana.

Con estas opiniones dispares y todas ellas respetables, dimos por concluida la tertulia de esta tarde. Muchas gracias Ana, por traernos desde tierras tan lejanas, recuerdos, poemas, costumbres, formas de vida... y por hacerlo de una forma tan agradable y con una serenidad que caló en el espíritu de todos los tertulianos.

El próximo martes, día 20 de marzo, continuamos con nuestro ciclo “TERTULIAS DE CINE”, con Juan Antonio Pérez Millán (Coordinador de la Filmoteca de Castilla y León), en esta ocasión hablaremos de la película “Muerte en Venecia” (1971), de Luchino Visconti.


DÍA 20 DE MARZO

D. JUAN ANTONIO PÉREZ MILLÁN (Coordinador de la Filmoteca de Castilla y León)

TEMA: "MUERTE EN VENECIA"

Esta tarde, al llegar al Hotel Rona Dalba, lugar donde realizamos nuestras tertulias, nos encontramos con una mala noticia: Isidro Marcos de Paúl había fallecido. Isidro, era el tertuliano más veterano, tenía 92 años. Los últimos años, su delicada salud, no le permitía acudir a la tertulia, como era su deseo, pero durante los muchos años que se mantuvo fiel a ella, desde su fundación, siempre se caracterizó por ser un hombre que transmitía bondad, sabiduría y sensibilidad. No fueron pocas las tardes que dedicamos nuestra tertulia a la lectura y presentación de sus libros de poemas. En 1998 fue nombrado "Tertuliano de honor". Nunca olvidaremos las tardes que pasamos leyendo sus poemas o sus cuentos, así como los villancicos que siempre, a modo de felicitación, nos traía Navidad tras Navidad. Muchas gracias Isidro por las lecciones de bondad y sabiduría, que sin pretenderlo, nos diste. Hasta siempre Isidro.

No fue esta la única mala noticia del día. Al finalizar la tertulia un  tertuliano habitual: Amador, nos comunicó el fallecimiento de su esposa, el pasado día 10 de marzo. Nuestros más sentido pésame, Amador. Ya sabes que en la tertulia tienes unos amigos que siempre te esperamos con los brazos abiertos. Mucho ánimo para superar  esta difícil situación.

Con la tertulia de esta tarde recobramos, tras una ausencia de Juan Antonio Pérez Millán, por cuestiones de salud, el ciclo "Tertulias de cine". Esta tarde hablaremos de la película "Muerte en Venecia" (1971).

Parece que el destino ha querido jugar con nosotros, pues aunque lo hubiéramos buscado, pocas películas se ajustarían como esta, a una tarde en la que la muerte ha estado tan presente.

FICHA TÉCNICA

Dirección.- Luchino Visconti
Producción.- Robert Gordon Edwards, Mario Gallo, Luchino Visconti
Guion.- Luchino Visconti, Nicola Badalucco
Música…- Gustav Mahler
Fotografía.- Pasqualino De Santis
Protagonistas:
Dirk Bogarde
Romolo Valli
Mark Burns
Nora Ricci
Marisa Berenson
Silvana Mangano
Björn Andrésen
Carole André

Tanto la novela original como la película constituyen, aparte de los sucesos acontecidos a Gustav durante su estancia en Venecia, una ilustración, oda, alegato y homenaje a la belleza perfecta, pura y plena de la que habla Platón en el Fedro y el Banquete.

Gustav se encuentra frente a la belleza inalcanzable, bella por sí misma y reflejo de la verdad.

Tadzio, su objeto de obsesión, no intercambia palabra alguna con él ya que el sentido de perfección no posee carácter mundano, va más allá. ("Aquél que ha contemplado la belleza está condenado a seducirla o morir").

Finalmente Aschenbach sufre un ataque al corazón en la playa, y mientras él va a su inexorable encuentro con la muerte observa como el bello Tadzio se aleja iluminado por el sol.

"Muerte en Venecia" y la obra de Gustav Mahler inspiraron un ballet al coreógrafo John Neumeier y la ópera homónima de Benjamin Britten.

Para el papel de Tadzio, Visconti escogió al desconocido Björn Andresen, que fue elegido tras un largo proceso de audiciones que se registraron en el documental "Alla ricerca di Tadzio" (En busca de Tadzio).

Muerte en Venecia es un buen punto de partida para reflexionar sobre la Idea de Belleza y el Eros platónico. Ir más allá de la belleza corporal hasta la Idea en sí misma es la lección que da Diótima a Sócrates en El Banquete:

He aquí, pues, el recto método de abordar las cuestiones eróticas o de ser conducido por otro: empezar por las cosas bellas de este mundo teniendo como fin esa belleza en cuestión y, valiéndose de ellas como de escalas, ir ascendiendo constantemente, yendo de un solo cuerpo a dos y de dos a todos los cuerpos bellos y de los cuerpos bellos a las bellas normas de conducta, y de las normas de conducta a las bellas ciencias, hasta terminar, partiendo de éstas, en esa ciencia de antes, que no es ciencia de otra cosa sino de la belleza absoluta, y llegar a conocer, por último, lo que es la belleza en sí.

Este es el tema de Muerte en Venecia, tanto de la versión cinematográfica de Luchino Visconti (Morte a Venezia, 1971), como de la novela homónima de Thomas Mann. El argumento gira en torno al compositor (destacado escritor alemán en la novela) Gustav von Aschenbach, trasunto lejano de Gustav Mahler, cuyo Adaggio de la Quinta Sinfonía es omnipresente en la banda sonora. El compositor huye a Venecia para pasar sus últimos días. Su vida es un fracaso y la decadente Venecia el lugar perfecto para acogerlo. Sin embargo, allí conoce al joven Tadzio de quien se enamora en el sentido platónico de la palabra. Es decir, toma al joven como pretexto para sucumbir una vez más al amor de la Belleza en sí. Observa en la secuencia final de más arriba cómo la figura de Tadzio se confunde con el sol. Recuerda que Platón utiliza en República la alegoría del sol para ilustrar la naturaleza de la Idea suprema, la Idea del Bien. De todos modos, es un sol al atardecer y la escena, en lugar de ascensión hacia lo más alto, también puede querer sugerir descenso hacia la nada y el olvido.

Al contrario que en la novela de Mann, donde la muerte del protagonista adquiere un tinte heroico y trágico, Visconti desconfía del amor platónico ajeno al cuerpo. En la escena final, más que trágica redención encontramos decadencia, descomposición y podredumbre. Visconti puede querer sugerir que la homosexualidad reprimida, el rechazo del cuerpo, aun mediante la sublimación artística, es causa de la enfermedad y corrupción del alma. Es la misma crítica que hizo Nietzsche al idealismo platónico.

Terminó el moderador su presentación, diciendo que había leído que esta película había despertado opiniones muy diversas; desde los que piensan que es una obra maestra del cine hasta los que opinan que es es una película aburrida y que no trasmite nada.

Los diálogos son muy escasos y el desarrollo muy lento, lo que llega a desesperar al espectador. Sin duda son claves, que una vez que las conozcamos, nos hagan dar su justo valor a la película, y para eso está con nosotros Juan Antonio, para que nos descubra esas claves que nos hagan entender y apreciar los valores cinematográficos de esta película.

Comenzó Juan Antonio diciendo que pocas veces el cine ha expresado tanto, sin necesidad de misterios que nos hagan esperar el final para saber que ocurrirá, porque el título ya nos lo está descubriendo: Muerte en Venecia.

Todo en la película tiene un motivo, no deja nada al azar, Visconti es un maniático de la perfección y quiere que cada detalle sea perfecto, desde un simple jarrón a unas flores o el vestuario, todo tiene que ser como él quiere que sea y no de otra manera.

Un ejemplo de esta "manía" de Visconti la tenemos en la aparición de los créditos del principio de la película. El espectador que  no conoce el detalle, no ve más que unos créditos en letras blancas sobre un fondo negro. Pero ese fondo no es un simple fondo negro, que luego, con medios técnicos, se vaya aclarando, no, ese fondo es real, es el amanecer en Venecia, un amanecer real, que Visconti le encargó al cámara que midiera con precisión y que empleara el tiempo que fuera necesario para que tras los crédito fuera amaneciendo y terminara por verse, entre brumas, el vaporetto en el que viaja el protagonista camino de Venecia. Este aparecer entre brumas, tampoco es un simple efecto, más o menos bonito, sino que nos está diciéndoos que el protagonista viene de un pasado tenebroso, brumoso, del que nada sabemos, pero que luego iremos descubriendo.

Como se ha dicho en la presentación, el protagonista descubrirá en Venecia la belleza tan buscada a lo largo de su vida como artista, pero la va a encontrar en un niño, algo que para él está prohibido, lo que le mortificará hasta el día de su muerte. Visconti ha querido que la persona en la que centra la belleza sea un niño, porque de haber sido una niña, hubiera resultado una película de tantas, en las que la persona mayor se enamora de la niña (Lolita) y esto es un tema que se ha tratado hasta la saciedad.

El protagonista que viene a Venecia por prescripción médica, para reposar y recuperar su delicada salud, desde el momento que llega a Venecia encuentra todo lo contrario.

Se siente mal desde el momento que se empieza mezclar con gente cotidiana. Cuando el vaporetto llega a Venecia, al desembarcar, se cruza con un esperpéntico borracho maquillado con la cara blanca y los labios rojos, que habla de forma amanerada. Tampoco esto es algo gratuito, esta escena nos indica ya cual ha de ser el futuro del protagonista, aunque, lógicamente él aún no lo sabe. Hay que fijarse en el nombre del barco, pues, ni ese detalle, al parecer tan simple, se deja al azar, el nombre del vaporetto, "Esmeralda" es el de la prostituta con la que tendrá un fracaso como hombre, y que veremos a lo largo de la película.

Mientras atraca el vaporetto, vemos unos militares que pasan en formación, solamente son unos segundos, una escena que ya no se repetirá a lo largo de la película, pero supuso un coste económico importante, pues hubo que hacer los uniformes de época. Los miembros del equipo intentaron persuadir a Visconti para que esa escena no se rodara y ahorrar dinero, al fin y al cabo no era una escena que tuviera una significación especial. Visconti no cedió, quiso que se rodar como él quería, costara lo que costara. Con esta escena nos quiere dar a entender al convulsa situación de Europa a punto de comenzar la Primera Guerra Mundial de 1914.

El protagonista tiene un viaje en góndola desde el vaporetto hasta el hotel que no fue de su agrado. El gondolero no le hace caso, sigue su camino y le lleva hasta el puerto cercano al hotel. Ese gondolero era ilegal, fue denunciado y cuando el protagonista regresa para pagarle se había marchado porque la policía le buscaba. Un hombre que está en el puerto le cuenta el caso y le pide una propina. El protagonista se siente engañado entrega la propina haciendo claras muestras de desprecio hacia lo material del dinero.

Incluso la góndola, que es de color negro, y ese viaje por el canal, nos puede sugerir la barca de Caronte cruzando la laguna Estigia.

Visconti era un perfeccionista, llevada hasta el extremo. Por ejemplo, si se estaban haciendo preparativos para una escena, durante cinco o seis horas y se llegaba la hora del descanso de los obreros, aunque faltaran diez minutos par terminar, ordenaba que todo se parara para ese descanso, por mucho que le dijeran que era a mejor terminar todo y luego hacer el descanso. No entraba por ese aro.

Hay una escena al final en la que el protagonista ve al muchacho meterse en el mar y hace un gesto con la mano. Esa mano señala Grecia, con lo que puede estar indicando que allí, en Grecia, es donde está la belleza que busca. En esa misma escena, con la playa vacía, solo está el muchacho, hay una cámara de fotógrafo, de esas antiguas de fotografías al minuto. Con ella nos indica Visconti que está asistiendo a la escena como testigo.

La imagen del protagonista en el vaporetto, sentado en un sillón roto, tapado con mantas, con la mirada perdida, con un libro en las manos pero incapaz de leer, ya nos empieza a desvelar algunas claves, claves que luego en el transcurso de la película iremos viendo.

La llegada al hotel el más lujoso de Venecia, a pesar de los muchos botones que salen para recibirle y llevar el equipaje, tampoco ofrece mucha apacibilidad al protagonista: niños correteando, personajes de todo tipo, recepcionista empalagosamente amable, más servil que servicial, con exagerados saludos...

En su habitación recuerda lo que le había recomendado el médico tras el infarto y empezamos a saber el motivo de su estancia en Venecia: tiene que hacer reposo.

Baja al salón del hotel, nada de lo que ve le agrada, ni tan siquiera la música que está interpretando la orquesta del hotel, ya que le parece que se está utilizando como un objeto decorativo al que nadie hace caso. Todos hablan, se miran, ríen... mientras suena la música de fondo, a la que nadie presta atención. No le agrada que la música que para él es algo tan importante que ha marcado su vida, que le ha dado el prestigio que tiene a nivel internacional, sea utilizada como un simple objeto decorativo. Hasta que descubre a Tadzio, el joven, casi niño, que le deslumbra, es la imagen perfecta de lo bello.

Visconti maneja la cámara con verdadera maestría, nos va mostrando las diferentes escenas que hay en el amplio salón del hotel. Para ello utiliza el zoom con bastante frecuencia. Algunos técnicos le habían advertido que este uso no era muy artístico, que era algo más bien vulgar. Visconti no hace caso, y lo utiliza con verdadera maestría. Nos muestra unos planos que parecen ser subjetivos, es decir que nos muestran lo que ve el protagonista, pero no es así, ya que en ellos también vemos al protagonista.

 En esta escena del salón del hotel vemos la entrada triunfal de Silvana Mangano, madre de Tadzio, una entrada realmente asombrosa, plena de elegancia.

Toda la familia, incluida la institutriz, se sienta, habla en un idioma que él no entiende, pero se siente identificado, es la única familia, con la que por su elegancia se siente identificado.

Cunado toda la familia se retira para ir al comedor, desfila delante de él, Tadzio, antes de abandonar el salón se gira  y sus miradas se cruzan.

A lo largo de la película, el protagonista tiene varios recuerdos en lo que vemos su vida anterior, sobre todo sus discusiones con un buen amigo, sobre la bellaza y la diferente forma de entenderla.

Hay una escena en la que el protagonista va a tomar el ascensor para subir a su habitación. En ese momento un tropel de jóvenes entra riéndose y alborotando, el protagonista se encuentra a disgusto, hasta que descubre que Tadzio también está entre esos jóvenes. Llegan al segundo piso, Tadzio, se baja, pero cuando está en el pasillo, antes de cerrarse las puerta del ascensor se gira y mira al protagonista. Es en ese momento cuando Gustav se da cuenta del problema que empieza a tener. Es decir que ha descubierto la belleza en algo que no se puede permitir. Este descubrimiento le crea una desazón que hace que empiece a perder el control de sí mismo.

Por todo ello decide marcharse. Organiza todo  y da las ordenes, para que le preparen la cuenta y el equipaje para abandonar Venecia cuanto antes. marcharse le cuesto, no es de su agrado, pero no puede continuar con ese martirio de tener la belleza a su alcance y tan lejos a la vez.

Está desayunado, el camarero le apremia para que termine, de lo contrario perderá la lancha que le tiene que llevar a la estación. Gustav se irrita, reprocha que cuando el cliente ha pagado ya no se le trata de la misma manera. Lo que realmente está esperando es que aparezca Tadzio, quiere verle aunque sea por última vez. Parece que no podrá ser, decide levantarse y marcharse. Todo ocurre con una lentitud desesperante. Visconti quiere que sea así, que el espectador  sufra también la desesperación que sufre el protagonista. Al final decide marcharse, pero al salir se cruza con Tadzio, se cruzan una mirada y prosigue su marcha.

El recorrido desde el hotel hasta la estación está envuelto en una bruma triste, su rostro refleja también esa tristeza, todo va lento, con tonos grises, Venecia apenas se la adivina entre la bruma. Llega a la estación y le ponen al corriente de un error que se ha cometido con su equipaje, en lugar de a Munich lo han enviado a Como. De momento se irrita, dice que no se moverá hasta que no le devuelvan el equipaje, le dicen que es imposible, que hasta que  no pasen unos días no se podrá corregir el error. Una sonrisa se dibuja en su rostro. ¡Ya tiene el pretexto ideal para no abandonar Venecia!

Durante su espera en la estación observa una escena trágica y que anuncia lo que va a acontecer en Venecia: Un pobre hombre se encuentra muy mal, su aspecto anuncia una grave enfermedad. Pide ayuda, pero nadie se acerca a él, se va dejando caer hasta que queda tendido en el suelo sin que nadie le socorra.

En el regreso al hotel ha cambiado la luz, ahora el sol es más luminoso, en los labios de Guistav se dibuja una sonrisa.+

Regresa al hotel, abre de par en par las ventanas de la habitación, localiza a Tadzio en la playa y con una sonrisa levanta la mano haciendo un grotesco saludo y baja a la playa libre de culpa. Él ha hecho lo que ha podido por alejarse del lugar.

Muchas fueron las secuencias que vimos y que Juan Antonio nos comentó, pero era imposible recorrer toda la película a ese ritmo, hubiéramos necesitado seis horas, o más. Sí vimos alguna más, aunque no con tanto detenimiento. Vimos la escena en la que Gustav recuerda su fracaso con una prostituta, que como dijimos al principio se llamaba igual que el vaporetto que parece al principio de la película: "Esmeralda" 

Vimos la escena de los músicos callejeros que entran en el hotel para pedir una propina y cómo Gustav mira con desprecio a esos obreros de la música. Pregunta  a uno de ellos si sabe qué esta ocurriendo en Venecia. Le contesta con evasivas, lo cierto es que que hay una importante epidemia de cólera, pero oficialmente no se puede decir, porque ahuyentaría al turismo. Gustav deposita con desdén, unas monedas en el sobrero del músico. Le asquea el contacto con el dinero.

Más tarde en una oficina de cambio, un empleado le dirá la verdad de lo que acontece en Venecia, una importante epidemia de cólera se ha apoderado de toda la ciudad. Le aconseja que abandone la ciudad cuanto antes. Ahora tiene sentido la secuencia del hombre enfermo en la estación.

 Tras conocer la noticia, se produce un cambio radical en la imagen. Gustav se imagina a la familia de Tadzio y él dando la noticia a su madre para que abandone la ciudad cuanto antes. A él lo que más le importa es que Tadzio no sufra los rigores de la enfermedad. Sigue imaginando que la madre agradecida, llama Tadzio y hace que se acerque para que Gustav le pueda hacer una muy leve caricia en el pelo, en señal de agradecimiento por haberle dado esa noticia. Este será el único contacto que existe entre Gustav y Tadzio y será un contacto producto de su imaginación.

Vimos unas imágenes en las que Gustav sigue de forma ridícula a la familia de Tadzio por toda Venecia. Una Venecia oscura, sucia, incluso la plaza de San Marcos, se ve a través de unas columnas sucias, y entre bruma. En ningún momento podemos disfrutar de la Venecia que todos tenemos en mente.

Vimos la ridícula transformación que el peluquero hace de Gustav; le tiñe el pelo, le pinta la cara de blanco y de rojo los labios. Es la imagen del borracho mariquita que se encuentra en el vaporetto a su llega a Venecia. Esa imagen que a él tanto asco le produjo, ahora es él mismo.

Para terminar, vimos la imagen final de la muerte de Gustav en la playa.

Tras esa secuencia se abrió el turno de los tertulianos. La primera tertuliana en intervenir, recordó que cunado vio por primera vez la película, siendo niña, pensaba que de quien se enamoraba Gustav era de la madre de Tadzio. Y tuvo un recuerdo para el autor de la novela, Thomas Mann como un hombre atormentado.

Se insistió, a lo largo de la tertulia,  en que esta película a algunos les parece aburrida y no la encuentran demasiado sentido. Lo que está claro es que si Juan Antonio la explica, la comenta, nos hace ver las muchos claves que tras de cada escena hay. Entonces la veremos con otros ojos, y pasamos de estar viendo una película aburrida y lenta a ver una película con emoción, con lucha, con deseos encontrados, con pasiones que no podemos alcanzar y a sufrir con el protagonista. Porque, de esa manera, entendemos su terrible lucha interior.

En honor de la verdad, dijo Juan Antonio, debo decir que la primera vez que la vi, allá por el año 1973, me quedé dormido.

Un  tertuliano dijo que la película lleva en sí, morbo y belleza, ya lo indica en el título "Muerte en Venecia". El morbo res hermano gemelo de la belleza.

Otro tertuliano dijo que cuando la vio, no se quedó dormido, pero tampoco entendió demasiado cuanto ocurría en ella. Ahora, hoy, ha descubierto esas claves y le hacen pensar que es una gran película. Sobre lo que había apuntado el tertuliano anterior, dijo que la bellaza es verdad y la verdad belleza.

Se discutió si en el protagonista había o no homosexualidad, o se trataba de una búsqueda de la belleza por la belleza misma. Un tertuliano dijo que sí, que había homosexualidad, ya que había fracasado con la prostituta e incluso con su mujer. Por lo tanto sólo le quedaba la salida de la homosexualidad. Continuó este tertuliano diciendo que en la novela el protagonista no tiene hija, pero curiosamente Mahler si tenía una hija que murió a muy temprana edad, como le ocurre al protagonista en la película.

No está tan claro lo de la homosexualidad. En cuanto a que fracasara con su mujer no figura en ninguna parte, es más, siente un gran amor por ella, amor que se refleja en que lleva su fotografía al hotel, lo mismo que la de su hija, y a ambas las besa con verdadero amor. es cierto que Visconti era homosexual y tal vez esta quede patente en la película. Visconti fue "chuleado" por algunos actores de los que se quedó prendado, como el caso de Helmut Berger que llegó a humillarle o el caso de Alain Delon (El Gatopardo) con quien la relación fue más normal.

Otra tertuliana dijo que a ella le parecía que este tipo de relación era más parecida a la que los griegos mantenían con sus efebos.

Otro tertuliano dijo que la homosexualidad está muy explicitada en la película. También dijo que la película no nos muestra la belleza de Venecia y que había observado un efecto, el que hace las gafas del protagonista en ciertos momentos en que al girarse, la lente  de la gafa brilla de tal manera que no se ve más que el brillo, un brillo plano que no le ha gustado nada.

Juan Antonio dijo, que ese efecto que, puede gustar o no, no es un fallo de luz, es algo que Visconti buscó, para dar a entender el deslumbramiento del protagonista.

Me parece muy poco estético, replicó el tertuliano.

Visconti, como ya hemos indicado, prosiguió, Juan Antonio, utiliza en esta película algunas técnicas que  puede no parecer muy acertadas, como es el caso del zoom, del que ya hemos hablado y que en ese tiempo se consideraba un efecto bastante hortera y vulgar.

Otro tertuliano dijo que había observado que en las escenas de playa se veía a la gente muy vestida ¿era realmente así como la gente iba la playa? Nuestro invitado dijo que sí, que la verdad es que mucha gente en esa época, estamos a principios del siglo XX, mucha gente iba a la playa a presumir, lo de bañarse era lo de menos.

Hay escenas como la de las carcajadas de los músicos que entran al hotel para pedir una propina, o la del homosexual que se encuentra en el momento de desembarcar del vaporetto al llegar a Venecia, que da la sensación que están para resaltar la tristeza del protagonista. Apuntó un tertuliano.

Es cierto, así es, dijo Juan Antonio, pero sobre todo, lo que Visconti busca, con este tipo de escenas, es destacar la vulgaridad de los aristócratas. Visconti se ríe incluso de sí mismo.

Se destacó también la escena de la muerte del protagonista. Mientras se está muriendo en la playa hay un señora que entona unas canciones, es como salirse de la naturalidad.

Muchas más cosas podríamos haber dicho, pero el tiempo no daba para más. Juan Antonio lo advirtió; si me dejáis puedo estar hablando de la película durante horas, pues detrás de cada escena, de cada plano, hay un simbolismo, un motivo, nada se deja al azar, y analizar todos esos símbolos nos puede llevar horas y horas.

Horas y horas de las que no disponemos, por lo que tenemos que dar por finalizada esta tertulia.

Muchas gracias Juan Antonio por descubrirnos tantos y tantos secretos que se encierran detrás de cada plano, de cada gesto, de cada imagen. Gracias a tus comentarios hemos descubierto una nueva "Muerte en Venecia". Ahora podemos decir abiertamente que es una gran película.

El próximo martes, día 27 de marzo, último martes del trimestre, como siempre, de la mano de EDUARDO GUTIÉRREZ, tendremos nuestra habitual “concertulia”. En este caso la número 26, que llevará por título: “DE TODO UN POCO”.


DÍA 27 DE MARZO

D. EDUARDO GUTIÉRREZ BARRIO

TEMA: ANIMACIÓN A LA MÚSICA. CONCERTULIA Nº 26 "DE TODO UN POCO"

Último martes de trimestre, por lo tanto tenemos una cita con la música y con Eduardo, en este caso escucharemos y hablaremos "de todo un poco". Habrá recuerdos, curiosidades, la inevitable canción castellana... En definitiva, buena música para pasar una agradable tarde de tertulia entre amigos.

PROGRAMA

  1.- Algunos conceptos o definiciones.......................................................................... 10´00´´
    3.- Rapsodia húngara nº 2-F. Liszt............................................................................. 12´12´´
    4.- Recordando: Coro boca cerrada-Madame Butterfly-Puccini.............................. 3´05´´
    5.- Recordando: Allegro-Pequeña serenata nocturna-Mozart................................. 6´31´´

 6.- Nesun dorma (Turandot-Puccini) ...........................................................................2´55´´ 
   7.- Tu che di gel sei cinta (Turandot-Puccini)..............................................................2´48´´

Intermedio

8.- Minuet-Bocherini-Toca M. Heater........................................................................ 2´22´´
   9.- Curiosidades: Coro de prisioneros-Fidelio-Beethoven......................................... 3´19´´
  10.- Curiosidades: Mov 4º-Sinfonía de los adioses-J. Haydn...................................... 8´40´´

11.- Coro de gitanos (El trovador-G. Verdi)................................................................2´57´´  
  12.- Coro de soldados (El trovador-G. Verdi)..............................................................2´42´´

13.- Czardas-Monti.......................................................................................................4´20´´

GENERALIDADES

Siguiendo con la “filosofía” de los contenidos de estas tertulias, vamos a dar un “paseo” por varios conceptos y temas musicales de lo más variado. Comenzaremos con unas definiciones, breves y concretas, de algunos términos que solemos ver y oír en numerosas ocasiones y que no siempre tenemos muy claro. No faltará nuestra habitual canción Castellana (Alborada de los gallos), seguiremos con una obra completa (Rapsodia nº 2 de Franz Liszt), recordaremos algún momento de pasadas “Concertulias” (Coro a boca cerrada de Madame Butterfly y el allegro de la pequeña serenata nocturna), dos óperas (Turandot y el Trovador), el minuet de Bocherini, un par de curiosidades y terminaremos con las famosas Czardas de Monti. Aunque no suelo hacer valoraciones de los contenidos, me permito decir que este programa puede considerarse como una buena sesión de música clásica.

DEFINICIONES

En más de una ocasión hemos tenido que usar los términos cantata, sonata, coro, orfeón, etc. y no siempre tenemos claro las diferencias o matices de uno a otro concepto así que, como decía antes, vamos a intentar aclarar algunos conceptos de una forma sencilla y rápida.

- Orfeón y coro o coral: No parece muy clara la diferenciación de estos dos términos, incluso en muchos textos se recurre a matices muy peculiares. Recurriendo a la RAE, Orfeón es “Sociedad de cantantes en coro, sin instrumentos que los acompañen” mientras que coro es un “Conjunto de personas que en una ópera u otra función musical cantan simultáneamente una pieza concertada”. Algunos autores llegan a presentar como diferencia clara el número de componentes, asignando al orfeón un número próximo a los cien.

- Cantata y Sonata: en este caso la diferenciación es más clara ya que cantata es una pieza que se canta y se distingue de la pieza para ser tocada o «sonada» en acontecimientos cristianos (la «sonata»). Inicialmente, la cantata, era una obra para solistas con coro y órgano, especiales para iglesias. Bach compuso muchas. Posteriormente admitieron coros. La “Oda a la alegría” podría ser considerada una “gran cantata”, la sonata es una pieza instrumental (sin voz) con base en el violín y un bajo (continuo). Normalmente constan de tres movimientos (allegro, andante y adagio).
- Concierto y sinfonía: El concierto es una composición para un instrumento solista con acompañamiento de orquesta como los conciertos para piano y violín que son los más comunes, también los hay para dos instrumentos y para oboe, guitarra, etc. La sinfonía en cambio, involucra a toda la orquesta y tiene a su padre al austriaco Franz Joseph Haydn, compositor clásico, pero es en Beethoven quien consolida este concepto.

ALBORADA DE LOS GALLOS-CASTELLANA

Como decía al principio, el primer tema de esta tarde, y como es costumbre, será uno popular castellano, “Alborada de los gallos”, muy conocido por todos. Escucharemos al coro Polifónico de S. Pedro de la Fuente (Burgos) dirigido por su fundador, Ángel Campo del Camino. Es un tema incluido en un disco de canciones castellanas dentro de la colección “Cancionero Polifónico Castellano” editada por el Ayuntamiento de Burgos.

LISZT Y SU RAPSODIA HÚNGARA Nº 2

Vida y obra

Compositor húngaro nacido el 22 de octubre de 1811 en Raiding (Imperio Austro-Húngaro), su nombre inicial fue el de Liszt Ferencz, entre 1859 y 1865 fue conocido como Franz Ritter von Liszt y, posteriormente como Franz Liszt. Las primeras clases de música las recibió de su padre Adam y ya muy pronto empezó a destacar por su habilidad y rapidez de lectura de las partituras, a los nueve años de edad ya da su primer concierto de piano ante un grupo reducido de nobles. El 1 de diciembre de 1822 fue su debut en público en Viena con un gran éxito, allí conoció a Beethoven y Schubert. En 1823, la familia, se traslada a París y en 1827 muere su padre (nunca fue a su tumba). Pasó varios años de crisis religiosa en los que se dedicó a la lectura de una forma enfermiza pero siguió componiendo. Entre 1833 y 1844 tuvo una relación estable con la condesa Marie d´Agoult, residiendo en Suiza e Italia, con la que tuvo dos hijas una de las cuales (Cósima) se casaría con Richard Wagner. Entre 1840 y 1847 llevó a cabo una gira por toda Europa, antes, 1844, se separó de la Condesa. Durante la gira fue recibido con numerosas manifestaciones de admiración, se peleaban por un pañuelo o prenda suya, es verdad que Liszt había ganado mucho dinero pero también que había donado grandes cantidades a fines caritativos. Residió en Kiev con la princesa Carolyne y en Weimar con la Duquesa María Pàvlovna. En la década de los 1860 sufrió verdaderas tragedias, murieron su hijo Daniel y su hija Blandina, cayó en una profunda depresión y a punto estuvo de morir. A partir de 1863 ingresaría en una orden franciscana poco menos que espartana aunque siguió con sus obras. Murió de una neumonía el 31 de julio 1886 en Bayreuth (Este de Alemania) donde estaba acompañando a su hija Cósima que daba una serie de conciertos.

Obra
Sus obras más conocidas son las composiciones para piano, fue un compositor prolífico. Haciendo una breve relación de su obra, la podríamos resumir en:

- 20 rapsodias húngaras (la nº 20 sin publicar).
   - 6 estudios sobre Paganini.
   - 2 conciertos y numerosos pequeños temas incluidos en los tres volúmenes que tituló “Años de peregrinación”.
   - 2 sinfonías y 13 poemas sinfónicos.
   - Los preludios. No se conocen la cantidad.

La Rapsodia húngara nº 2 es, con seguridad, la más famosa de todas. Muy pocas piezas para piano solo, han conseguido tanta popularidad, por lo que ofrece al pianista la oportunidad de mostrar su virtuosismo al mismo tiempo que atrae enormemente al público. La obra consta de dos partes distintas: el Lassan y el Friska (del húngaro: lassú - lento; friss - fresco, rápido). Está escrita en do sostenido menor y está dedicada al conde Ladislas Teleky ("au Comte Ladislas Teleky"). Fue compuesta en 1847 y fue publicada por primera vez como pieza para piano solo, en 1851 por Senff and Ricordi.

También existe una versión para orquesta y, aunque Liszt no tuviera esa intención, esta rapsodia se ha utilizado mucho en dibujos animados y ha servido como base para varias canciones populares. Vamos a escuchar una versión de la “Wiener Philharmoniker” dirigida por Giuseppe Sinopoli.

RECORDANDO

En este apartado, que seguiré incluyendo en sucesivas tertulias, “recordaremos” dos temas conocidos. El primero es el “Coro a boca cerrada de Madame Butterfly” (Pucini), los detalles los podemos consultar en la Concertulia nº 10 del 25 de marzo de 2008, para situarnos puedo decir que es el momento en que Cio-Cio-San y su hijo esperan, mirando al horizonte marino, la llegada de Pikerton, es como una meditación suave que hay que escuchar con mucho silencio, casi devoción. El segundo tema es el allegro de la Pequeña serenata nocturna de Mozart, podemos consultarlo en la Concertulia nº 1 del 20 de septiembre de 2005.

PUCCINI Y TURANDOT

Vida y obra

Giacomo Antonio Doménico Michele Secondo María Puccini nació en Lucca , localidad de la Toscana (Italia), el 22 de diciembre de 1858, en sus últimos años se dedicó a “Turandot” que dejó inacabada al morir en Bruselas el 29 de noviembre de 1924. El resto de su vida y obra, como decía en el apartado anterior, la tenemos en la Concertulia nº 10, pero de Turandot vamos a dar unas pinceladas.

Turandot es una ópera en tres actos con libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni, estrenada en la Scala de Milán el 25 de abril de 1926, como curiosidad Migel Fleta hizo de Calaf. Observamos que se estrenó dos años después de su muerte ya que la dejó inacabada y fue Franco Alfano el que la terminó.

Turandot es un nombre de origen persa que significa “La hija de Turan”. Turan era una región de Asia Central que era parte del Imperio persa. El origen de la historia de Turandot se remonta a un poema de Nezami, uno de los grandes poetas épicos de la literatura persa, llamado Las siete bellezas o Las siete princesas. Este poema relata la historia de un príncipe persa de la época Sasánida (226-651), que tenía 7 princesas, cada una de ellas proveniente de un lugar distinto del imperio: Egipto, China, Rusia, Grecia, Turquía, India y Asia Central. Una de estas princesas, de origen ruso, no encontraba ningún hombre que fuera digno de ella, y por eso se encerró en una fortaleza y declaró que se entregaría al hombre que la encontrara y pudiera resolver una serie de enigmas. Pero una vez resueltos los enigmas, debía pasar por su “puerta secreta guardada por misteriosas espadas que amenazan con decapitar al intrépido”. Con esta base Puccini y sus libretistas empezaron a trabajar en 1920, con algunos matices, la princesa sería china y las pruebas tienen la pena de muerte si el aspirante no las acierta. Veamos un resumen:

Empieza en una plaza de Pekín en el momento en que se va a ejecutar a un aspirante que no ha descifrado los acertijos. En la plaza se encuentra Timur, rey de los Tártaros, ciego con una joven, Líu, que le guía, su hijo Calaf le reconoce y se abrazan, Calaf quiere aspirar a las pruebas, desafiando a la muerte, porque se enamora de la despiadada Turandot y decide probar suerte subiendo al escenario popular y golpear por tres veces un gong gigante, no hace caso a las peticiones de que no lo hiciera, incluso los tres ministros Ping, Pang y Pong (nombres casi cómicos) pretenden disuadirle, quieren que la princesa les deje en paz y que encuentre al hombre que le haga cambiar.
Turandot aparece y explica que su actitud se debe a que una antepasada suya, Lou-Ling, fue violada y muerta por un príncipe extranjero y solo quiere venganza. El emperador, padre de Turandot, da la señal para que comience la prueba, el primer enigma es "¿Quién es el fantasma que cada noche nace de nuevo en el hombre y muere cada día?". El príncipe piensa y acierta respondiendo: "la esperanza". Nuevamente ella pregunta: "¿Qué es lo que flamea como una llama y no es fuego, y arde como la fiebre, pero se enfría en la muerte?", siendo la respuesta del príncipe "la sangre". Finalmente, temblorosa y perdiendo la compostura, formula su tercera pregunta: "¿Qué es lo que quema como el hielo, y cuanto más frío es, más quema?". Al verlo dudar por varios instantes, Turandot ríe de la suerte del concursante. Éste, al observarla directamente a los ojos y contemplar su belleza, se reincorpora triunfante y responde: "Turandot". El consejo de mandarines acepta la respuesta como correcta y el reino se regocija, vitoreando al ganador. Entonces, ella clama a su padre por piedad, para que no entregue a su hija en manos de este extranjero, pero el emperador replica que la palabra fue dada. El príncipe, al ver la resistencia de la princesa le propone un nuevo acertijo: si ella adivina su nombre antes del alba, él morirá.
Turandot ordena que habrá pena de muerte a todo el mundo que sepa el nombre del príncipe y no lo diga. Los guardias recorren las calles pidiendo que nadie duerma en Pekín. El príncipe, emulando a los pregoneros canta el aria más famosa de la ópera, “Nessun dorma” (Nadie duerma), “También tu, oh princesa en tus fríos aposentos. . . .” y al final “¡Disípate oh noche! ¡Ocultaos estrellas! ¡Al alba venceré, venceré, venceré! Líu es apresada para que confiese el nombre del príncipe pero prefiere morir mirando a Turandot y diciendo que el amor es invencible (ella estaba enamorada, en silencio, de Calaf) y tú estás revestida de hielo o eres un muro de hielo, “Tu che di gel sei cinta”.

Calaf reprocha a la princesa su conducta y la desafía a que le ejecute diciéndole “Mi nombre es Calaf”. Al amanecer, con la muchedumbre a la espera, surge Turandot para informar si ha sido capaz de saber el nombre del extranjero, pero solo dice “Amor” y todo acaba bien (?).

Escuchamos a Pavarotti cantando “Nessum dorma”, este aria es muy famosa y se está utilizando en numerosa publicidad y en estadios deportivos como un himno de victoria por la frase “Al alba vinceró”. En cuanto a “Tu che di gel sei cinta” la escuchamos en la voz de María Callas.

BOCHERINI Y SU MINUETO

Vida y obra

Luigi Rodolfo Boccherini nació en Lucca (Toscana Italiana) el 19 de febrero de 1743 en una familia de artistas. Recibió las primeras lecciones de música de su padre y de Giovanni Battista Costanzi. A los 14 años ya actuó como violonchelista, su gran habilidad y formación le facilitaron el traslado a Roma para perfeccionar sus estudios (Hasta 1757). Después de unos años en Viena, se traslada a Milán (hasta 1768) y posteriormente en París hasta 1769. En 1769 se traslada a Madrid porque había sido nombrado violoncelista del Infante Luis Antonio, comenzando una etapa de grandes creaciones. En 1785 cambia su vida, muere su esposa, Clementina, en Arenas de San Pedro pero sigue con sus hijos y contrae nuevas nupcias, en esta etapa logra dos grandes mecenazgos: La Duquesa de Osuna y la de Federico Guillermo II de Prusia, éste último no le obligó a trasladarse a Alemania, de hecho nunca estuvo allí. A partir de 1797 cayó en una profunda depresión lo que le llevó a la muerte el 28 de mayo de 1805 en Madrid. Mussolini reclamó los restos del compositor en el año 1927 y fueron depositados en la Iglesia de San Francisco, en Lucca.

Boccherini dio un impulso importante a la música de cámara, dejando, entre otras:

• 124 quintetos de cuerda
  • 90 cuartetas de cuerda
  • 48 tríos
  • Más de 21 sonatas para violoncelo y bajo continuo
  • 28 sinfonías
  • 11 conciertos para chelo y orquesta, de los cuales merece especial atención el op. 34 en si bemol mayor, sin duda el más conocido e interpretado
  • La zarzuela La clementina.
  • Su famosa Música nocturna de las calles de Madrid (Quinteto para cuerda en do mayor, Op. 30) es también recordada en España como sintonía de la serie de Televisión Española Goya y, y de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.

Entre todos sus quintetos, el que está en la tonalidad de Mi Mayor (opus 13 nº 5; también numerado como opus 11), es famoso por su “minueto” que se interpreta, en muchos conciertos, como pieza suelta. Vamos a escuchar una versión de Michael Heater, nuestro músico de la calle, en Salamanca.

DOS CURIOSIDADES

BEETHOVEN Y FIDELIO

Vida y obra

Ludwig van Beethoven nació en Bonn, el 17 de Diciembre de 1.770 y un resfriado complicado con una neumonía le llevó a la tumba, en Viena, el 26 de marzo de 1.827. En la “Concertulia” nº 1 del 20 de septiembre de 2005 podemos encontrar más información. No hay mucho de curiosidad en este autor y obra pero me he permitido dar este calificativo por el hecho de ser la única ópera de Beethoven, máxime si tenemos en cuenta que la inmensa mayoría de los compositores, de todas las épocas, realizaron muchos trabajos por encargo y la ópera era uno de los más requeridos por la aceptación que tenía en todos los ambientes, estos encargos son los que hacían sobrevivir económicamente, con más o menos holgura, a los compositores.

Fidelio, o “el amor conyugal”, es una ópera en dos actos con libreto de J. Sonnleithner estrenado en “Teatro de Viena” el 20 de noviembre de 1805. La acción transcurre en una prisión de Sevilla a finales del siglo XVIII. Es curioso tener que partir de una especie de “antecedentes” ya que al comienzo del primer acto tenemos que saber que ha ocurrido antes. Veamos una breve sinopsis:

Dos años antes de la escena inicial, el noble Florestán ha intentado poner de manifiesto ciertos crímenes del noble Pizarro. En venganza, Pizarro ha aprisionado a Florestan, en secreto, en la prisión de la que es alcaide. El guardián de la prisión, Rocco, tiene una hija Marzelline y un ayudante, Jaquino. La esposa de Florestán, Leonora, acude a la puerta de Rocco vestida como un muchacho que busca empleo y Rocco la contrata. Obedeciendo órdenes, Rocco, ha estado dándole raciones de comida cada vez más pequeñas a Florestán de manera que lo va debilitando día a día. Marzelline se enamora de Fidelio, rompiendo así el compromiso matrimonial que antes había realizado a Jaquino. A partir de aquí comienza el primer acto en el que Leonora se gana la confianza de Rocco y consigue conocer la situación de Florestán pero tiene que evitar a Marzelline que está enamorada de “ella”. Todos los prisioneros son sacados al patio para recibir y disfrutar del sol, es el momento del coro más conocido “O welche Lust” - "Oh, qué alegría"). “una misiva llega a la cárcel en la que anuncia que habrá una visita por sorpresa del ministro que sospecha de Pizarro, a la vista de la situación el alcaide decide precipitar la muerte de Florestán mediante su propia daga ya que Rocco se niega. En el segundo acto, Pizarro intenta matar a Florestán pero se interpone Leonora con una pistola, se precipita la acción, llega el ministro, se aclara todo y al final todos felices. Escucharemos ese coro de prisioneros por la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE dirigidos por Alexander Rahbari.

HAYDN Y LA SINFONÍA DE LOS ADIOSES

Vida y obra

Joseph Haydn nació en Rohrau (a 70 kms. de Viena) el 31 de marzo de 1732 y murió en Viena el 31 de mayo de 1809. El resto de su vida y obra la podemos consultar en la “Concertulia” nº 10 del 25 de marzo de 2008.

La sinfonía de los adioses o de las despedidas, nº 45, fue escrita para el patrón de Haydn, el príncipe Nikolaus Esterházy, durante una estancia en la que Haydn y la corte de músicos permanecieron en el palacio de verano, en Eszterháza. La estancia fue más larga de lo esperado y los músicos en su mayoría fueron obligados a dejar a sus mujeres en casa por lo que en el último movimiento de la sinfonía, Haydn instó sutilmente a su patrón a dejarles volver a casa. Durante el “Adagio final” cada músico deja de tocar, apaga la vela de su atril y se va en orden. Esterházy, al parecer, entendió el mensaje, los músicos regresaron al día siguiente. Veamos la versión que hizo Daniel Baremboim en el Concierto de Año Nuevo, en Viena, en el año 2009, no la veremos entera porque, como música, no merece mucho la pena ya que al ir faltando instrumentos se ve que Haydn iba improvisando. Es una grabación en directo y se ven y escuchan aplausos, comentarios, etc.

VERDI Y EL TROVADOR

Vida y obra

Giuseppe Verdi nació en Roncole (Italia), el día nueve (o diez) de octubre de 1813 y falleció en Milán el 27 de enero de 1901. En la “Concertulia” nº 3 del 28 de marzo de 2006 podemos encontrar el resto de su vida y obra.

En cuanto a “Il trovatore” podemos decir que es una ópera trágica en cuatro actos con libreto de Salvatore Cammarano. Se estrenó en el Teatro Apolo de Roma el 19 de enero de 1853. La acción transcurre en Zaragoza sobre 1413. La trama o argumento es un poco retorcida, vamos a dar unas pinceladas para meternos en el tema:

Es necesario, en primer lugar, dar a conocer los personajes por lo enredado de la historia:

- Conde Luna: Noble, enamorado de Leonor.
  - Leonor: prometida de Manrique.
  - Manrique: Militar, prometido de Leonor.
  - Azucena: Gitana, supuesta madre de Manrique.
  - Fernando: Jefe de la guardia del Conde Luna.
  - Ruiz: Lugarteniente de Manrique.
  - Inés: Doncella de Leonor.

Acto I: Un grupo de criados piden a Fernando que les cuente la historia de un hermano del Conde que es un poco fantástica. Fernando narra la historia de una gitana que fue a la cuna del hermano del Conde y, a partir de ese momento, empezó a languidecer, por creer que era un brujería la gitana fue quemada en la hoguera pero su hija, Azucena, consiguió coger al bebé y lo quemó en el mismo sitio que lo fue su madre. Ya en la realidad del momento ocurre que Leonor está enamorada de un trovador al que escucha pero no ha visto nunca, una noche aparece el Conde Luna y Leonor se abraza a él confundiéndole con su trovador que aparece en ese momento, momento de tensión en que el trovador se descubre resultando ser Manrique, hijo de Azucena, los dos hombres se enzarzan en un duelo en el que Manrique perdona la vida al Conde.

Acto II: En tierras lejanas hay una batalla (de Pelilla) en la que Manrique es malherido por el Conde que le perdona la vida, ¡están en paz!, Azucena recoge a Manrique y lo lleva al campamento, aquí suena uno de los coros más populares de todas las óperas ¡Coro de gitanos! Con la percusión de los martillos en los yunques por lo que también es conocido como el coro de “yunques y martillos”:

¡Ved!
Las sombras nocturnas se retiran,
de los cielos desnuda
queda la inmensa bóveda;
parece una viuda
que al fin se quita
los negros paños
con que se envolvía.
¡A trabajar! ¡A trabajar!
Golpea, dale al martillo.
. . . . . . . . .
¿Quién del gitano
los días embellece?
¡La gitanilla!

En este momento se revela que Azucena mató a su propio hijo en una hoguera pero no termina la historia. Manrique quiere volver al castillo porque está enamorado de Leonor.

Acto III: En un campamento del Conde Luna con las tropas apunto de recuperar la ciudad de Castellar, en este momento suena el “Coro de soldados”. Dentro del castillo está Manrique a punto de casarse con Leonor, Fernando detiene a Azucena que andaba merodeando por el campamento, la reconoce como la que rapto al hermano del Conde y la lleva ante él, la venganza está cerca, las hogueras servirán para quemar a Azucena.

Acto IV: Manrique ha sido detenido por las huestes del Conde Luna y Leonor clama por su vida, cosa que sorprende al Conde y se niega, Leonor insiste y se ofrece a cambio, cosa que es aceptada pero Leonor había tomado una pócima y le dice me tendrás pero muerta. Leonora se acerca al calabozo donde se encuentra su prometido y su madre Azucena, es el momento del desenlace: Manrique adivina que Leonor se ha envenenado, es ejecutado, Leonor muere y Azucena desvela el gran secreto ¡Manrique era el hermano del Conde que tanto quería y buscaba!.

Escuchamos estos dos coros interpretados por la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE.

MONTI Y SUS CZARDAS

Vida y obra

Vittorio Monti nació en Nápoles el 6 de enero de 1868. Estudió violín y composición en el Conservatorio de San Pietro de Maiella. En 1886 se trasladó a París donde fue nombrado director de “Lamoureux Orchestre” con la que compuso y ejecutó numerosas obras. Murió en su ciudad natal, Nápoles, el 20 de junio de 1922.

Compuso numerosas piezas para violín y orquesta, Varias pantomimas, operetas y ballets. Por lo que fue más conocido es por su famosa “Czardas”, pieza compuesta para violín y piano a modo de danza húngara combinando pasajes lentos con otros más rápidos. La reconoceremos enseguida y ha sido utilizada en numerosas películas, publicidad, etc. Escucharemos una versión de Ferenc Sánta Jr. y su “Gypsy Band” (Banda gitana), muy laureado en Hungría.

Fue esta una de las "Concertulias" que más ha agradado a todos los tertulianos, tanto por la selección de la música como por la exposición de Eduardo, que nos comentó con bastante extensión y amenidad la trama de las obras principales de la tarde.

El próximo martes, día 3 de abril, estará con nosotros Doña Inmaculada Cid, Presidenta de la Asociación de Vecinos del Barrio del Oeste (ZOES), con quien hablaremos sobre "Haciendo barrio, haciendo ciudad"